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lunes, 26 septiembre 2022 22:22

La Estatua de la Libertad madrileña que seguro que no conocías

Madrid oculta secretos a la vista de muchos de nosotros. Así ocurre con la Estatua de la Libertad madrileña, una desconocida escultura que la capital conserva desde antes de existir el emblemático símbolo de Nueva York. Y es que, no solo existe una solo estatua, sino que podemos encontrar varias réplicas distribuidas distintos países.

EnFrancia se encuentran tres réplicas, una en París, otra en Colmar y la tercera en la localidad de Poitiers. Por su parte, Japón también tiene su propia estatua ubicada en la isla artificial de Odaiba, erigida como homenaje entre el vínculo de Francia y Japón.

Así pues, la capital española no se podía quedar atrás y también tiene su propia Estatua de la Libertad, aunque pase en muchas ocasiones desapercibida. Se encuentra situada en el Panteón de los Ilustres, muy cerca de Atocha, en la calle Julián Gayarre. Su parecido a la conocida estatua de Nueva York no es coincidencia, pues la Estatua de la Libertad madrileña sirvió de referencia para la construcción de la americana.

Para poder comprender el origen de la estatua de Madrid debemos trasladarnos al año 1857 en el cual Ponciano Ponzano, un conocido escultor que realizo diversas obras de arte en la capital entre las que destaca también los leones del Congreso de los Diputados, esculpió esta inadvertida escultura.

Durante los primeros años, se empleó para coronar el mausoleo del cementerio de San Nicolás donde reposaban los cuerpos de Agustín Argüelles, José María Calatrava y Juan Álvarez Mendizábal, tres grandes ilustres liberales de la historia de España. No fue hasta 1912 cuando se decidió trasladar a la ubicación en la que se encuentra actualmente: El Panteón de los Hombres Ilustres.

EL PANTEÓN DE LOS HOMBRES ILUSTRES 

Dicho panteón se encuentra en el claustro de la Basílica de Nuestra Señora de Atocha, construido entre 1892 y 1899 por Fernando Arbós y Tremanti. Un impresionante edificio de estilo neomedieval que fue declarado Bien de Interés Cultural. En el mausoleo descansan algunas figuras ilustres como Sagasta, Cánovas del Castillo y Canalejas en monumentos funerarios dignos de visitar.

Es sin duda alguna, uno de los edificios más interesantes de Madrid por la historia tan peculiar que tiene dicho lugar. En su interior se encuentran 17 monumentos funerarios, aunque llama la atención que por el momento no se encuentra enterrada ninguna mujer. El Panteón de los Hombres Ilustres puede visitarse martes a sábado de 10 a 14h y de 16 a 18:30h y fines de semana de 10 a 15h, siendo la entrada totalmente gratuita.

En su patio se sitúa la Estatua de la Libertad madrileña realizada en mármol blanco de Carrara que mide dos metros de altura. Tal y como aseguro el propio Ponciano antes de fallecer quería que fuera “una mujer joven, gallarda, ligeramente vestida y que de su pelo refulgieran diversos rayos de luz”. 

En su cabeza tiene un gorro con una corona de la que salen diez rayos de soly en su mano izquierda sostiene un cetro mientras que la mano derecha se encuentra apoyada sobre un yugo roto símbolo del fin de la opresión. Según cuentan, el motivo por el cual se erigían las Estatuas de la Libertad con una diadema frontal o el gorro de frigia está relacionado con los antiguos dioses solares: el Helios griego y el Sol Invictus romano.

UNA DIFERENCIA DE 30 AÑOS ENTRE LA ESTATUA MADRILEÑA Y LA NEOYORKINA

Bartholdi, escultor de la Estatua de la Libertad de Nueva York, tenía tan solo 14 años cuando Ponciano Ponzano realizó el frontón del Congreso, y 23 cuando esculpió la Estatua de la Libertad del panteón madrileño. Por ello, se considera que la escultura madrileña fue la referente para la construcción de las Libertades posteriores, aunque los propios artistas se empeñaban en asegurar que sus obras eran únicas y de inspiración propia.

Cabe destacar que no era la primera vez que Ponzano llevaba a cabo una escultura así, pues había realizado una figura similar para el frontón del Congreso de los Diputados.

El hecho indiscutible, es que la estatua madrileña se adelantó treinta años a las conocida Estatua de la Libertad de Nueva York. La diferencia de años entre una y otra pudo influir en el final que tuvieron ambos autores. Mientras que Bartholdi fue inteligente y se aseguró los derechos económicos procedentes de cualquier reproducción de su obra, Ponzano falleció en un estado de pobrezateniendo que hacerse cargo las autoridades de su entierro.