Quantcast
viernes, 1 julio 2022 1:18
spot_img

La historia secreta tras los nombres de los municipios de la Comunidad de Madrid

Los pronunciamos a diario, paseamos cada día por sus calles, vivimos en ellos, nos definimos como ‘de ellos’, pero ¿alguna vez nos hemos preguntado cuál es el origen de los nombres de los municipios madrileños?

La toponimia se basa en el estudio de los nombres propios de los lugares. Básicamente se encarga de averiguar por qué cierto lugar se llama de esta manera y cuál es el origen de su nombre.

¿Por qué Fuenlabrada se llama así? ¿Cuál es el origen del nombre de Colmenar Viejo? Hoy os contamos las leyendas, personas y accidentes naturales que hay detrás de los municipios de la Comunidad de Madrid.

La huella árabe en los nombres de Madrid

Aunque Madrid no fue una gran provincia árabe, lo cierto es que nace con este pueblo que vivió en la Península Ibérica durante siglos. El origen del nombre de ‘Madrid’ proviene de ‘Mayrit’, que al parecer significa “río, cauce de agua”.

Otros municipios de la comunidad también mantienen la huella que dejaron los árabes a su paso por la región. El prefijo ‘Al-‘ ya da pistas sobre de dónde provienen sus nombres. Alcobendas, Alcorcón, Alcalá… todos tienen un mismo origen.

Si hablamos de Alcalá de Henares hay que remontarse a la conquista musulmana de la Península Ibérica. En las luchas contra los cristianos, el río Henares les servía como frontera natural para defenderse de los ataques de sus rivales.

Castillo de Alcalá la Vieja

El origen del nombre de Alcalá viene de la palabra árabe ‘al-qal’a Nahar’, que significa ‘El Castillo sobre el Henares‘. Las ruinas de esta fortaleza todavía se conservan en el municipio, aunque muy deterioradas.

‘Rivas-Vacíamadrid’ también llama la atención por su peculiar denominación. En su origen, el nombre de esta localidad fue “Manzil Mayrit“, es decir, ‘parador de Madrid’. El motivo fue que esta era una zona de paso antes de llegar a la capital.

Este nombre fue evolucionando hasta que se convirtió en “va hacia Madrid“. Siglos después esa expresión derivó en lo que ahora conocemos como “Vacíamadrid”.

Lo de Rivas viene de la unión de los antiguos pueblos de Vaciamadrid y Rivas del Jarama en el año 1845.

Por último, el origen del nombre de Valdemoro también va muy unido a los musulmanes. Si nos fijamos en el escudo de este municipio, podemos ver un rey árabe encadenado a un castillo.

Escudo de Valdemoro.

Cuenta la leyenda que la resistencia de los primeros valdemoreños contra los árabes fue tan grande en esta zona, que surgió un dicho en las calles de esta pequeña villa: “En balde, moro, te cansas”.

Esta expresión evolucionó hasta el actual nombre: Valdemoro. Otra versión dice que la etimología de este municipio viene del primer nombre que le dieron los árabes: Valle del Miro.

La importancia de la agricultura y la ganadería en Madrid

Aunque la agricultura y la ganadería parecen actividades no muy cercanas a los grandes municipios madrileños, lo cierto es que fueron tan importantes que dejaron su impronta en sus respectivos orígenes.

Uno de los más fáciles de averiguar es el origen del nombre de ‘Majadahonda’. Una majada es el lugar donde pasan la noche los pastores y su ganado. La región estaba situada en un ‘hondo’, de ahí esta denominación.

Las Rozas también tiene origen agrícola. Una ‘roza‘ es un terreno que se prepara por primera vez para ser dedicado al cultivo. En el tiempo de su fundación, se necesitaba una zona para abastecer a la población que no dejaba de crecer. ‘Las Rozas de Madrid’ fueron las elegidas para tal misión.

Si seguimos en el norte, Colmenar Viejo también esconde una curiosa historia tras el origen de su nombre. ‘Colmenar’ viene de colmena, el lugar donde las abejas crean la miel.

Apicultores recogiendo la miel de un colmenar.

A partir de aquí, dos versiones. La primera dice que lo de ‘viejo’ viene de que era el colmenar más antiguo de toda la región de Madrid. Más modernos eran Colmenar de la Oreja o Colmenar de la Sierra, en Guadalajara.

La otra dice que el lugar donde se emplaza Colmenar Viejo era un camino que unía Alcalá de Henares con Segovia. En esta ruta había una famosa posada que daba cobijo a los viajeros.

En las cercanías de este alojamiento vivía un viejo que tenía colmenas. Este vendía miel a toda la región. Era tan famosa la miel que recogía este señor que el pueblo tomaría su nombre.

Sobre el origen del nombre de Leganés también hay varias versiones, pero una de las más fuertes es la que dice que, al igual que Leganitos, proviene de las palabras árabes ‘algannet’ y ‘alganit’ (huertas).

Origen del nombre
La mascota del Club Deportivo Leganés es un pepino por esta razón.

Esto explicaría el por qué a los leganenses se les llama cariñosamente ‘pepineros’. Al principio de su historia esta era una villa agrícola que abastecía de productos frescos al capital cuando los vecinos de Leganés venía a vender sus ‘pepinos’ al madrileño Mercado de la Cebada.

Naturaleza e historia de la mano en los nombres de los pueblos madrileños

La naturaleza también imprime su firma en el origen del nombre de muchos municipios madrileños. Es el caso de ‘Tres Cantos’, cuyo nombre viene de un vértice geodésico en la zona donde se encuentra esta localidad.

Pinto tiene una historia parecida. Los musulmanes situaron el centro geográfico de la Península Ibérica en el lugar donde se encuentra el barranco del Egido, en Pinto. Hoy es el cruce de las calles del Hospital y Maestra María del Rosario.

Origen del nombre
Monumento en el lugar donde se supone que está el centro geográfico de la Península Ibérica, según los árabes. En Pinto.

También era un lugar de confluencia de caminos en el que viajeros de todo el país se acababan encontrando. De ‘punto geográfico’ y de ‘punto de encuentro’, ese punto evolucionó a Pinto.

Alcorcón también tiene origen árabe, pero de dónde viene su nombre todavía no se sabe con exactitud. Una de las teorías dice que proviene de la palabra ‘al-gor‘ o ‘al-kur, cuyo significado es cerro o colina.

Otra habla de la combinación mozárabe del artículo árabe ‘al-‘ con un derivado de la palabra latina ‘quercus’, que hace alusión a las encinas que poblaban el cerro sobre el que se sitúa el Alcorcón que hoy conocemos.

Así sería la recreación de la famosa Fuente labrada | Fuente: Memorias de Fuenlabrada

‘Fuenlabrada’ viene de fuente + labrada. En el siglo XX hubo una enorme escasez de agua en la zona. Esto obligó a la población a construir numerosos pozos y fuentes para poder sacar agua del subsuelo. En la actualidad, muchas de esas fuentes siguen en el municipio como testigos de aquel momento.

Los mitos y leyendas que dieron nombre a los municipios madrileños

Las leyendas son parte de la idiosincrasia de todos los pueblos de España. Estas intenta explicar el origen de muchas cosas de las que no se tiene explicación.

Una de las más curiosas es la que da origen al nombre de Parla. ‘Parlar‘ significa hablar, conversar en castellano antiguo. Un milagro sucedió en este municipio que le dio su denominación.

origen del nombre
Villa de Parla, en 1967

Una joven mujer muda llegó a Parla en el siglo XIV. Allí, bebió agua del pozo del Calderillo. De pronto, comenzó a hablar. La gente, viendo ante sus ojos tal milagro, comenzó a gritar: ¡Parla, parla! (¡Habla, habla!) y de ahí el nombre del municipio.

El famoso pozo milagroso aún se conserva en la localidad. Este se encuentra en la capilla de la Ermita de Nuestra Señora de la Soledad. A beber de él acuden los vecinos para aprovechar el poder milagroso de sus aguas.

origen del nombre
Ermita de la Soledad, en Parla

Cada uno con su propio origen, lo cierto es que todos los municipios de la Comunidad de Madrid esconden tras sus nombres un montón de curiosas historias desconocidas por los madrileños. Ahora las tendremos en cuenta la próxima vez que volvamos a pasear por sus calles.