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domingo, 9 mayo 2021 15:42

Un viaje por los cines desaparecidos de Madrid

Los cines de Madrid han ido desapareciendo lentamente. En la capital madrileña se pudieron ver hasta 161 cines de barrio cuando se encontraban en todo su esplendor, un número bastante alejado de los 30 que tiene actualmente.

El gran problema de los cines de barrio, tanto de Madrid como del resto del país,  es que la gente ha dejado de ir. Y parte del motivo son las plataformas de streaming, que ofrecen una cartelera para todos los gustos y por un precio asequible.

Pese a que un gran número de personas se mantienen fieles a la gran pantalla, la realidad es que la cultura se encarece cada día más y llegará un momento en el que el séptimo arte no pueda aguantarlo.

Aquí os dejamos una ruta por los espectaculares cines madrileños que tuvieron que echar el cierre y, hoy en día, se han convertido en comercios, hoteles o simplemente son fruto del abandono.

Cine Actualidades

Un viaje por los cines desaparecidos de Madrid
Un viaje por los cines desaparecidos de Madrid

El Cine Actualidades se encontraba en el número 48 de la calle Gran Vía, antiguamente el número 4 de la Avenida de Eduardo Dato. Hoy en día es un edificio de viviendas.

En 1931, el joven arquitecto Manuel Muñoz Casayús proyectó un moderno edificio dedicado a hotel y viviendas, con una estructura de hormigón armado que permitiría dejar amplios huecos en su planta baja, donde se instalaría el cine.

El cine Actualidades, con sus 308 butacas, fue considerado en su momento el más pequeño de Madrid. Pero también fue el primero de una serie de cines que poco a poco irían inundando la ciudad: los llamados cines de sesión continua.

Esta característica hizo que el Actualidades se diferenciara de sus hermanos mayores de la Gran Vía, ya que en vez de contar con dos o tres sesiones al día, los pases comenzaban a las once de la mañana y concluían a la una de la madrugada, sin ningún tipo de interrupción.

El edificio donde se ubicaba el cine Actualidades cambió de propiedad en los años sesenta, siendo adquirido por el Banco Atlántico y modernizándose con amplias fachadas de cristal y mármoles pulimentados.

El banco Atlántico permaneció en esta sede hasta su fusión con otra entidad, momento en el que el edificio quedó cerrado y olvidado. Finalmente, fue demolido en 2006 para acabar construyéndose, con gran polémica, el edificio de viviendas.