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viernes, 27 mayo 2022 15:05

Un Museo que te va a dar ganas de cambiarte de look

Estuvo cerrado un año y medio pero ahora se ha renovado exponiendo más de mil piezas. Explica la evolución de la moda a través de la historia y hay piezas alucinantes, la mitad de las cuales nunca han sido mostradas. El edificio es del arquitecto Jaime López de Asiain.

El Museo del Traje es un Centro de Investigación del Patrimonio Etnológico, un museo joven, nacido en 2004, pero sus fondos ya estaban en 1925 adscritos y expuestos en otros museos, fundamentalmente en el Museo del Traje Regional e Histórico. Casi ochenta años después de la creación de aquel museo, se creó el actual Museo para reunir las colecciones que estaban dispersas.

Tras la pandemia con obras de rehabilitación, el museo ha reabierto sus puertas en otoño de 2021 con una nueva exposición permanente de su colección. Con una renovación del discurso y una mejora de la accesibilidad, muestra más de mil piezas.

El cierre por obras, desde 2019 hasta finales de 2021, ha permitido hacer un cambio en la exposición permanente, un acontecimiento único en la trayectoria de un museo. En este caso, se ha repensado el discurso expositivo y se ha ideado un recorrido en el que podrán verse más de mil piezas (solo un 1% de la colección que alberga el museo), de las cuales más de la mitad se exhiben ahora por primera vez.

La nueva exposición incluye piezas del fondo textil, pero también bienes etnológicos y documentales que ayudan a contextualizar las distintas épocas y a entender que las modas trascienden al ámbito de la indumentaria.

DE VUELTA A LOS SIGLOS XVI Y XVII

Este museo contiene una gran variedad de colecciones históricas y contemporáneas. Conserva unas escasas pero significativas piezas de los siglos XVI y XVII, de las que se podría destacar un jubón femenino de finales del XVI. La colección del siglo XVIII tiene excelentes ejemplos del traje masculino, como la amplia y rica colección de chupas y chalecos, así como la colección de casacas femeninas y prendas castizas del majismo.

El siglo XIX tiene una representación más limitada en número de objetos, pero los diversos estilos del período están representados. Guarda también una significativa colección de prendas de los más importantes diseñadores del siglo XX.

El edificio que acoge el museo se construyó entre 1971 y 1973, y albergó el Museo Español de Arte Contemporáneo. Es obra del arquitecto Jaime López de Asiain, que obtuvo el Premio Nacional de Arquitectura en 1969. Concebido desde el inicio como museo, el edificio está perfectamente ajustado a la función con sus salas multiuso, la facilidad de sus circulaciones y la limpieza y flexibilidad de su diseño.

De esta manera, a través de la recreación de escenografías, en las que se muestra el arraigo de las modas en los objetos cotidianos, se realiza un recorrido cronológico desde el siglo XVII hasta nuestros días, exponiendo cómo la publicidad y los medios de comunicación han participado en la generalización de la moda, así como éstas han estado asociadas también a los hábitos de salud, higiene y belleza.

Entre las piezas más antiguas se encuentran un guante de encaje del siglo XVII, que se expone justo al lado de unos bolillos como los que todavía hoy se usan en Almagro, así como el “Tratado de Sastrería”, de Juan de Albayzeta de 1720. Colocarlo al comienzo de la exposición permanente es toda una reivindicación de la moda made in Spain, que durante los siglos XVI y XVII fue muy influyente en el resto de Europa.

EVOLUCIÓN A TRAVÉS DEL TIEMPO

El recorrido traza una historia de la moda en España, pero no sólo a través de las prendas y complementos representativas de cada época o de las firmas más influyentes, sino también por medio de documentos históricos y objetos de valor etnográfico (enseres, muebles, juguetes, carteles, instrumentos de música, herramientas, frascos, electrodomésticos, productos cosméticos) que sirven para poner en contexto la evolución del gusto.

MUSEO DEL TRAJE

De esta manera el museo quiere recordarnos que muchas técnicas de confección artesanal se conocen gracias al saber transmitido, generación tras generación, entre las mujeres del mundo rural. También cuenta con una sección dedicada a la indumentaria tradicional, una rica colección de trajes regionales.

A partir de aquí empiezan a intercalarse vitrinas en las que se muestra la influencia de Francia e Inglaterra y otras que exploran el fenómeno del «majismo», la asimilación de la vestimenta popular y castiza por parte de las élites.

Además, el traje de luces es toda una novedad. Aquí se incluye la reinterpretación posmoderna que Jeremy Scott hizo para un chándal de Adidas. La experiencia de la exposición permanente se completa con visitas guiadas, material para realizar visitas familiares de forma autónoma, una visita virtual y más activades que se irán desarrollando a lo largo de la temporada.

La entrada es gratuita los sábados a partir de las 14:30 y domingos, con exposiciones temporales.