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domingo, 24 octubre 2021 6:37

Así es la historia de la institución benéfica más antigua de Alcalá de Henares

Alcalá de Henares es una de las ciudades madrileñas que cuenta con mayor patrimonio histórico. Uno de sus tesoros, y desconocido para muchos, es el Hospital de Santa María la Rica, la institución benéfica más antigua del municipio. Hoy en día es sede de la Concejalía de Cultura y una de las salas de exposiciones más interesante de la ciudad. Está asentado en una pequeña calle, detrás de la Catedral Magistral, que lleva su nombre.

Fue fundado a finales del siglo XIII o inicios del XIV por un rico matrimonio, Pascual Pérez y su esposa Antona. Entonces, se dedicó a las actividades asistenciales hasta el primer cuarto del siglo XIX que pasó a ser casa de caridad y una prisión preventiva. Y es que el hospital no tuvo nunca un edificio construido a propósito para tal uso, sino que se unieron varias casas donadas por los fundadores de la institución.

Tras la muerte del matrimonio Pérez, en 1312, sus bienes y el Hospital de Santa María la Rica pasaron a ser dirigidos por la Cofradía de Santa María, en la que estaba representada la élite de la sociedad alcalaína con miembros del clero, la nobleza y la burguesía locales. Los cargos principales de esta cofradía eran: prioste, alcalde, mayordomo y un casero.

ATENDER A PEREGRINOS Y CAMINANTES

El Hospital de Santa María la Rica también contaba con lo que se conocía como barbero cirujano, algo parecido a un enfermero actual, así como un escribano y un capellán que pertenecían a la iglesia de San Justo, la actual Catedral Magistral. En el Archivo Municipal se conserva la ampliación y reforma de las Constituciones primitivas de la Cofradía, de 1391, donde se fija su funcionamiento: atender a peregrinos y caminantes enfermos o sanos que estaban de paso en la ciudad.

Por entonces, tanto el Hospital de Santa María la Rica y la Cofradía gozaron de una envidiable situación económica hasta mediados del siglo XVII, gracias a los importantes bienes del matrimonio Pérez así como de las altísimas cuotas anuales que tenían que pagar los cofrades que querían pertenecer a ella. A partir de entonces, inició un declive que ya no superaría.

Finalmente, en 1740 la cofradía terminó extinguiéndose y el Hospital pasó a llamarse de San Juan de Letrán, subsistiendo a duras penas, hasta que a finales del siglo XIX las casas del Hospital de Santa María la Rica se destinaron a otros usos. Estas casas han tenido después distintas funciones: como prisión, cuartel de la Guardia Civil, almacén, parque de bomberos y finalmente, cuartel de la Policía Municipal.

En el año 2000 fue reformada, manteniéndose varios elementos originales como la fachada, la de la iglesia, un artesonado mudéjar del siglo XV y algunas columnas de antiguo patio y varios de los cuadros hispanoflamencos que albergaba y que hoy se conservan en el Ayuntamiento.

Después de esta reforma, el Hospital de Santa María la Rica se ha convertido en un importante centro cultural y cuenta con un programa anual de exposiciones de gran interés y un gran número de actividades para la semana cervantina.