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El enigma oculto: Ouka Leele y los rebeldes de La Movida regresan para revolucionar Madrid

- La memoria de La Movida madrileña suele invocarse a través del ruido, el neón y la transgresión de una España que despertaba a la Transición.
- Sin embargo, una ambiciosa exposición institucional ha decidido explorar la corriente intelectual y pictórica que sirvió de sustrato a aquella revolución estética.

La Sala Alcalá 31 de la Comunidad de Madrid ha inaugurado la muestra Mitologías modernas: Ouka Leele & Co., un recorrido compuesto por más de un centenar de piezas que analiza cómo los grandes creadores de los ochenta acudieron a los relatos de la Grecia y la Roma clásicas para edificar la iconografía de la modernidad española. Con una cuidada selección que reúne a figuras de la talla de Ceesepe, El Hortelano, Costus o Patricia Gadea, la exhibición —que permanecerá abierta con acceso gratuito hasta el próximo 18 de octubre— no solo rinde tributo a una generación irrepetible, sino que desvela cómo la propia capital terminó por convertirse en un mito contemporáneo.

El Olimpo de la Transición: de la iconografía clásica al ‘underground’

La muestra, inaugurada de forma oficial por el consejero de Cultura, Turismo y Deporte, Mariano de Paco Serrano, y el comisario Julio Pérez Manzanares, se presenta como una oportunidad excepcional para rescatar del olvido institucional obras que llevaban décadas alejadas del circuito expositivo. A través de un diálogo interdisciplinar que abarca la fotografía, la pintura, el dibujo, la ‘performance’ y la cultura visual de la época, la Sala Alcalá 31 demuestra que La Movida fue mucho más que un fenómeno musical de masas: fue un laboratorio de resistencia y experimentación de identidades urbanas.

El discurso expositivo desvela una fascinante paradoja: aquellos artistas considerados la vanguardia de la modernidad y el underground recurrieron sistemáticamente a los cánones más antiguos de la civilización occidental. El Olimpo clásico sirvió a estos creadores como una fórmula subversiva y metafórica para narrar la profunda metamorfosis social y política que experimentaba España tras la dictadura. De este modo, las divinidades, las alegorías romanas y las referencias académicas convivieron de forma natural con el cómic, la contracultura y el latido nocturno de las calles madrileñas, fundando un nuevo imaginario estético.

El viaje desde la Cibeles de Ouka Leele hasta la abstracción de Dis Berlin

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La exposición recoge algunas de las mejores obras de La Movida. Fuente: Comunidad de Madrid

El recorrido museístico sitúa su zona cero en una de las imágenes más icónicas de la fotografía contemporánea española: Rapelle toi, Bárbara! (1987), la célebre intervención urbana de Ouka Leele en la fuente de Cibeles. En aquella mítica puesta en escena, la artista madrileña detuvo el tráfico de la capital para recrear minuciosamente el mito clásico de Hipómenes y Atalanta. A partir de este hito visual, la exposición comienza a trazar sutiles hilos conductores e influencias cruzadas con el resto de los componentes de la escena madrileña.

El espectador se adentra de este modo en las particulares cosmogonías de creadores fundamentales del periodo:

  • Las propuestas pictóricas y conceptuales de Guillermo Pérez Villalta, Carlos Franco y Sigfrido Martín Begué.
  • La mirada crítica, colorista y descarnada de artistas como Patricia Gadea, Miluca Sanz o los universos de Costus.
  • Las reinterpretaciones líricas y formales firmadas por Dis Berlin, Pablo Sycet, El Hortelano o Carlos Forns.

Todas estas piezas quedan recogidas y analizadas en profundidad en el catálogo de la muestra, un volumen académico que cuenta con textos analíticos de Julio Pérez Llamazares, María Rosenfeldt y Ana Rosetti, asegurando la trascendencia teórica del proyecto más allá de las paredes de la sala.

Pedagogía y accesibilidad: un espacio diseñado para la inclusión total

Más allá de su indudable valor artístico e histórico, la Comunidad de Madrid ha diseñado un extenso programa de actividades paralelas orientadas a la mediación cultural y la formación de nuevos públicos. La Sala Alcalá 31 albergará desde visitas guiadas para colectivos e individuales hasta talleres especializados para alumnos de los ciclos de Educación Infantil, Primaria, Secundaria y Bachillerato, complementados con estaciones creativas familiares y encuentros directos con el comisario de la muestra.

Por último, la organización ha puesto especial énfasis en garantizar que la vanguardia de los ochenta sea plenamente accesible en pleno 2026. Para ello, el 10% de las plazas de toda la programación se ha reservado en exclusiva para personas con discapacidad. El recinto arquitectónico se ha dotado con tecnología de bucle magnético para usuarios con prótesis auditivas, visitas guiadas adaptadas a la Lengua de Signos Española (LSE) e información de mano editada en letra grande y lectura fácil, garantizando que el mito de La Movida sea, por fin, un patrimonio democrático y sin barreras.

El enigma oculto: Ouka Leele y los rebeldes de La Movida regresan para revolucionar Madrid

- La memoria de La Movida madrileña suele invocarse a través del ruido, el neón y la transgresión de una España que despertaba a la Transición.
- Sin embargo, una ambiciosa exposición institucional ha decidido explorar la corriente intelectual y pictórica que sirvió de sustrato a aquella revolución estética.

La Sala Alcalá 31 de la Comunidad de Madrid ha inaugurado la muestra Mitologías modernas: Ouka Leele & Co., un recorrido compuesto por más de un centenar de piezas que analiza cómo los grandes creadores de los ochenta acudieron a los relatos de la Grecia y la Roma clásicas para edificar la iconografía de la modernidad española. Con una cuidada selección que reúne a figuras de la talla de Ceesepe, El Hortelano, Costus o Patricia Gadea, la exhibición —que permanecerá abierta con acceso gratuito hasta el próximo 18 de octubre— no solo rinde tributo a una generación irrepetible, sino que desvela cómo la propia capital terminó por convertirse en un mito contemporáneo.

El Olimpo de la Transición: de la iconografía clásica al ‘underground’

La muestra, inaugurada de forma oficial por el consejero de Cultura, Turismo y Deporte, Mariano de Paco Serrano, y el comisario Julio Pérez Manzanares, se presenta como una oportunidad excepcional para rescatar del olvido institucional obras que llevaban décadas alejadas del circuito expositivo. A través de un diálogo interdisciplinar que abarca la fotografía, la pintura, el dibujo, la ‘performance’ y la cultura visual de la época, la Sala Alcalá 31 demuestra que La Movida fue mucho más que un fenómeno musical de masas: fue un laboratorio de resistencia y experimentación de identidades urbanas.

El discurso expositivo desvela una fascinante paradoja: aquellos artistas considerados la vanguardia de la modernidad y el underground recurrieron sistemáticamente a los cánones más antiguos de la civilización occidental. El Olimpo clásico sirvió a estos creadores como una fórmula subversiva y metafórica para narrar la profunda metamorfosis social y política que experimentaba España tras la dictadura. De este modo, las divinidades, las alegorías romanas y las referencias académicas convivieron de forma natural con el cómic, la contracultura y el latido nocturno de las calles madrileñas, fundando un nuevo imaginario estético.

El viaje desde la Cibeles de Ouka Leele hasta la abstracción de Dis Berlin

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La exposición recoge algunas de las mejores obras de La Movida. Fuente: Comunidad de Madrid

El recorrido museístico sitúa su zona cero en una de las imágenes más icónicas de la fotografía contemporánea española: Rapelle toi, Bárbara! (1987), la célebre intervención urbana de Ouka Leele en la fuente de Cibeles. En aquella mítica puesta en escena, la artista madrileña detuvo el tráfico de la capital para recrear minuciosamente el mito clásico de Hipómenes y Atalanta. A partir de este hito visual, la exposición comienza a trazar sutiles hilos conductores e influencias cruzadas con el resto de los componentes de la escena madrileña.

El espectador se adentra de este modo en las particulares cosmogonías de creadores fundamentales del periodo:

  • Las propuestas pictóricas y conceptuales de Guillermo Pérez Villalta, Carlos Franco y Sigfrido Martín Begué.
  • La mirada crítica, colorista y descarnada de artistas como Patricia Gadea, Miluca Sanz o los universos de Costus.
  • Las reinterpretaciones líricas y formales firmadas por Dis Berlin, Pablo Sycet, El Hortelano o Carlos Forns.

Todas estas piezas quedan recogidas y analizadas en profundidad en el catálogo de la muestra, un volumen académico que cuenta con textos analíticos de Julio Pérez Llamazares, María Rosenfeldt y Ana Rosetti, asegurando la trascendencia teórica del proyecto más allá de las paredes de la sala.

Pedagogía y accesibilidad: un espacio diseñado para la inclusión total

Más allá de su indudable valor artístico e histórico, la Comunidad de Madrid ha diseñado un extenso programa de actividades paralelas orientadas a la mediación cultural y la formación de nuevos públicos. La Sala Alcalá 31 albergará desde visitas guiadas para colectivos e individuales hasta talleres especializados para alumnos de los ciclos de Educación Infantil, Primaria, Secundaria y Bachillerato, complementados con estaciones creativas familiares y encuentros directos con el comisario de la muestra.

Por último, la organización ha puesto especial énfasis en garantizar que la vanguardia de los ochenta sea plenamente accesible en pleno 2026. Para ello, el 10% de las plazas de toda la programación se ha reservado en exclusiva para personas con discapacidad. El recinto arquitectónico se ha dotado con tecnología de bucle magnético para usuarios con prótesis auditivas, visitas guiadas adaptadas a la Lengua de Signos Española (LSE) e información de mano editada en letra grande y lectura fácil, garantizando que el mito de La Movida sea, por fin, un patrimonio democrático y sin barreras.