Quantcast
martes, 20 abril 2021 12:27
spot_img

Madrid, una ciudad con las ‘puertas’ abiertas para todos

“Madrid es la casa de todos” dicen muchos de los que aquí vienen. Conocer a un ‘gato’ puro hoy en día es una difícil tarea para los habitantes de la capital. Desde diferentes partes de todo el mundo, han sido muchos los que atravesaron las puertas de Madrid y decidieron quedarse para siempre.

Tan casa es que tiene sus particulares entradas. Aunque ya no sirvan como tal, estas siguen recibiendo con cariño a todas las personas que se acercan a contemplarlas.  Hoy repasamos la historia de las famosas “cuatro puertas de Madrid”.

La antigua muralla que guardaba a Madrid

Antes de hablar de las puertas de Madrid, hay que recordar que la capital estaba inicialmente rodeada por una muralla. Esta era de origen musulmán y los pocos restos que quedan de ella son considerados las construcciones más antiguas de la ciudad de Madrid.

Restos de la muralla árabe de Madrid | Cuesta de la Vega, junto a la cripta de la Catedral de la Almudena

Esta muralla árabe del siglo IX, daría lugar a una cristiana posterior que fue construida por Alfonso VII en el siglo XII. Esta era el triple de grande que la anterior pues la ciudad no dejaba de crecer y necesitaba más espacio.

Muchos años más tarde, en 1566, Felipe II mandaría construir una nueva muralla que no pretendía defender a nadie, sino recaudar más impuestos. Todos los productos que entraban en la Villa tenían que pagar una tasa, por ello este muro servía de separación para controlar que ese dinero fuera debidamente embolsado.

Mapa de la cerca de Felipe IV. En el se representan todas las puertas de la ciudad de Madrid en aquel tiempo.

Felipe IV seguiría ampliando esta muralla, pues la población en Madrid crecía tan rápido que pronto dejaban de caber en su interior. La cerca que este rey diseñaría es la que albergaría las puertas de Madrid que hoy en día seguimos conservando en nuestras calles.