Una enorme grúa desata la polémica en Retiro

En pleno temporal y el cierre de ocho grandes parques de Madrid, una grúa de 60 toneladas se abrió camino en la madrileña calle Cavanilles (Retiro) el sábado por la tarde. El monstruo invadió la calle ante la estupefacción y el peligro que entraña semejante mole ante las inclemencias meteorológicas. De hecho, el propio Ayuntamiento había cerrado el Retiro ante el peligro de caídas de árboles ante el fuerte viento que azota la capital.

La grúa irrumpió en la calle Cavanilles sin previo aviso a los vecinos, que se armaron a voz en grito ante el peligro que genera una enorme grúa con vientos fuertes. La falta de comunicación ha sido admitida por el propio Consistorio, si bien se contaba con todos los permisos y se aseguró el anclaje debidamente para evitar accidentes.

El delegado de Políticas Sociales, Familia e Igualdad del Ayuntamiento de Madrid, José Fernández, durante su visita de este domingo al Centro de Día Loyola de Palacio, ha asegurado que el Consistorio «tendrá que mejorar» en este aspecto, aunque ha argumentado que lo importante es «que esté debidamente instalada y que no cause ninguna perturbación al normal desarrollo de una obra».

EL AYUNTAMIENTO ENTONA EL MEA CULPA

«Se trata de un procedimiento reglado, por lo que requiere de los informes preceptivos. Si estos han sido favorables, el Ayuntamiento de Madrid tiene la obligación y el deber de autorizar, por tanto, la instalación de la misma», ha explicado.

La enorme grúa en la calle Cavanilles
La enorme grúa en la calle Cavanilles

El temor de los vecinos del 25 y 27 de Cavanilles mostraron su contrariedad para evitar que la enorme grúa sobrevolase sus techos. El motivo de la gigantesca grúa es la construcción de un aparcamiento en el patio de la manzana, un proyecto paralizado por el anterior gobierno municipal de Manuela Carmena en 2018, un año antes de agotar su mandato. De hecho, se aseguró que solo existía vegetación en el interior.

La constructora busca construir un parking descendiendo 4 pisos en el patio interior del número 27 de la calle Cavanilles y para ello, habían desplegado una grúa para pasar una máquina de pilotaje de varias toneladas sobre las viviendas sin el consentimiento de los vecinos.

MIEDO POR EL COLAPSO DE LA ENORME GRÚA

«Tenemos miedo porque es como si un tanque pasara por encima de nuestras viviendas», afirman los vecinos, que señalan que pese al permiso daba «miedo» y más en un día de viento como el sábado. En caso de colapso, la grúa caería sobre edificios de viviendas con catastróficas consecuencias.

La principal causa de la paralización era que la constructora no tenía la licencia de la Agencia de Actividades del Ayuntamiento de Madrid, pero tampoco nadie les había consultado.

La concejala socialista Emilia Martínez ha destacado a su vez «los riesgos e inseguridad» de que una pilotadora de 40 toneladas llegue al patio de manzana por encima de sus edificios. «No consta autorización explícita para ello y no se ha comunicado a las comunidades de vecinos, insólito», ha cuestionado.

Las críticas tampoco se hicieron esperar. «No pudimos poner un salvaescaleras para un vecino mayor porque faltaban unos centímetros. No podemos poner un muy necesario segundo ascensor porque la escalera, una de tantas, está protegida. Pero hay quien puede segregar pisos sin licencia. Y ahora…», señaló la directora de la Feria del Libro, Eva Orúe. Desde Más Madrid en Retiro han mostrado su apoyo a los vecinos de Cavanilles.