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viernes, 26 febrero 2021 1:35

El Palacio de Aranjuez, el lujoso capricho de Felipe II

El Palacio Real de Madrid, El Pardo, El Escorial, Aranjuez… todos fueron lugares elegidos por los monarcas españoles para pasar largas estancias. Estaba claro que a los reyes de España les fascinaba Madrid y sus alrededores.

El Palacio Real de Aranjuez surge del capricho de Felipe II, pero sus antepasados ya disfrutaban de aquel maravilloso lugar que se encontraba entre las orillas del río Tajo y Jarama. Viajemos al Real Sitio de Aranjuez para conocer la historia de esta joya de palacio.

Aranjuez, un lugar de recreo preferido de los nobles españoles

Para iniciar este recorrido por Aranjuez, nos vamos a trasladar a la Edad Media. En aquel tiempo, estas tierras de los ríos Tajo y Jarama pertenecían a la Orden Militar de Santiago.

Ellos construyeron aquí su Casa Maestral, la cual era utilizada como lugar de recreo. Esta residencia vacacional estaba situada en los terrenos sobre los que hoy se encuentra el actual Palacio de Aranjuez.

Los Reyes Católicos fueron los primeros monarcas que eligieron a Aranjuez para desconectar de los quehaceres de la corona. Hay constancia de que Isabel y Fernando se alojaron en la Casa Maestral y disfrutaron de la estupenda vegetación que abunda en las orillas del Tajo.

Jardines del Palacio de Aranjuez

Su hijo, Carlos V, sería el que convertiría Aranjuez en propiedad de la Corona. El emperador era un asiduo en aquella antigua Casa Maestral. Tanto le gustaba que en 1534 creó el Real Bosque y Casa de Aranjuez, uniendo unos terrenos.

En aquel tiempo ya los nobles de la época vivían enamorados de Aranjuez. Tanta buena familia visitaba los nuevos jardines que en 1548 se llegó a celebrar la primera boda real. Esta fue entre la hija de Carlos V, María, y su primo el Rey de Bohemia.

El amor de un rey por Aranjuez

Felipe II se enamoró profundamente de Aranjuez. A los jardines que había creado su padre fue añadiendo más y más terreno. Cada vez era un lugar más lujoso aquella antigua Casa de la Orden de Santiago.

Felipe II

El monarca también fue uno de los que más impulsó la gran obra hidráulica del Tajo. Este proyecto estaba formado por presas, canales y acequias con las que se regaban las tierras de la zona y se alimentaban las plantas del precioso jardín que cada día crecía más y más.

Pero además de todo esto, Felipe II tenía un sueño. El ambicioso proyecto del gran Rey Español no era otro que convertir el Tajo en un río totalmente navegable. Esta gran obra pretendía conecta a Aranjuez con Lisboa. Por desgracia, no pudo hacerse realidad.

El Palacio de Aranjuez, la gran joya de Felipe II

Aunque Felipe II no pudo conectar Madrid con el Atlántico, lo que sí se materializó fue el gran tesoro de Aranjuez: su Palacio Real. La primera piedra del nuevo palacio se colocó en 1565, después de que todos los asistentes a tal evento escucharan misa.

El monarca decidió otorgarle este privilegio al arquitecto Juan Bautista de Toledo, con el que ya había contado para construir el Monasterio de El Escorial. Por tener el mismo ‘padre’ y venir del sueño del mismo rey, ambos lugares se consideran obras hermanas.

Real Monasterio de El Escorial, obra de Juan Bautista de Toledo.

La falta de presupuesto y la cada vez más delicada salud del arquitecto jefe hicieron que las obras fueran más lentas de lo esperado. En 1567 Juan Bautista moriría sin ver terminado su proyecto, siendo el Palacio de Aranjuez la obra que le acompañaría hasta el final de sus días.

Aranjuez inmortalizado por los mejores pintores

La belleza de tal palacio no solo fascinó a reyes, sino que también maravilló a los mejores pintores de toda la historia del arte. Sus obras nos permiten hoy en día poder contemplar el Palacio de Aranjuez tal y como era en su origen.

Vista del Real Sitio de Aranjuez (Anónimo) | Museo del Prado

El Museo del Prado guarda varias de estas pinturas que inmortalizaron al Palacio de Aranjuez. Una de ellas, de autor anónimo, fue realizada entorno a 1630. En ella se puede observar una vista aérea del Real Sitio, con el Palacio en el centro.

El pintor italiano Francesco Battaglioli también quiso realizar su persona versión del Palacio de Aranjuez. Su cuadro representa la celebración de la onomástica del rey Fernando VI en 1756. Esta forma parte de una serie de cuadros del que solo se conservan este y otro más, también en el Museo del Prado.

Palacio Aranjuez
Los Jardines de Aranjuez pintados por Santiago Rusiñol | Museo Reina Sofía

El Museo Reina Sofía también posee su particular colección de arte sobre los famosos jardines de Aranjuez. El artista Santiago Rusiñol en 1903 realiza una serie de pinturas inspiradas en jardines, entre los que se encontraban los de la Alhambra y los de Aranjuez.

El palacio que se convirtió en museo

Cuatro siglos disfrutaron del Palacio de Aranjuez los distintos Reyes de España. La residencia de recreo de las dos dinastías reinantes se convertiría en un museo para que pudiera ser disfrutada por todos los españoles.

Lo que aportaron los Austrias al interior de estas construcción fue sustituido por toda la inspiración italiana y francesa que importaron los Borbones. Recorrer sus estancias te transporta a aquella época de lujo y porcelana fina.

Palacio Aranjuez
Interior del Palacio Real de Aranjuez

El gran protagonismo de la visita se lo lleva los apartamentos de los reyes. El de la Reina ocupa toda la mitad norte del Palacio, mientras que los del rey se encuentran en la zona sur.

Palacio Aranjuez
Gabinete de porcelana del Palacio Real de Aranjuez

La máxima expresión del lujo se puede admirar en el Gabinete de Porcelana. Sus paredes están decoradas en su totalidad con este material tan preciado en la época. El gusto por lo exótico y pintoresco queda representado en la decoración de este singular y extravagante lugar.

El pintoresco Gabinete Árabe o Sala de Fumar llama mucho la atención a todos los visitantes. Se creó como salón para fumar para el consorte de la Reina María Cristina. Está inspirado en la Sala de las Dos Hermanas de la Alhambra de Granada.

Palacio Aranjuez
Sala de Fumar del Palacio Real de Aranjuez

El Real Sitio de Aranjuez es el lugar perfecto para perderse. Sin embargo, de entre todos los lugares que puedes visitar en este municipio, el Palacio Real siempre destacará sobre todos ellos. Un lujo poder disfrutar de él en Madrid.