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miércoles, 23 junio 2021 15:24

El secreto que esconde la plaza de Tirso de Molina

Seguro que has pasado mil veces por Tirso de Molina y nunca te has preguntado los secretos que guarda esta céntrica madrileña. Lo cierto es que bajo sus adoquines se esconde parte de la historia de Madrid.

Viajemos a la época en la que aún podías ir al Convento de la Merced y conozcamos qué misterio guarda el metro de Tirso de Molina tras sus paredes.

EL CONVENTO DEL QUE SALIÓ TIRSO DE MOLINA

Antes de existir la plaza de Tirso de Molina, el aspecto que mostraba la Villa y Corte era bastante distinto al que muestra ahora. En el lugar que hoy ocupa esta céntrica plaza, antes se encontraba el Convento de Nuestra Señora de la Merced.

La primera misa oficiada en este santo templo tuvo lugar el 4 de septiembre de 1564. El siglo XVII tuvo su época dorada y llego a contar con 110 religiosos entre sus filas.

El convento de la Merced era famoso por poseer una gran cantidad de obras de arte. Durante la Invasión Francesa, la mayoría de ellas fueron saqueadas y robadas. Algunas de las que se salvaron se encuentran hoy en el Museo del Prado.

‘fray gabriel tellez’, tirso de molina, vivió en esta plaza

El religioso más famoso de este convento era Fray Gabriel Tellez. Quizás por ese nombre no le conozcáis, pero este siervo de Dios fue uno de los dramaturgos más importantes de la historia de España. No era otro que el mismo Tirso de Molina, al que la plaza debe su nombre.

Tirso de Molina
Tirso de Molina

La Desamortización de Mendizábal supuso un antes y un después para esta plaza. Tras promulgar esta ley, en 1840 se decide derribar este convento para crear un espacio abierto en Madrid.

LAS ESTATUAS DE LA ANTIGUA PLAZA DEL PROGRESO

La plaza de Tirso de Molina no siempre se ha llamado así. Hasta 1939 fue conocida como la ‘plaza del Progreso’. Esta no era más que un espacio abierto con unos cuentos árboles.

En el centro de la plaza se instaló una estatua dedicada a su ideólogo: Juan Álvarez de Mendizábal. Las propuestas de este político liberal hicieron cambiar el destino de la historia de España.

Tirso de Molina
Plaza del Progreso, 1920. En el centro, la estatua de Mendizábal

Cuando en 1939 entraron las tropas franquistas en Madrid, los soldados nacionales decidieron tirar abajo esta estatua y fundir el bronce de la misma.

En su lugar se instaló una estatua dedicada a aquel que le dio nombre: Tirso de Molina. A partir de entonces, la plaza cambió su nombre a la denominación que hoy todos conocemos.

LOS VECINOS MÁS ILUSTRES DE LA PLAZA DE TIRSO DE MOLINA

Además de Tirso de Molina, esta plaza madrileña ha tenido numerosos vecinos muy ilustres conocidos por todos los españoles.

El pintor Joaquín Sorolla instaló en esta madrileña plaza su primer estudio en Madrid. Esto fue en 1889, cuando el padre del luminismo decidió venir a vivir a la capital.

Tirso de Molina
Plaza de Tirso de Molina

Otro de los grandes vecinos de Tirso de Molina fueron los hermanos Bécquer. Esta pareja de literatos tuvo varias residencias en Madrid, una de ellas en la calle libreros, cerca de Gran Vía.

También se encuentra aquí la sede de la Confederación Nacional de Trabajadores, el sindicato anarquista por excelencia y la organización sindical más antigua de España.

‘SE VA A MONTAR LA DEL ROSARIO DE LA AURORA’

Muchos no saben que una de las expresiones más usadas por los españoles nació en la plena plaza de Tirso de Molina. Seguro que alguna vez has dicho, “se ha liado la del rosario de la Aurora”, ¿te has preguntado de dónde viene?

Cuando aún existía en convento de la Merced, justo en este lugar se celebraba una de las procesiones más famosas del Madrid. Esta era la del Rosario de la Aurora. La virgen salía desde una capilla de la Basílica de San Francisco.

Semana santa madrileña

Cada uno cofrades portaba un gran farol que iba alumbrando el camino. Hay que recordar que, en aquella época, siglo XVII, la luz eléctrica ni estaba ni se la esperaba.

Cuando llegaron a lo que después sería Tirso, se cruzaron con otra procesión. La Virgen de Henar y la de la Aurora tenía que pasar por el mismo sitio. Ninguna de las cofradías estaba dispuesta a apartarse.

la procesión que acabó ‘a farolazos’

Este encuentro acabó en discusión. Los cofrades empezaron a darse con los faroles, creando una pelea tan tremenda que sería recordada por todos los madrileños durante siglos. De ahí esta expresión popular.

EL MISTERIO TRAS LOS AZULEJOS DEL METRO DE TIRSO DE MOLINA

Otro de los grandes secretos de Tirso de Molina se encuentra bajo tierra. El 26 de diciembre de 1921 se inauguraría la estación de metro, entonces llamada “del Progreso”.

El tramo al que pertenece esta estación de la línea 1 pertenece al más antiguo de Madrid. Es por ello que este tramo es el que más historias guarda.

Estación de Tirso de Molina, una de las más antiguas de Madrid

Cuando los operarios estaban excavando en el suelo para construir el andén, se encontraron con una cosa sorpréndete. Un montón de huesos empezaron a surgir de la nada.

Al parecer estos restos humanos pertenecían a los frailes del antiguo Convento de la Merced que aquí se encontraba. Estos estaban enterrados en un pequeño cementerio del que nadie se acordaba.

Los técnicos no se ponían de acuerdo sobre qué hacer con estos huesos. Al final, se optó por la solución más rápida: tapiarlos bajo los azulejos de la nueva estación de metro.

Tirso de Molina
Azulejos de la estación de Tirso de Molina

A partir de aquí, todo son suposiciones. Muchos cuentan que al pasar por la estación de Tirso de Molina escuchan voces y presencias extrañas. Sin duda este es otro de los misterios de este Madrid oculto.

FLORES Y RASTRO EN MADRID

En la actualidad, la plaza de Tirso de Molina es un lugar de encuentro para todos aquellos que visita el famoso Rastro de Madrid. Pocos conocen la historia que hoy vosotros sabéis.

En 2008 el Ayuntamiento de Madrid decide realizarle un gran lavado de cara. Para ello, se ampliaron las zonas peatonales y se plantaron árboles que dieran sombra.

Plaza de Tirso de Molina

También se instaló en aquel momento una de las cosas que hoy son todo un símbolo de la plaza de Tirso de Molina: sus puestos de flores. Girasoles, rosas y margaritas son hoy las protagonistas de esta plaza tan madrileña.

Flores, vecinos ilustres, fenómenos paranormales… la historia de la plaza de Tirso de Molina es el reflejo de todo lo que hoy la recorre. Una amalgama de culturas que se pierde por las calles de este viejo Madrid lleno de historia.