Dónde quedarían aquellos tiempos en los que el hall de un hotel solo se atravesaba si te alojabas en él. O, como mucho, para subir hasta la última planta y colarte en una de esas azoteas prohibidas que estaban de moda.
Poco a poco -y por suerte- se ha ido perdiendo el miedo a atravesar esta barrera psicológica, para tentarnos desde las cocinas a redescubrir los paraísos gastronómicos que guarda la hotelería.
Desde restaurantes con estrella Michelin hasta cocina temática, pasando por aquellos que no tienen tantas florituras, los hoteles de Madrid reivindican su presencia culinaria en el mapa de la capital.
Son capaces de conquistar a huéspedes y madrileños a partes iguales, pero sin dejar de lado su innegable presencia internacional. ¡Allá vamos!
Etxeko – BLESS Hotel Madrid

A los pocos días de su apertura, el BLESS Hotel Madrid se convertía en el epicentro del barrio de Salamanca.
Además de su interiorismo, firmado por Lázaro Rosa-Violán, puedes encontrar un bar clandestino -en cuyo sótano esconde una bolera-, un increíble rooftop y hasta un spa.
Y uno de sus puntos fuertes viene de la mano de Martin Berasategui y su restaurante Etxeko. En euskera significa ‘hecho en casa’, así que te puedes imaginar la calidad de su cocina.
Berasategui, que cuenta con diez estrellas Michelin, propone una carta basada en la cocina tradicional vasca con materia prima de primerísima calidad. Entre sus propuestas, podemos encontrar entrantes como los tagliatelles melosos de calamar, pescados como la raya a la mantequilla negra y carnes como el cochinillo lechal meloso.
Y de postre, algo sencillito: una torrija tibia de pan brioche caramelizada con crema compotada de manzana y helado de pistacho. Fue galardonada en la categoría de innovación en el ‘III Concurso de Torrijas’ de la Comunidad de Madrid.
Se encuentra en la calle de Velázquez 62, en el corazón del barrio de Salamanca.
Kabuki Wellington – Hotel Wellington

Ricardo Sanz lleva desde 2007 al frente de este restaurante, el buque insignia del grupo Kabuki, que lleva a sus espaldas una estrella Michelin y tres Soles Repsol.
Comenzó hace 35 años con una gastronomía puramente japonesa, sin elementos sorpresa, pero fue evolucionando con el tiempo hasta llegar a ser lo que es actualmente: un restaurante referente en fusión japonesa y mediterránea.
Se puede decir, además, que Kabuki es el principal responsable del despegue de la comida nipona en España.
El producto nacional tiene gran protagonismo en su carta, creando exquisitos platos como el usuzukuri de mero con papa arrugada y mojo de hígado, el bol de atún picante con huevo y patata o la pasta fina con boloñesa de erizo.
Sin olvidarnos del sashimi de salmonete en su carcasa, el bol de arroz tostado a la mantequilla con huevo roto y anguila, las costillas de wagyu y el usuzukuri a la bilbaína. Además, tienen una barra de sushi impresionante.
Su precio es de 120€ por persona, aproximadamente. No es apto para todos los bolsillos pero, si decides tirar la casa por la ventana, no te vas a arrepentir.
Se localiza en la calle de Velázquez 6, entre las paradas de Retiro y Príncipe de Vergara.
The Captain – Hotel Icon Wipton

El majestuoso Hotel Icon Wipton esconde un restaurante y club social perfecto para los amantes de la buena comida: The Captain.
Nada más entrar, quedarás embelesado por su estilo clásico inglés. Pero lo mejor de todo es que está mezclado con estética colonial y toques art decó del Madrid de los años veinte.
En cuanto a la gastronomía, podrás disfrutar de una suculenta cocina mediterránea con una vuelta de tuerca. Para abrir boca, no dejes de pedir el tartar de salmón con encurtidos y mantequilla especiada o la sardina ahumada con chutney de mango.
Y para aquellos que adoran comer con las manos, tres clásicos reinventados: el club sándwich con pollo al carbón, mortadela trufada y mayonesa de lima; la hamburguesa a la parrilla con pan de cuatro pimientas; y el brioche hot dog sobre tartufo.
La sorpresa final de este lugar corre a cargo de uno de sus eventos más afamados: Whisky Rules, el afterwork de los jueves. Podrás disfrutar, entre otras cosas, de perritos calientes maridados con Nomad Outland Whisky.
Se sitúa en la calle de Jorge Juan 17, al lado de metro de Velázquez.
Media Ración – URSO Hotel & Spa

El espíritu de Media Ración, el restaurante del URSO Hotel & SPA, es muy simple: cocina de toda la vida para compartir. Nació de la mano de los míticos ultramarinos Cuenllas, y al frente se encuentra Antonio del Álamo.
No hay ser muy listo para darse cuenta de que el nombre hace honor a su filosofía. En la barra encontrarás deliciosas latas, como las de almejas blancas al natural, y opciones de la tienda, como las anchoas del Cantábrico o la tabla de quesos.
Sin pasar por alto las grandes tostas, las raciones y algunos platos del restaurante. Los más demandados son la ensalada de manitas de cerdo, mollejas de ternera y carabinero, la raya estofada, el lomo de venado, el cremoso de patata con caviar.
Acompaña este festín con alguno de sus vinos denominación de origen, y no te olvides de poner la guinda con alguno de sus postres caseros -para compartir, evidentemente-.
Se ubica en la calle de Mejía Lequerica 8, en Alonso Martínez.
Ginkgo Sky Bar – Hotel VP Plaza España Design

La última planta del Hotel VP Plaza España Design tiene un gran tesoro oculto: el restaurante Ginkgo Sky Bar, con una de las mejores vistas 360º de la capital.
Y aunque no está en Gran Vía, su terraza panorámica con piscina ofrece unas vistas espectaculares de todo el cielo de Madrid, desde el palacio Real y la Casa de Campo, hasta el barrio de los Austrias y Malasaña.
Su estética es sofisticada, con una decoración que te recordará a los felices años veinte en versión tropical, porque si algo abunda en este establecimiento son las plantas exóticas.
En cuanto a la gastronomía, hablamos de un lugar donde la cocina mediterránea se alterna con platos de influencia asiática y algunas recetas de lo más exóticas.
Producto nacional de calidad, como el lomo de vaca rubia gallega con pimientos del piquillo; y también delicias internacionales, como la ensalada vietnamita, el uramaki de salmón o las gyozas de pollo con salsa de chile dulce.
Y lo mejor llega al caer la noche: coctelería y música en directo con Madrid a tus pies. ¿Alguien da más?
Se encuentra en la icónica Plaza de España 5, en pleno corazón de la capital.
Dos Cielos Madrid – Hotel Gran Meliá Palacio de los Duques

‘Mis dos cielitos’ era como llamaba Catalina a sus dos nietos, Sergio y Javier. Puede que de primeras no te suenen estos nombres, pero ¿qué pasa si te decimos que son los Hermanos Torres?
El restaurante de los Torres se ubica en el impresionante Hotel Gran Meliá Palacio de los Duques. Un espacio dividido en tres ambientes: comedor, salón privado y terraza en el histórico patio del edificio.
En su deliciosa carta podrás encontrar su habitual calidad técnica y también mucho cariño, con Damián González como jefe de cocina. Te recomendamos que empieces con unos camarones al ajillo, acompañados de un sabroso pan bao al vapor con mollete de rabo de toro, mole y pico de gallo.
Prueba icónicos platos como el pez San Pedro, la picaña de rubia gallega marinada y, por supuesto, el canelón de la abuela Catalina con queso parmesano.
Los guiños a la cocina madrileña también son imprescindibles, con unos callos de bacalao melosos que te harán volver. Remata la faena con alguno de sus arroces, como el de pichón y aceitunas negras, donde se nota el cocinado durante horas.
Se localiza en la Cuesta de Santo Domingo 5, a escasos metros de Ópera.
Haroma – Hotel Heritage

El Hotel Heritage es un precioso edificio de principios del siglo XX. La madera sacada, el mármol policromado, las cortinas bordadas y el papel pintado a mano son obra de Lorenzo Castillo.
El restaurante Haroma está decorado al estilo Belle Époque, donde encontrarás una magnífica colección de antigüedades y obras de arte que datan de los siglos XVIII y XIX.
La carta lleva el sello inconfundible del chef Mario Sandoval. Es el copropietario de Coque, con dos Estrellas Michelin a cuestas, y director culinario del Hotel Orfila, entre otros méritos.
Entre sus platos destacan el arroz meloso de pato confitado con boletus y piñones; el tartar de atún rojo con guacamole, salsa de soja y hojas de lima; o el pulpo a la brasa con mole verde.
Y ahí no queda todo… porque también podrás pasarte por este paraíso gastronómico si te apetece tomar un brunch o un suculento menú degustación.
Se sitúa en la calle de Diego de León 43, al lado de las paradas de Avenida de América y Diego de León.
Lobo 8 – Gran Hotel Inglés

El chef madrileño Willy Moya dirige el restaurante del Gran Hotel Inglés: Lobo 8. Fue bautizado así en honor al antiguo nombre de la calle del hotel.
Esta casa de comidas, donde conviven el acento madrileño y el andaluz, confirma nada más entrar su alma de tabanco con espíritu castizo. Hablamos de esos establecimientos jerezanos, conocido también como despacho de vinos.
En su carta brillan platos como el bacalao al ajoarriero con langostinos, la bomba de rabo de toro con tomate agridulce y el tartar de corvina con gazpachuelo de cilantro y aguacate.
La guinda del pastel, nunca mejor dicho, la pone el postre de chocolate, aceite y azafrán. Y si quieres rematar a lo grande, pásate por la barra de LobByto, el bar del hotel, y prueba alguno de sus cócteles de autor.
Se ubica en la calle de Echegaray 8, al lado de Sevilla, en el barrio de Las Letras.



