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miércoles, 28 septiembre 2022 8:04

“Terrazas con cronómetro”: la tendencia Covid a punto de desaparecer de Madrid

Las terrazas de bares y restaurantes se han convertido en uno de los lugares predilectos para pasar el verano en Madrid, tanto para ciudadanos de la capital como para visitantes. Terrazas que sufrían fuertes restricciones en los últimos dos años de pandemia del Covid-19, y que, a día de hoy, siguen manteniendo algunas de ellas. En concreto, el “cronómetro”, que ha generado muchas polémicas dentro de la capital, y que podría tener fecha de caducidad en Madrid.

Durante la pandemia del coronavirus, las terrazas de bares y restaurantes se convertían en la gran “salvación” para muchos locales de hostelería, tanto en Madrid como en el resto del territorio nacional. Y es que los espacios abiertos se convertían en un entorno “seguro” para disfrutar de la hostelería en plena pandemia de coronavirus.

Unas terrazas que, para dar servicio a todos aquellos que lo solicitasen, se lanzaban a incorporar un “cronómetro” en sus mesas. Un servicio cuyo tiempo de consumición estaba controlado, y que dependía del tipo de consumo que se iba a hacer en el local.

EL “CRONÓMETRO” DE LAS TERRAZAS SE MANTIENE TRAS LA PANDEMIA

Así pues, en algunas terrazas, se podía ver cómo un cliente disponía de media hora para disfrutar de su café en el “bar de siempre”. Tiempo que en otros locales se establecía como el tiempo máximo por consumición en la terraza. Eso sí, de ser una cena o una comida, el cronómetro extendía su límite hasta alcanzar la hora y media en muchos locales y restaurantes.

Una medida que llegaba debido a la alta demanda tras los peores momentos de la pandemia, y que suponía un desahogo para muchos comercios, que comenzaban a ver actividad después del estado de alarma. Cronómetro que, sin duda, generaba grandes beneficios para estos locales… y ante el que muchos consumidores se resignaban, entendiendo esta medida con solidaridad hacia los hosteleros.

Sin embargo, esta medida no se quedaba únicamente en la pandemia del coronavirus. Así pues, tras la recuperación del turismo nacional e internacional a niveles prepandémicos, especialmente en los meses de mayo y junio, muchos locales de Madrid optaban por recuperar este “cronómetro”.

Así lo han podido comprobar, con gran disgusto, muchos madrileños, que no han dudado en criticar esta medida de “recaudación”, aprovechando el verano y las terrazas para “hacer caja”.

Algo que han vivido muchos madrileños de primera mano, tal y como nos han asegurado algunos de ellos, en lugares tan emblemáticos de Madrid como La Latina, donde, tras media hora, testigos de estas “terrazas cronometradas” eran expulsados de la mesa donde estaban tomando un refresco, ya que no pensaban quedarse a cenar y el dueño del local “quería disponer de la mesa para otros clientes”.

CUENTA ATRÁS PARA EL FIN DE LAS RESTRICCIONES

“Lo tengo meridianamente claro: como me pongan cronómetro en alguna terraza, no me siento”. Éste es el mensaje generalizado que muchos madrileños, así como consumidores de todo el territorio nacional, han hecho público a través de las redes sociales.

Un mensaje ante el que asociaciones de hostelería de Madrid han querido dar un mensaje de calma, asegurando que esta medida es “coyuntural y de temporada”. Palabras que, sin duda, parecen asegurar que estas “terrazas con cronómetro” podrían desaparecer dentro de poco.

“ES UNA CUESTIÓN ANECDÓTICA”

“No es una cuestión generalizada. Es una medida coyuntural y de temporada. Especialmente, en Madrid” nos han asegurado fuentes de Hostelería en Madrid. Fuentes que han querido lanzar un mensaje de tranquilidad a los usuarios: “Es una cuestión anecdótica”.

Tanto, que el “temporizador” en las terrazas podría acabar desapareciendo de casi todas ellas durante el mes de agosto en Madrid. Y es que, tras el “boom” del inicio de temporada, lo cierto es que el consumo va regulándose en la capital, cayendo las cifras registradas, lo que haría que muchos locales recuperen sus terrazas “tradicionales” para ofrecer esa ansiada caña a los madrileños… nuevamente, sin mirar el reloj.