Los Scalextric madrileños: así luchaban contra el tráfico en los 70

Durante la década de los 60 y 70, la Comunidad de Madrid se llenó de pasos elevados, comúnmente conocidos como “Scalextrics” con el único objetivo de disipar el boom del tráfico que ya comenzaba a ser característico en la ciudad. En los últimos tiempos, varios de estos pasos elevados se han desmontado, otros se han convertido en boulevards o solo quedan en el recuerdo de los madrileños.

Se trataban de grandes estructuras de hormigón armado elevadas sobre voluminosos pilares, con un aspecto que recordaba al juego del que tomaron su nombre y que comenzaron a ocupar puntos estratégicos del espacio público de la capital.

En distintas plazas céntricas y cruces de calles, recogían el tráfico de una o varias vías urbanas para evitar que un gran número de coches tuviesen que pararse por los semáforos en los cruces. Así no sería necesario que los vehículos atravesasen los nudos viarios donde antes se producía la congestión, y se evitarían los problemas en superficie.

PRONTO DESMANTELAMIENTO

Pero los resultados no fueron los esperados. Si bien estos “scalextric” lograban parcialmente el objetivo de liberar de tráfico la glorieta o cruce en la que se situaban, los atascos se desplazaban allá donde desembocaban los pasos elevados. Además, se hizo patente un efecto colateral: la ocupación del espacio público por masivas estructuras de hormigón resultaba muy invasiva, ocultaba el espacio público quitando luz y visibilidad, afeaba las calles y las llenaba de rincones inútiles para el peatón.

Este triunfo del coche frente al peatón fue objeto de debate en las siguientes décadas y poco a poco algunos de los más emblemáticos “scalextric” acabaron derribándose, liberando de nuevo las glorietas y calles en las que fueron construidos. El primero en desaparecer fue el de Atocha, uno de los de mayor escala y con más ramales y niveles. Era 1985. Hubo que esperar a 2001 para que le llegase el turno al puente de Santa María de la Cabeza, y tres años después a Cuatro Caminos.