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jueves, 30 junio 2022 5:53

El mellizo del Palacio de Cristal: el gran invernadero desconocido de Arganzuela

Paseando por los jardines de El Retiro podemos ver una de las estructuras más famosa de Madrid, el Palacio de Cristal. Su estructura, formada por metal y cristal, le hacen ser uno de los palacios más originales de la capital remontándose sus orígenes al final de la Primera Revolución Industrial.

Para poder entender el origen del peculiar palacio debemos retroceder al año 1851, concretamente a la primera Exposición Universal celebrada en Londres. El edificio en el que se llevó a cabo el evento era un enorme palacio de cristal, pionero en aquel entonces, que simbolizaba el poder económico de los británicos. Joseph Paxton fue el arquitecto encargado de llevar a cabo la construcción hecha de hierro fundido y vidrio, dos materiales que apenas empezaban a ser usados en el ámbito de la arquitectura.

Inspirándose en este asombroso edificio, España decidió construir un edificio similar en Madrid para albergar la Exposición de las Islas Filipinas. El enclave elegido estaba pensado para mostrar las plantas más exóticas provenientes de Filipina, puesto que en ese momento era una colonia de España.

Ricardo Velásquez Bosco fue el arquitecto encargado de llevar a cabo el proyecto, pasando a ser uno de los mejores ejemplos de la arquitectura de hierro de Madrid. Desde su edificación, el Palacio de Cristal ha tenido diversos usos, destacando que fue el lugar en el que tomó posesión oficialmente Manuel Azaña como presidente de La República. Además, fue sede de la Exposición Nacional de Bellas Artes.

UNA PECULIAR ARQUITECTURA

La arquitectura posee una estructura sólida formada por metal y recubierta de planchas de cristal. Tan solo su terraza y sus columnas jónicas de la entrada están hechas de un material diferentes al hierro, que tanto destaca en el Palacio de Cristal. La parte que no se encuentra acristalada está decorada con azulejos del ceramista Daniel Zuloaga, dándole de ese modo a la construcción un toque más colorido.

Aunque es cierto que ver el palacio desde la distancia merece por completo la pena, también se puede acceder a su interior. A lo largo del año se llevan a cabo exposiciones en su interior programadas por el Museo Reina Sofía, por lo que es común que podamos acceder a alguna de ellas sin planearlo. Su horario durante los meses más cálidos, de abril a septiembre, es de 10 a 22 horas; mientras que los meses de octubre y marzo cierra a las 19 horas, y de noviembre a febrero a las 18 horas, pudiendo acceder siempre de manera gratuita.

Además del mencionado Palacio de Cristal de El Retiro, Madrid tiene otro palacio con características muy similares que pasa desapercibido para la mayoría de madrileños y turistas. Se trata del Palacio de Cristal de Arganzuela, en cuyo interior encontramos un invernadero tropical. Este palacio a diferencia de su “mellizo” no fue concebido con el fin de demostrar el poder de la ciudad, sino que durante un tiempo fue una nave patatera.

La diferencia entre ambos palacios a nivel de fama y uso es abismal, aunque la estructura de los dos está conformada principalmente por sus cristaleras. Con el paso del tiempo ésta instalación fue perdiendo su propósito original, por lo que en el año 1992 fue rebautizado con el nombre de Palacio de Cristal de la Arganzuela teniendo un uso diferente.

La remodelación de la construcción transformó el antiguo patatero en un espectacular edificio acristalado en cuya interior se mantienen 9.000 especies de vegetación propias de zonas subtropicales y desértica. Situado en las inmediaciones de Madrid Río, el Palacio de Cristal de la Arganzuela es otra icónica construcción desconocida que se puede visitar todos los días del año gratis, por lo que puede ser una buena idea aprovechar la visita al Matadero para conocer el exótico invernadero.