Quantcast
jueves, 30 junio 2022 6:08

El Puente de Segovia, una pasarela renacentista con más de cuatro siglos de historia

El Puente de Segovia destaca por ser el más antiguo de toda la ciudad, prestando servicio en la actualidad. Ubicado en el moderno Madrid Río permite a miles de peatones y vehículos atravesar a diario el río Manzanares, siendo una de las construcciones mejor conservada del siglo XVI.

Juan de Herrera fue el arquitecto encargado del proyecto del puente en el año 1584. Madrid por aquel entonces era una pequeña villa que poco a poco cobraba una mayor importancia debido a que el rey Felipe II ordenó trasladar allí su sede. Por este motivo, Madrid debía de ser la ciudad mejor comunicada y con mejores infraestructuras.

El puente permitía a los madrileños trasladarse a la sierra, de modo que toda la villa quedaba enlaza sin ningún problema. Una de las poblaciones con la que enlazaba era Segovia, de ahí deriva su nombre. De estilo renacentista, el Puente de Segovia mide en la actualidad 30 metros de ancho aunque en sus orígenes su anchura era de 22 metros.

Esto es debido a que en el año 1943 el puente tuvo que ser reconstruido debido a que durante la Guerra Civil los republicanos destruyeron su entrada para evitar el paso de las tropas de Franco. A ambos lados del mismo podemos encontrar dos estanques artificiales construidos por el Ayuntamiento de Madrid.

Considerado Bien de Interés Cultural con la categoría de Monumento, el Puente de Segovia se ha convertido en un entorno agradable para disfrutar de la brisa del río y de su paisaje, cumpliendo a su vez de paso para todo aquel que visita el parque de Madrid Río.

Durante sus más de cuatro siglos de historia, el Puente se Segovia ha sufrido varias reformas desde su origen. Formado por nueve “ojos” a lo largo de sus 172 metros de largo, la pasarela madrileña se ha convertido en todo un emblema de la ciudad.

Para poder canalizar el río Manzanares, el propio ingeniero decidió desenterrar los antiguos pilares y añadir nuevas embocaduras en sus laterales. De este modo, el puente construido en granito tiene dos composiciones diferentes: en una de ellas podemos observar una fuente formada por 16 chorros de agua y en la otra composición un jardín fluvial.

MADRID RÍO, EL PARQUE DEL SIGLO XXI

El gran parque por excelencia del siglo XXI es Madrid Río, un enclave cultural y natural junto al río Manzanares. Se trata de una zona de paseo en la que por debajo transcurre las vías de la autopista M-30. Zonas verdes, terrazas, monumentos históricos… todo ello engloba un oasis en el centro de la ciudad que reemplaza a la antigua carretera que se encontraba en el lugar.

A lo largo de sus siete kilómetros podemos encontrar una larga senda verde que se ha convertido en el principal reclamo turístico de todo aquel que visita el parque. Además, la Playa de Madrid Río formada por tres recintos con chorros de agua, es la zona preferida de hijos y padres que acuden en verano para evitar el calor madrileño.

Los puentes de Madrid Río que unen sus dos márgenes son protagonistas indiscutibles de este paraje natural, disponiendo de un total de 30 pasarelas, presas y puentes que le dan dinamismo y atractivo a todo el ámbito. Además, en su parte más alta se encuentra Matadero Madrid, un conjunto de instalaciones de estilo neomudéjar.

Todo Madrid Río es un espacio verde con zonas ajardinadas como el Salón de Pinos, que recibe el nombre debido a que la zona se encuentra rodeada al completo de árboles. Sus miradores son puntos idóneos para contemplar el paisaje de la ciudad y poder apreciar desde lo lejos sus magníficos puentes. Un espacio moderno y variopinto que acoge a cientos de madrileños cada día.