La Policía Nacional investiga la muerte violenta de un hombre de 37 años hallado en su ático de la calle Cirauqui, en el distrito de Fuencarral-El Pardo, con al menos catorce heridas de arma blanca. El cadáver fue encontrado en la mañana de ayer, 14 de julio, después de que los vecinos alertaran al 091 por un fuerte olor químico, según han confirmado fuentes de la Jefatura Superior de Policía de Madrid.
Así fue la alerta de los vecinos
La llamada al 091 se produjo a las 09:50 horas. Una vecina del inmueble, situado en el número 4 de la calle Cirauqui, en la zona de Las Tablas, notificó un olor penetrante que, al parecer, provenía del sexto piso. El portero de la finca también aportó su testimonio, aunque la Policía no ha revelado el contenido del mismo.
Los primeros indicios apuntaron a un posible suicidio, pero el número de heridas y las características de la escena llevaron a los agentes a orientar la investigación hacia un homicidio. La víctima, identificada únicamente por su nombre de pila, Facundo, presentaba signos claros de violencia y los investigadores no descartan la implicación de una tercera persona.
Un ático de lujo en una zona tranquila
El inmueble pertenece a un conjunto residencial de alto poder adquisitivo, donde se comercializan áticos por más de un millón de euros. Las Tablas, en el distrito de Fuencarral-El Pardo, es uno de los barrios más seguros de la capital, lo que ha aumentado la conmoción entre los vecinos.
Los residentes de la zona, que prefirieron no dar sus nombres, describieron a Facundo como un hombre discreto, habitante del ático del sexto piso. La escena del crimen fue tan impactante que los servicios de emergencia requirieron apoyo psicológico para algunos de los intervinientes.
La investigación, sin detenidos por ahora
La Policía Nacional mantiene abierta la investigación y, a esta hora, no se ha practicado ninguna detención. La autopsia, que se realizará en el Instituto de Medicina Legal de Madrid, será clave para determinar la hora exacta de la muerte y si el cuerpo fue manipulado.
Según fuentes cercanas al caso, el fuerte olor químico, que inicialmente intrigó a los vecinos, podría estar vinculado a la utilización de productos de limpieza por parte del agresor para intentar eliminar pruebas. No obstante, la Policía Nacional no ha confirmado oficialmente esa hipótesis.
La Policía Nacional ha desplegado un amplio operativo, pero por el momento no hay detenidos y la investigación sigue su curso.
El juzgado de guardia de Madrid se ha hecho cargo de las diligencias y se espera que en las próximas horas se conozcan más detalles del caso, una vez concluya la inspección ocular y se practiquen las primeras declaraciones. La Policía pide la colaboración ciudadana para cualquier información que pueda ayudar a esclarecer el crimen.








