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lunes, 6 diciembre 2021 23:35
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El Cine Doré: el querido ‘palacio de las pipas’ de Madrid

Cuando paseas por Antón Martín, justo al lado del mercado del barrio, florece una bonita fachada que hace que cualquiera se gire cuando pase delante de ella. Este es el Cine Dore.

Dore, Doré, Do-re. Con 107 años de historia aún no sabemos cuál es el origen de su nombre. Conoce la historia de este famoso cine que pasó de brillar a ser «el palacio de las pipas» de Madrid.

Cuando Madrid era toda una fiesta

A principios del siglo XX Madrid era una fiesta. Hasta los propios altos mandos lo sabían, por eso querían despojar a la vieja villa de su carácter más castizo para convertirla en una ciudad puntera en el mundo.

Para ello se empezó a remodelar toda la capital. El proyecto más ambicioso fue la construcción de la Gran Vía, pero no el único. Circos, teatros, zoos… todo era poco para esta nueva ciudad que empezaba a despuntar en Europa.

Doré
Placa conmemorativa de la primera proyección en este cine de la Carrera de San Jerónimo.

Uno de los espacios más cotizados fueron los cines. El primero que se instaló en Madrid data del año 1896. Se encontraba en la Carrera de San Jerónimo. En seguida se fueron expandiendo por casi todas las calles de la capital.

En el año 1912, en el barrio de Antón Martín había un solar con las ruinas de un antiguo hospital. El empresario Mariano Tejero Ruíz decide invertir y monta un centro de variedades donde se ofrecía desde teatros hasta conciertos.

Sin embargo, diez años después, este centro un poco ilegal porque no tenía licencia, decide reconvertirse para ofrecer el espectáculo más famoso del momento: el cine.

Dore. Doré. Do-re.

Es muy curioso el origen del nombre de este cine, ni si quiera se sabe cómo se pronuncia. Numerosos historiadores aún no se ponen de acuerdo pues existen tres versiones de la elección de esta denominación.

La primera versión dice que este cine copió su nombre. Había un cine en las Ramblas de Cataluña que se llamaba ‘Gran Salón Cine Doré’ con una gran fachada modernista. Directamente se tomó el estilo y el no nombre.

Otros estudiosos de la historia de este cine dice que el nombre de esta sala es un homenaje al artista francés Gustave Doré. Este era un grabador e ilustrador muy famoso en la época.

Doré
Cartel de la fachada del Cine Doré

Por último, la última versión dice que, en realidad, no hace falta remontarse a grandes nombres. ‘Do’ y ‘re’ son las dos primeras notas musicales. Por ello, se tomó directamente de aquí.

Aunque la primera es la más creíble, lo cierto es que actualmente nadie se pone de acuerdo sobre cuál es la buena. Ante la duda, la mayoría de la gente lo pronuncia como ‘Doré’.

Los años de oro del Cine Doré

El arquitecto Críspulo Moro convertiría esa sala de variedades en todo un cine. Para construirlo se apostó por el estilo modernista, que era el que se llevaba en el Madrid de la época.

La famosa fachada que hoy luce el Doré viene de aquel tiempo, aunque tuvo que sufrir muchas remodelaciones a lo largo de los años pues, la historia de este cine no ha sido sencilla.

Doré
Público en el Cine Doré durante una proyección en 1916

El Cine Doré se convertiría en el quinto cine de Madrid. Hoy en día es la sala en activo más antigua de España, con 107 años de historia entre sus rojas butacas. ‘Don Quijote’ de Camile Morlhon fue la primera película que se proyectó aquí.

El edificio contaba con dos plantas que podían albergar hasta 1250 espectadores. También tenía un jardín, una terraza que daba a la calle Santa Isabel y hasta una sala de fumadores.

En sus primeros años era uno de los cines más famosos de Madrid. Según los informes que recoge, debió ser un negocio próspero que le permitió realizar numerosas remodelaciones en su interior.

Del gran Doré al «palacio de las pipas»

A pesar de todo, el Cine Doré fue perdiendo todo su brillo con los años. La Guerra Civil fue uno de los detonantes de su declive. A pesar de ella, allí seguían acudiendo los madrileños para olvidar el tormento que vivían fuera de sus butacas.

En los años 40 la decadencia era máxima. Sus propios directores ni siquiera se molestaban en publicar la programación del día. La gente iba allí «a ver qué echaban», sin esperar mucho más.

Cine Doré
Fachada en mal estado en los años 60

En los años 60 ya ni siquiera se estrenaban películas. Solo se proyectaban reestrenos. El esplendoroso Doré pasó a ser una cine de barrio cualquiera. En este momento se ganó el sobrenombre de «palacio de las pipas».

La fachada se fue deteriorando igual que se abandonaban las calles del barrio de Antón Martín. El Doré que tanto brilló en los años veinte se iba apagando hasta que en 1963 cerraría (casi) definitivamente.

Los vecinos que salvaron su cine

Tras el cierre en los años 60, el Cine Doré dormitó en la sombra durante más de un cuarto de siglo. Nadie se acordaba de aquel edificio que se encontraba a los pies del mercado de Antón Martín.

En los años 70, debido a su inutilidad y su mal estado, se pensó en derribarlo. En ese momento, los vecinos del barrio alzaron la voz pues no estaban dispuestos a quedarse sin su querido «palacio de las pipas».

Cine Doré, fachada

El Doré se salvó gracias a los madrileños. Gracias a este activismo, en 1982 el Ayuntamiento de Madrid decide comprar el edificio después de cedérselo al propio Ministerio de Cultura.

Aquí se instalaría la filmoteca de España. Tras una remodelación que le devolvería el esplendor de sus años dorados, el Doré volvería a abrir sus puertas al público tal día como hoy, el 28 de febrero de 1989.

La filmoteca de España, el refugio de los amantes del cine

La filmoteca de España guarda auténticos tesoros relativos a la producción del séptimo arte en nuestro país. Tan solo hace falta 3€ para poder disfrutar de todas estas joyas es un espacio totalmente de cuento.

Las butacas rojas a doble altura contrastan con unas paredes de un azul brillante que te trasladan a otra época. Ver una película en el Doré es una doble experiencia: por lo que ves en la pantalla y por lo que tienes alrededor.

Cine Doré, interior

Aquí no se proyecta películas convencionales ni estrenos de última hora. El Doré es la casa del cine de culto y de los amantes de este arte que desde sus inicios sirvió como refugio para una sociedad que sufría los sinsabores de la vida real.

Además, nada más entrar te encuentras con una preciosa cafetería que te da la bienvenida a este lugar mágico. Los azulejos azules y blancos te dan la mano antes de entrar a disfrutar de sus dos salas de proyección.

Doré
Cafetería Cine Doré

Es imposible no pasear por la calle Santa Isabel y no girar la cabeza hacia la fachada del Cine Doré. Ahora nos toca a nosotros no dejar que vuelva a caer en el olvido aquel «palacio de las pipas» que nunca dejó de brillar.

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