Desastre en el primer día de autobús ‘ultrarrápido’: se queda tirado en su estreno

La movilidad en los PAU del norte está en plena revolución con el estreno del BusRapid (BRT), que en su primer día ya ha tenido que ser sustituido por otro en medio del servicio al haberse quedado tirado. Los vecinos siguen protestando: las obras continúan y el recorrido del BRT no tiene prioridad como prometieron desde el Consistorio madrileño.

Una semana después de la celebración de las elecciones municipales y autonómicas comienzan a verse los primeros indicios de poner en marcha los programas electorales, en concreto, el del PP en Madrid. En este caso, en el Ayuntamiento de la capital, José Luis Martínez-Almeida, ha puesto en marcha el Bus Rapid que aspira a revolucionar la movilidad en los PAU del norte.

Sin embargo, este ha sufrido una serie de imprevistos en su primer día de trabajo. De hecho, según un usuario de este transporte, al menos uno de los autobuses ultrarrápidos que se han puesto en marcha en la zona de Valdebebas se ha quedado tirado en medio del recorrido y ha tenido que ser sustituido por otro, también eléctrico.

Un servicio con el que el Partido Popular remaba con los votos a su favor pero que, en la práctica, estos autobuses ultrarrápidos ni tienen prioridad en todo el recorrido como prometieron, ni se han terminado las obras, ni tiene expendedoras en las taquillas.. y según varios usuarios, “tarda el triple que el coche”. Un sistema en el que el Ejecutivo regional se ha gastado más de 60 millones de euros para reformar el Nudo Norte, en el que ha tenido un fallo: olvidarse de poner un carril de autobús a pesar de que sea un servicio diario en la capital.

A pesar de que la prioridad semafórica reme a favor del Bus Rapid, Almeida parece no haber logrado implantar con éxito en la capital los autobuses ultrarrápidos debido al olvido del carril destinado exclusivamente para autobuses.

OBRAS QUE DIFICULTAN LA CIRCULACIÓN DEL BUS RAPID

Hay que tener en cuenta que este autobús rápido se ha estrenado en medio de una protesta vecinal, en la zona de Sanchinarro. Los residentes de la zona alertaron de los atascos provocados por la reducción de carriles al vehículo privado que ha forzado la implantación de la plataforma segregada por la que transita el Bus Rapid, similar a la de un tranvía. Ante las críticas, la portavoz del Gobierno municipal en funciones, Inmaculada Sanz, ha matizado que “siempre que hay obras y una novedad se producen molestias”. La recién anunciada como vicealcaldesa ha trasladado además que la comunicación con los vecinos “es permanente y estamos cambiando algunas cosas que plantean que pueden mejorar las quejas.

Estas “pequeñas modificaciones” a las que ha aludido se concretan en la rebaja de bordillos en algún tramo de la infraestructura, así como en la “ampliación de alguna entrada a calle para mejorar la facilidad de circulación”, apuntan desde el área de Medio Ambiente y Movilidad. Desmienten desde la concejalía que dirige Borja Carabante que los vehículos se hayan visto obligados a subir a la mediana al girar para incorporarse a algunas rotondas porque “no se habrían calculado bien los radios de giro”. Según explican, el carril del Bus Rapid tiene una anchura de 3,5 metros y el de los coches tres. “Siempre han cabido”, inciden.

A LA ESPERA DE “PEQUEÑOS RETOQUES”

El área de Medio Ambiente y Movilidad sí reconoce que han llevado a cabo recortes en dos isletas en Sanchinarro, pero aseguran que estaba contemplado en el proyecto y que la obra, que “no está terminada”, en ningún caso se está rehaciendo. Aunque la línea se encuentra operativa desde el pasado martes, aún faltan “pequeños retoques” en la infraestructura como la transformación una acera que ejercía como mediana en un espacio verde, a solicitud de los vecinos.

La Asociación de Vecinos de Sanchinarro, uno de los tres barrios a los que da cobertura el Bus Rapid, junto con Las Tablas y Valdebebas, ha denunciado esta semana que este nuevo servicio ha empezado a funcionar “sin que se hayan resuelto los problemas de cuello de botella, giros, tráfico, calles colapsadas, parterres destrozados y seguridad para las personas” que habían advertido con anterioridad.