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miércoles, 28 septiembre 2022 1:03

Así son las cuatro catedrales que imperan en la capital

Madrid, la ciudad de los mil planes, es todo un referente para el turismo tanto a nivel nacional como internacional. La capital ha recibido a lo largo de este año 231.052 turistas, entre los cuales, muchos de ellos llegan a la ciudad atraídos por su rompedora arquitectura que rompe con la imagen preconcebida que se tiene de la misma.

Las catedrales destacan por su imponente belleza, siendo la sede principal de una diócesis o comunidad cristiana. A lo largo de los siglos, el hombre ha levantado catedrales impresionantes de estilos arquitectónicos muy variados. En Madrid, podemos encontrar cuatro catedrales que merece la pena conocer.

LA CATEDRAL DE SANTA MARÍA LA REAL DE LA ALMUDENA

La Catedral de la Almudena se remonta al año 1868 cuando la Congregación de Esclavos de la Virgen de la Almudena solicitó al arzobispo de Toledo permiso para construir otra iglesia dedicada a la Virgen de la Almudena, ya que la primera fue derribada.

Los reyes, por su parte, aceptaron la propuesta y cedieron parte de los terrenos que estaban frente al Palacio Real para el nuevo templo. El motivo por el cual la catedral se construyó en poco tiempo fue la inesperada muerte de la reina Maria de las Mercedes, que sería enterrada en el nuevo templo.

El arquitecto encargado de la obra fue Francisco de Cubas y Montes, aunque el rey Alfonso XII tuvo el honor de colocar la primera piedra de la futura iglesia, que pasó a ser catedral en 1885. En la cripta de la catedral se conserva la imagen de María más antigua de Madrid: la Virgen de la Flor de Lis, y en un primer momento se pensaba incluir como una parte más del Palacio Real.

LA COLEGIATA DE SAN ISIDRO

La colegiata de San Isidro, también llamada Colegiata de san Isidro el Real, fue la catedral provisional de la ciudad hasta la construcción de la Catedral de la Almudena. La iglesia, situada en La Latina, fue diseñada en 1620 por el arquitecto Pedro Sánchez. Años más tarde la iglesia fue incendiada, concretamente en 1963, por lo que tuvo que ser reconstruida al finalizar la Guerra Civil.

La actual Colegiata de San Isidro ocupó el lugar donde se encontraba originalmente la Iglesia de San Pedro y de San Pablo. Se trata de un templo religioso que pasa desapercibido debido a su ubicación actual, rodeada de edificios y construcciones que no permiten poder apreciarla de frente en todo su esplendor.

Junto a la reconstrucción del edificio tras el incendio, se aprovechó para terminar las torres laterales que habían quedado inconclusas en la primera fase del proyecto, siendo ahora uno de los edificios más representativos de la arquitectura religiosa madrileña del siglo XVII.

LA REAL BASÍLICA DE FRANCISCO EL GRANDE

Siguiendo con templos religiosos próximos al barrio de la Latina encontramos la Real Basílica de Francisco el Grande. Se encargó a Ventura Rodríguez en 1760. Se trata de lo único que se conserva de un convento franciscano que había en Madrid.

Cuenta la leyenda que la basílica formaba parte del edificio religioso fundado por Francisco de Asís a comienzos del siglo XVIII durante una de sus estancias en Madrid al realizar el Camino de Santiago.

Aunque al comienzo de la obra el arquitecto responsable fue el mencionado Ventura Rodríguez, este fue destituido ya que no gustó su idea de colocar el coro en el presbiterio, puesto que de este modo no se le daba la suficiente importancia al gran retablo. Fue entonces cuando Fray Francisco Cabezas asumió el cargo y terminó adecuadamente el proyecto de la basílica.

LA CATEDRAL DE ALCALÁ DE HENARES

La Catedral de los Santos Niños Justo y Pastor, destaca por ser una de las dos catedrales magistrales que hay en todo el mundo. La Catedral Magistral de Alcalá de Henares consiguió obtener el título de “magistral” gracias al esfuerzo que los Reyes Católicos y el Cardenal Cisneros hicieron por aumentar los conocimientos del clero, puesto que debían de tener formación universitaria obligatoriamente

El templo religioso fue construido en 1514 en honor a los santos Justo y Pastor, que según cuenta la leyenda con tan solo siete y nueve años de edad fueron ejecutados por negarse a rehusar del cristianismo.

Durante la Guerra Civil, la catedral al igual que muchas otras de España, es incendiada por lo que se perdió gran parte del patrimonio histórico que albergaba. El edificio arquitectónico ha ido variando su aspecto a lo largo de los años, ya que el arzobispado de Alonso Carrillo de Acuña decidió reconstruir el templo por completo.