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domingo, 4 diciembre 2022 14:31

La polémica sobre la m-30 se alarga, pero sigue siendo la “más deseada”

La vía de circunvalación más importante de la Comunidad de Madrid cumple 48 años. Conocida como M-30 o el tercer anillo vial de la capital cuenta con una media de 300.000 vehículos diarios.

El objetivo principal de la creación de la M-30 era salvar el urbanismo madrileño. Así como, mejorar las conexiones con las vías principales, crear nuevos itinerarios para las zonas más congestionadas y la desaparición de las calzadas laterales junto al río Manzanares para recuperar la zona que ahora conocemos como Madrid Río.

LOS INICIOS DE LA M-30

Es la gran protagonista de los viajes a Madrid, ir de viaje a la capital o ir en coche por la ciudad implica que tengamos que coger esta carretera. Cuenta con una longitud de 32,5km y un radio medio de 5,17km con respecto a la puerta del sol.

No habían pasado ni 50 años desde la creación de la M10 cuando se decidió crear una tercera circunvalación, por el gran crecimiento que había experimentado Madrid. Por ello, fue en 1929 cuando se empezó la planificación de la misma.

La vía que cruza toda la ciudad de Madrid, es la única autopista española de la que es titular un ayuntamiento (hasta 2003 su titularidad correspondía al Ministerio de Fomento). No fue hasta 1974, cuando Carlos Arias Navarro (expresidente del Gobierno de España) cortaba la cinta que inauguraba la gran novedad de la capital. Nacía así la M-30 o más bien los primeros tramos de ella, “la gran obra urbanística de nuestra generación”, según contó Arias a la prensa. Una vía que abría las comunicaciones ante el gran numero de trabajadores que accedían a Madrid.

Son muchos los cambios y modificaciones que ha tenido la vía para su mejora y la de los ciudadanos. En la década de los 90 se inauguraba la parte norte, conectando con las zonas de la Avenida de la Ilustración y Puerta de Hierro. Y en el año 2007, se abrió el túnel sur del Bypass, y con él finalizaron las obras de la reforma de carretera.

La creación de la M-30 conllevó a que surgieran otras circunvalaciones como es la M-40 y la M-50, debido a la velocidad con la que crecía Madrid. La M-40 rodea a la capital y la M-50 comunica el suroeste de la Comunidad.

NO TODO IBA SOBRE RUEDAS

La M-30 no estuvo libre de problemas y quejas. Los ciudadanos que quejaban de las grandes aglomeraciones que se formaban tanto en la entrada como en la salida de la vía. Además de, los atropellos que se producían debido a que las casas estaban muy pegadas a la autopista. Otros se quejaban del gran ruido que generaba esta autopista en relación a la contaminación.

Son polémicas que siguen surgiendo a día de hoy, pero no quita que sea una de las carreteras “más deseadas” por los ciudadanos madrileños. Muchas personas opinan que fue la salvación del urbanismo de Madrid y frenó “el reventón” que se le venía a la capital. Pese a todas las quejas es innegable que fue un punto que marcó una época y que presta un gran servicio.

Son muchas las particularidades que ha ido dejando la M-30. Por ejemplo: algunos de los edificios más singulares de la ciudad se sitúan en torno a ella, a veces porque ya estaban, otras porque se han construido más adelante. Algunos de ellos son: Torrespaña, los Jardines del Palacio Real, el Matadero, la plaza de toros de las Ventas, el Tanatorio y el Centro Cultural Islámico y la Mezquita, el Hospital Universitario La Paz, el Hospital Ramón y Cajal o la Estación de Príncipe Pío.