Quantcast
martes, 27 septiembre 2022 3:15

El concejal ‘Desgracia’ desespera a los vecinos de su distrito con su ‘democracia’

Desplantes, insultos y expulsión de los Plenos. Así es como el concejal Francisco Javier Ramírez dirige su distrito. Gestión “poco democrática” que se produce en contra de los intereses de los vecinos, y de su propio partido. Un partido que, en el Madrid de Almeida, mantiene el silencio.

“Lo que tenemos en Chamberí no es un concejal, es una desgracia”. Palabras con las que fuentes vecinales del distrito de Chamberí describen para este diario al concejal ‘popular’ Francisco Javier Ramírez. Expresiones y lamentos que se repiten por todo el territorio gestionado por Ramírez, donde las quejas contra el político se multiplican.

Desde Montecarmelo, las asociaciones vecinales tampoco dudan en mostrar su absoluto malestar con el concejal y sus “continuos desplantes”, que se suceden desde la llegada de Ramírez a la Concejalía. Así pues, Ramírez llegaba al cargo en 2019, momento en el que comenzaba a ‘ningunear’ a las asociaciones de vecinos. Asociaciones como la Asociación Vecinal Barrio de Montecarmelo, que tuvo que esperar un año para reunirse con el ‘popular’.

“Ahí fue el primer enfrentamiento, por nuestras alusiones a la inacción del Ayuntamiento ante el ruido, las terrazas, el tráfico…” han recordado desde la asociación de vecinos. Un encuentro tenso que acababa dictaminando el resto de encuentros entre ambos grupos.

DESPLANTES CONTINUADOS DESDE SU LLEGADA

El desprecio verbal, así pues, se ha mantenido durante estos últimos años, al igual que el rechazo frontal a las asociaciones. “Es el concejal de la democracia” ironizan las asociaciones, que se han visto ninguneadas por el concejal.

Vacío hacia estas asociaciones que se ha podido comprobar en el último Pleno, celebrado este 6 de abril, momento en el que la Asociación Vecinal ‘El Organillo’ de Chamberí era, una vez más, expulsada por el concejal, que evitaba así dar explicaciones. “Nos expulsó. Esa es la participación ciudadana que se permite en Chamberí”. Explicaciones que también se negaba alegando que la pregunta presentada por la Asociación no estaba escrita “entre interrogaciones”.

Ni siquiera la pandemia del coronavirus consiguió que este concejal se apoyase en los vecinos de su distrito. Y es que, según fuentes de este diario, en junio de 2020, varias asociaciones pertenecientes a Fuencarral, Barrio del Pilar, Begoña, Santa Ana y Montecarmelo se unieron para una gran recogida de alimentos. Una iniciativa en la que se involucraron más de 80 personas, que acabó siendo cortada por Ramírez. Y es que, un día antes del evento solidario, el concejal denegó los permisos “por uso privativo del espacio público”.

UN VIEJO CONOCIDO DE LA JUSTICIA

Ninguneo a las asociaciones de vecinos que, sin embargo, no son la primera polémica que rodean al concejal del PP. Y es que ya son tres las condenas que pesan sobre Ramírez en los últimos meses. La primera de ellas, por prohibir un debate en el Pleno que centrara la lucha y actuaciones contra la LGTBIfobia. La segunda, por licencias urbanísticas.

Pero tal vez sea la tercera de ellas la que demuestra íntegramente la “democracia” del concejal: y es que la condena se producía después de la orden del concejal de multar a unos vecinos que recogían firmas contra su gestión en la calle Fuencarral.

“Las sentencias siguen cayendo, y él sigue ahí” se lamentan los vecinos. Sentencias que se acumulan, a la vez que, según fuentes de las asociaciones, miembros del PP municipal se desmarcan de sus políticas. “Es una persona que no pertenece al PP. El problema es que le dejan ahí”.

CONCEJAL DE LA CONFIANZA DE ALMEIDA

Polémicas que rodean al concejal, que no sólo es conocido por olvidarse de sus vecinos y asociaciones vecinales. Y es que a Ramírez también se le conoce por ser un asiduo de los bares de la calle Ponzano y Jorge Juan, visitándolos más que su propio despacho.

Actitud que muchos vecinos y políticos del distrito madrileño continúan cuestionando desde su nombramiento en 2019, pero que parece no llegar al Ayuntamiento de Madrid. Así pues, incluso José Luis Martínez-Almeida salía en defensa del concejal ante las polémicas.

No conviene dramatizar sobre lo que se dice en un debate municipal” justificaba Almeida ante las palabras de Ramírez, que no dudaba en asegurar que a él le gustaban más “las femeninas que el feminismo”.

Relación cercana entre ambos que hacía que el alcalde madrileño oficializara la boda del concejal en 2021.