La DGT esconde un nuevo radar detrás de un árbol en la M-607 “por tu seguridad”

La Dirección General de Tráfico (DGT) busca conseguir que levantes el pie del acelerador. Sea como sea. Y una de sus principales estrategias para conseguirlo es “trufar” la Comunidad de Madrid de nuevos radares, tanto fijos como de tramo. Una estrategia que ya han llevado a cabo en la M-607, con la colocación de un nuevo radar en plena carretera a la Sierra de Madrid.

Muchos son los que, cada día, se plantean si los radares son una ayuda, o un inconveniente, a la hora de conducir. Y es que, a pesar de que sí suponen una medida para que los conductores “levanten el pie” del acelerador, en ocasiones, el remedio acaba siendo peor que la enfermedad. Y es que el miedo a la multa puede provocar frenazos inesperados que acaban en aparatosos accidentes.

Una doble visión sobre los radares en las carreteras madrileñas que no parece compartir la DGT, que parece dispuesta a seguir “trufando” las carreteras con estas pequeñas cámaras con el propósito de que, finalmente, se cumplan las velocidades estipuladas en las señales de tráfico en cada carretera.

Un proyecto que ahora ha puesto sobre el “mapa de los radares” a Tres Cantos; en concreto, a la entrada sur de este municipio, que prácticamente coincide con el desvío al tanatorio de la Paz. Un lugar considerado un “punto negro” para la DGT que debe ser “eliminado” del mapa.

DE 100KM/H A 80KM/H PARA EVITAR EL RADAR DE LA DGT EN LA M-607

Así pues, tal y como ha podido comprobar este diario, el nuevo radar está situado prácticamente en la última curva de la M-607 antes de llegar al desvío sur para entrar en Tres Cantos. Un lugar por el que, día a día, pasan decenas, e incluso, centenares de coches.

Coches que no sólo van a Tres Cantos o a Colmenar Viejo, municipios en auge dentro de la zona Norte de Madrid, sino que también van a la Sierra madrileña de forma habitual, o como “entretenimiento” del fin de semana. Y es que la conocida M-607 es la principal carretera madrileña que vincula el corazón de la capital con la zona de la Sierra.

Una carretera que, en su recorrido norte, ya contaba con un radar fijo de la DGT, a la altura de la Universidad Autónoma de Madrid, que limitaba la velocidad a 10km/h. Una velocidad que no compartirá con su nuevo “hermano de carretera”. Y es que, tal y como indica la señalética de la zona, el nuevo radar de la M-607 multará a todo aquel que pase por la carretera a más de 80km/h. Velocidad que, tal y como han asegurado fuentes fiables, poca gente cumple en este tramo, a pesar de los múltiples accidentes que se han producido en la zona.

LA GRAN POLÉMICA: JUSTO DETRÁS DE UN FRONDOSO ÁRBOL

Pero, a pesar de que, efectivamente, este nuevo radar puede resultar “aparatoso” para algunos conductores, la polémica que se ha generado poco ha tenido que ver con la seguridad vial, o con la velocidad.

Así pues, el principal enfado de los madrileños al descubrir este radar, colocado hace apenas unos días por la DGT, es su localización exacta. Y, en concreto, que se haya colocado justo detrás de un frondoso seto, que tapa la cámara de la vista de los conductores… hasta que es demasiado tarde para “evitar la multa”.

Elección de lugar que ha vuelto a recuperar la antigua polémica de si la colocación de estos radares fijos tiene que ver con la seguridad vial de los conductores, o con un afán recaudatorio, debido a la búsqueda de lugares poco visibles para la colocación de las cámaras.

Una cuestión que, sin embargo, no librará a los madrileños de tener que levantar el pie del acelerador en su paso por Tres Cantos. Eso sí, contando con el “aviso” de un cartel informativo pocos metros antes de la cámara. Un cartel que, desde hace meses, viene avisando, veladamente, de las intenciones de la DGT de vigilar, muy de cerca, la velocidad de los madrileños al volante. Y es que en Madrid, sólo el metro “vuela” sin arriesgarse a ser multado.