Oro, incienso y mirra (y carbón) para los políticos madrileños

Los regalos de Reyes Magos, aunque esté ya iniciado el año, son un buen momento para valorar lo bueno y malo que se ha hecho en el curso pasado. Aunque el hecho de que esta sea una fiesta y los regalos su ‘leit motiv’, obliga a cierta generosidad en el análisis. Por más que quede el recurso del carbón para los políticos que han gestionado mal el año.

Por eso lo más fácil es empezar por el carbón. Dos consejeros de la Comunidad de Madrid están en cuestión estas últimas semanas por los problemas derivados de su gestión. Enrique Ruíz Escudero lleva unos meses complicados debido a la huelgas de los sindicatos sanitarios, que han puesto incluso contra las cuerdas en alguna ocasión a la presidenta, Isabel Díaz Ayuso. Lo que pasa es que sería injusto dar carbón al autor de la salida de la pandemia más brillante del país, ejemplo de gestión y premiado fuera de nuestras fronteras. Con un proyecto como la reforma del complejo hospitalario de La Paz, en el norte de la ciudad de Madrid, las expectativas para Ruíz Escudero no pueden ser malas.

Una tesitura diferente es la del consejero de Transportes e Infraestructuras, David Pérez, en solfa por los problemas de Metro a su paso por San Fernando de Henares, con desalojo de vivjendas ante los problemas estructurales. Es cierto que no es un problema que él haya originado, porque proviene de una obra deficiente y posiblemente apresurada que se llevó a cabo bajo la presidencia de Esperanza Aguirre. También es verdad que tras cuatro años al frente de la Consejería, no es un recién llegado para ningún problema. La propuesta de indemnizaciones a los vecinos afectados (7,1 millones de euros) parece quedarse lejos no tanto de las expectativas, como de la realidad del problema. La obra del Metro en su línea 7B ha afectado gravemente a un conjunto de viviendas.

MÁS CARBÓN

Pero hay que repartir carbón por otros despachos, no solo en la casa del PP. La oposición en la Asamblea de Madrid, singularmente Más Madrid, liderada por Mónica García, no ha dudado en politizar los problemas en la gestión de recursos sanitarios, en estrés con motivo de la pandemia, hasta el punto de apuntarse como éxito la paralización de centros sanitarios. También habrá que dar un poco de combustible negro a quienes corrieron a alarmar con el fallecimiento de un niño, acusando de falta de médico en el centro que lo atendió. Desgraciadamente el niño ya había muerto cuando llegó al centro. Amarillismo para apuntarse un tanto, con poco sentido de la responsabilidad.

Quien no va a tener carbón de ningún tipo es la Empresa Municipal de Transporte de Madrid (EMT), que ha cumplido el reto de descarbonizarse en 2022. Toda su flota es verde y se mueve tanto a gas como eléctricamente. No solo es la primera ciudad de España en conseguirlo, sino una de las primeras de Europa.

MIRRA

Uno de los misterios de la fiesta de Reyes para el común de los mortales es qué demonios es la mirra. Uno de los tres regalos que los Reyes Magos dieron al niño recién nacido, según la tradición cristiana española. La mirra es un aceite que procede de un raro árbol, el commiphora, que por supuesto crece en Oriente, con propiedades medicinales. En concreto tiene propiedades estimulantes y “antiespasmódicas”, según cuentan los tratados del tema.

En ese caso la receta de estimular habrá que regalársela a quiene están más aletargados. Como Podemos en la Asamblea de Madrid, que ha llegado a la irrelevancia. Algo peligroso cuando se está a solo cinco meses y medio de las eleciones autonómicas y municipales. El proyecto que se hizo a medida Pablo Iglesias languidece en los confortables bancos de la Asamblea.

Otro mismo vial de mirra se puede proporcionar a la alicaída oposición a Almeida en los Plenos de Cibeles. Aunque han tenido al alcalde en serios problemas de equilibrio ante las crisis de este año, ni Mar Espinar ni Rita Maestre se han distinguido por un ánimo efervescente. Maestre se enfrenta al reto de ser candidata por Más Madrid, pero con la potencia de IU y Podemos como rival por los mismos votos.

También estará bien proporcionar estimulantes y antiespasmódicos para Reyes Maroto, candidata del PSOE a las elecciones municipales, con serios problemas de conocimiento y llegada ante una campaña electoral reñida. Otro tanto a Mercedes González, delegada del Gobierno y durante meses candidata ‘in pectore’ para competir por el báculo de Cibeles.

INCIENSO

El incienso, otro de los regalos de la tradición de los Magos, aromatiza los ambientes. Aunque quizás necesiten más aire fresco que aromatizadores, sería una buena idea de regalo para Vox unas dosis de incienso. Su cerrazón a apoyar los presupuestos en el Ayuntamiento y en la Comunidad de Madrid atufan a electoralismo. También estaría bien proporcionar un ambientador natural a los negacionistas de la mejora de contaminación en Madrid, ya que no abren las ventanas para comprobar que las medidas para reducir la emisión de gases nocivos están funcionando. El equipo de Borja Carabante logró que este 2022 se cumplieran los límites exigidos por Europa. Un año de escasísimas lluvias, dato a tener en cuenta ya que este fenómeno meteorológico es importante a la hora de mejorar la calidad del aire.

El oro es el regalo más preciado. Algo delicado si hablamos de obsequios a políticos. Por eso parece lo más procedente regalar oro a los guardianes de las cajas, Javier Fernández Lasquetty, consejero de Economía y Hacienda, y a Engracia Hidalgo, delegada de Hacienda del Ayuntamiento. Pese a no aprobarse los presupuestos para 2023, ambas instituciones cuentan con una notable salud financiera, algo meritorio si tenemos en cuenta el contexto de crisis que se ha vivido estos cuatro años de legislatura.

Si alguien ha traído oro a Madrid ha sido el turismo. Por eso parece de Justicia extender este regalo a las encargadas políticamente del turismo madrileño, la consejera Marta Rivera de la Cruz y la concejala Almudena Maillo, responsable de este área en el Ayuntamiento de Madrid. Los turistas han vuelto a la ciudad como antes de la pandemia y el puente de diciembre y las Navidades han visto recuperar ese pulso, vital para la economía madrileña.

Finalmente, carbón de verdad. Negro, tóxico y sangriento a las bandas latinas que han matado, herido y amedrentado este año como hace tiempo que no se veía. Una mella en la convivencia de una cudda y una comunidad tranquilas, en el primer nivel de seguridad del mundo.

Una ciudad y un territorio tolerante, con sus más y sus menos, pero inigualable, que esta mañana ha visto amanecer una tradición secular, los regalos de Reyes, que no conocen colores políticos ni de raza ni de condición.