Óscar Puente cocina paella en pleno caos en Cercanías y la A-1

Óscar Puente ha pedido disculpas ante el caos en Cercanías de Madrid, cortado durante horas por un grave error de una máquina, y en la A-1, entre Segovia y la Comunidad de Madrid, que ha dejado a más de 650 camiones tirados en la autovía por el temporal y pobre despliegue activado. El cabreo en redes sociales ha ido en aumento ante los continuos fallos en la red de Cercanías, especialmente en Madrid.

El ministro de Transportes se ha alejado del caos producido, pese a ser competencia directa de su trabajo, para acudir a su cita en Valencia. De hecho, a pesar de las alertas por viento, lluvias y nieve en varias regiones, especialmente en Madrid, Puente ha acudido a Valencia de visita oficial, con tiempo suficiente para visitar la fábrica de la ferroviaria Standler, pasarse por el Puerto de Valencia, cocinar una paella para cumplir una promesa y acudir por la noche a la manifestación del 8-M. Todo ello relatado como si fuera un ‘influencer’ en redes sociales, con fotografías en cada uno de los actos.

Ni una palabra a los sufridos viajeros en Cercanías, ni un recuerdo para los centenares de camioneros atrapados. Ni un comentario al respecto. Y es que, el ministro está más preocupado por sus propios actos que por quien debe velar por la movilidad en las carreteras y en las vías ferroviarias, una competencia que tiene en exclusiva Transportes y cuyo despliegue en las carreteras para evitar terribles consecuencias por las inclemencias climatológicas se ha vuelto a demostrar insuficiente.

UN TEMPORAL AVISADO CON TIEMPO

De hecho, el dispositivo se ha montado tarde y apenas se ha actuado en las vías a pesar de los avisos desde hace más de una semana por la AEMET. La excusa de la entrada de la borrasca estaba anunciada y de hecho se pedía absoluta precaución en las carreteras, con alerta naranja en algunos puntos y uso de cadenas en carreteras secundarias.

635 camioneros se han visto afectados, la mayoría atrapados entre Madrid y Segovia en plena A-1

Aún así, 635 camioneros se han visto afectados, la mayoría atrapados entre Madrid y Segovia en plena A-1, una vía de alta capacidad que debería haber estado en perfecto estado con sal y quitanieves para evitar la formación de hielo. No obstante, no ha sido uno o dos tramos los problemáticos, sino varios de ellos, según ha remarcado la DGT.

EL CAOS EN LA A-6

De hecho, no es la única vía que ha sufrido las consecuencias del temporal. Otras 70 carreteras se han visto afectadas, como suele ser habitual en invierno, pero que tres sean arterias principales, como la A-6, A-1 y A-52 muestra la dejadez de quienes deben mantenerlas abiertas para el paso de los camiones, imprescindibles para abastecer a vías secundarias y pueblos que quedan después aislados.

Caos en Cercanías Madrid por una máquina
Caos en Cercanías Madrid por una máquina

En la A-1, a la altura de El Molar, la Guardia Civil ha desviado a 55 de estos vehículos. Todo por la acumulación de hielo y nieve en la carretera, una muestra del desastroso dispositivo organizado ante una borrasca que lleva acercándose desde el pasado lunes desde Portugal. ¿No hubo tiempo para echar la sal y poner a funcionar quitanieves?

Puente no resuelve ninguna de sus dudas en su altavoz favorito, la red social X -antes Twitter-. Ni un solo comentario ha salido a pesar de las alertas dadas. Que se corte una carretera es un drama para los municipios incomunicados, pero que sea una autovía supone aún una falta más grave y más en pleno jueves, cuando miles de comercios se preparan para recibir los pedidos de cara al fin de semana.

LA A-1 CORTADA EN CASTILLA Y LEÓN Y MADRID

En la A-1, además, también se han quedado 300 camiones en Boceguillas, otros 170 en Santo Tomé y otros 80 en Cerezo de Abajo, según apuntan desde la DGT a Efe. En la tierra de Puente, por otro lado, han tenido que sacar a otros 30 camiones de la A-6, a la altura de Portela de Valcarce (León). Los puertos de Astorga y Vega de Valcarce han permanecido cerrados para los camiones, como en Pedrafita do Cebreiro (Lugo).

No ha sido el único caos en Madrid durante el 8-M. A primera hora, una máquina ha cortado un cable, dejando sin conexión a varias líneas, como Fuenlabrada o Pinto, con Atocha, centro neurálgico, y a primera hora de la mañana. Un caos que ha tenido que resolver Cercanías enviando a los pasajeros a autobuses y estaciones de metro para evitar llegar más tarde a los puestos de trabajo, clases u ocio.