A pesar del incremento presupuestario y de las recientes subidas de tasas e impuestos directos promovidas por el Gobierno de Candelaria Testa, la insatisfacción vecinal se ha disparado a niveles nunca vistos en la serie histórica. El mantenimiento urbano, la gestión de la basura y la alarmante escalada de la delincuencia en el primer trimestre de 2026 —con un incremento de casi el 185% en los robos con fuerza en domicilios— han situado la gestión municipal bajo el foco de las críticas del Partido Popular, que denuncia un deterioro generalizado de la vía pública y un preocupante colapso en la capacidad de respuesta de la administración local.
Servicios en caída libre: ocho de cada diez quejas ciudadanas son reclamaciones
El descontento en Alcorcón ya no es una percepción subjetiva, sino una realidad respaldada por las propias métricas del consistorio. Según los datos de la memoria anual correspondientes al ejercicio 2025, el funcionamiento de los servicios públicos municipales ha experimentado un severo retroceso. De todas las comunicaciones formales registradas por los contribuyentes madrileños, el 78,42% se clasificaron directamente como reclamaciones. Esto significa que, en la práctica, prácticamente ocho de cada diez interacciones de los ciudadanos con su ayuntamiento se realizan para denunciar deficiencias o fallos en la gestión diaria.
Este volumen de quejas coincide con un aumento de los recursos financieros de los que dispone el equipo de gobierno, lo que agrava la brecha entre la recaudación fiscal y el estado real de los barrios. Las áreas que concentran el mayor malestar vecinal son, precisamente, aquellas que determinan el día a día de la vida urbana:
- Parques y Jardines: Lidera el ranking de descontento con 242 reclamaciones registradas debido al abandono de las zonas verdes.
- ESMASA: La empresa pública de limpieza y residuos acumula 194 quejas, a pesar del desembolso de los vecinos en la nueva tasa de basuras.
- Emergencias y Seguridad: Ocupa el tercer lugar de la lista con 173 reclamaciones, reflejando la creciente inquietud en los barrios.
A la par que aumentan los motivos de queja, la burocracia municipal se vuelve más lenta. El informe municipal revela que la capacidad de respuesta del Ayuntamiento de Alcorcón ha empeorado sustancialmente en solo un año. Si en ejercicios anteriores el 70,49% de las quejas y sugerencias se resolvía en un plazo inferior a 30 días, en 2025 ese porcentaje se desplomó hasta el 60,12%. En otras palabras, el gobierno local deja sin contestar en el plazo comprometido a cuatro de cada diez vecinos que acuden a la administración.
La seguridad, en jaque: los robos en viviendas se disparan un 184%
El deterioro de los servicios no es el único frente abierto para el ejecutivo de Candelaria Testa. El informe de quejas vecinales coincide en el tiempo con una evolución de la actividad delictiva que los representantes de la oposición califican de “especialmente preocupante”. De acuerdo con el Balance de Criminalidad del Ministerio del Interior relativo al primer trimestre de 2026, las infracciones penales crecieron un 30,2% en Alcorcón en comparación con el mismo período del año anterior.
El desglose de los datos del ministerio muestra un panorama alarmante en la tipología de los delitos:
- Robos con fuerza en domicilios: Han registrado un incremento crítico del 184,6% en la localidad madrileña.
- Robos con violencia: Se han disparado un 58,3% en las calles del municipio.
- Criminalidad convencional: Ha experimentado una subida generalizada del 21,1%.
Desde el Partido Popular vinculan de forma directa esta preocupante deriva con el déficit de personal que arrastra el área de seguridad local. Según denuncian los populares, Alcorcón cuenta actualmente con alrededor de 70 agentes de Policía Municipal menos que hace una década, una merma de recursos de la que culpan a la inacción del Gobierno municipal a la hora de cubrir las plazas vacantes y reforzar las patrullas preventivas en las zonas residenciales.
Una vía pública deteriorada al doble de velocidad
La falta de mantenimiento es el otro gran caballo de batalla del vecindario. La memoria anual corrobora que las incidencias en la vía pública se han multiplicado a un ritmo sin precedentes, pasando de las 600 registradas en el año 2023 a 806 en 2024, hasta alcanzar las 1.341 incidencias en 2025. Este dato supone un incremento del 66% en un solo año y representa más del doble de las deficiencias detectadas hace solo dos ejercicios.
Por departamentos encargados de dar respuesta a estos desperfectos en el pavimento y el mobiliario urbano, el balance arroja 124 incidencias asignadas a Parques y Jardines, 123 a Conservación y Mantenimiento, y 112 al servicio de Limpieza Viaria. Para la oposición, estas cifras prueban el fracaso de una política económica basada en presionar fiscalmente a los hogares sin que ello repercuta en una mejora de la calidad de vida de Alcorcón.
“Candelaria Testa cobra más, gasta más y gestiona peor. Los vecinos pagan más impuestos y una nueva tasa de residuos, pero encuentran más desperfectos en sus calles”, ha denunciado con dureza Roberto Marín Vergara, candidato del Partido Popular a la Alcaldía, quien propone una reestructuración de los servicios para que “el dinero de los vecinos vuelva a notarse” en una ciudad verdaderamente limpia y segura.








