El Juzgado de Instrucción número 46 de Madrid ha procesado a seis personas por el incendio del restaurante Burro Canaglia, en Manuel Becerra, que en abril de 2023 dejó tres muertos. El auto judicial, conocido esta semana, atribuye a los investigados —el administrador único, el gerente, los responsables de la franquicia y dos arquitectos— un delito de homicidio imprudente y otro contra los derechos de los trabajadores.
Qué dice el auto sobre el origen del incendio en Manuel Becerra
El fuego se declaró en abril de 2023 en el restaurante, situado en la plaza de Manuel Becerra, en Madrid. Las paredes del local ardieron en cuestión de segundos cuando las llamas empleadas para flambear una pizza entraron en contacto con la decoración que cubría los paramentos, según recoge el auto del Juzgado de Instrucción número 46.
El magistrado apunta en la resolución a la abundante decoración artificial floral que cubría el establecimiento, formada por vegetación seca y plástico que imitaba vegetación. Ese material, sostiene, suponía ‘un importante riesgo en caso de incendio’. A esa circunstancia suma la ausencia de un plan de emergencia del centro de trabajo.
Las tres víctimas mortales fueron un trabajador del local y una clienta, que fallecieron el mismo día del siniestro, y una tercera persona que murió varias semanas después tras permanecer ingresada en la UCI del hospital La Paz, según el relato recogido en el auto.
La instrucción (la fase del proceso en la que el juez investiga los hechos) se centró en comprobar si el restaurante cumplía con la normativa de seguridad exigida y en determinar si la reforma del local, con la decoración que propagó las llamas, tuvo un papel decisivo en los tres fallecimientos.
La resolución sostiene que nadie evaluó el riesgo de incendio que existía en el interior del local antes del siniestro.
Los seis procesados y los delitos que se les atribuyen
El auto dirige la acusación contra seis personas, cuatro de ellas, vinculadas a la explotación del restaurante y dos al diseño de su reforma. Las imputaciones se refieren a un posible homicidio imprudente y a un delito contra los derechos de los trabajadores.
- El administrador único del restaurante.
- El gerente del establecimiento.
- Dos administradores de la franquicia.
- Dos arquitectos responsables de la reforma del local.
Para sostener el procesamiento, el magistrado se apoya en el informe de la Inspección Provincial de Trabajo, que detectó varias irregularidades que pudieron desembocar en el siniestro mortal. El documento señala que la empresa no tuvo en cuenta que en el local se usaban bengalas y velas para preparar algunos postres.
El informe añade que los responsables no habían adoptado medidas preventivas ni evaluado los riesgos del establecimiento, y que tampoco habían revisado los medios de extinción de incendios disponibles. En el centro de trabajo no existía plan de emergencia alguno.
Ninguno de los seis procesados ha sido condenado. La condición de procesado (la persona a la que el juez atribuye un delito tras cerrar la instrucción y a la que sitúa camino del juicio) no supone una declaración de culpabilidad.
En qué fase está el caso y qué ocurre ahora
El auto de procesamiento (la resolución que pone fin a la instrucción y abre la puerta al juicio oral) concede ahora un plazo a las partes para que presenten sus alegaciones. El siguiente paso es la vista oral ante el órgano competente.
El incendio del Burro Canaglia se produjo en abril de 2023 y la causa ha tardado tres años y medio en llegar a este punto.
La presunción de inocencia se mantiene intacta hasta que exista una sentencia firme, y la eventual responsabilidad de cada uno de los procesados deberá concretarse en el juicio oral.








