Los Nupancitos, los primeros muñecos con mascarilla y cicatrices, han llegado a los kioscos de Madrid para recaudar fondos solidarios y recordarnos que hay muchos niños y niñas que en la actualidad conviven con una enfermedad rara y que ya llevaban mascarilla mucho antes del coronavirus.
En España existen 400 familias, como la de Zoe o Julia, que tienen fallo intestinal y son atendidas constantemente en hospitales. Ahora, estas familias recibirán la ayuda de un colectivo muy asfixiado por la crisis del coronavirus: los kioscos de Madrid.
Agrupados en la AsociaciĂłn de Vendedores Profesionales de Prensa de Madrid, y gracias a la ayuda de la distribuidora Boyacá, estos kioscos de Madrid han puesto a la venta productos solidarios como bolĂgrafos, yoyĂłs, pulseras, libros o el Nupancito, para recaudar fondos de ayuda directa a estas familias.
La asociación NUPA destinará los fondos recaudados a los programas de atención psicológica, de rehabilitación alimentaria, ayudas de emergencia, becas de farmacia ya la residencia de acogida para familias desplazadas por causas médicas para los niños y niñas con fallo intestinal, nutrición parenteral y trasplante múltiple.
“Con la crisis del coronavirus asfixiando a colectivos como el suyo, kioscos de Madrid y Boyacá han realizado un esfuerzo increĂble para ayudar a nuestros niños y llevar a los Nupancitos a diferentes lugares de la ciudad. Es impresionante la solidaridad que desprenden y todo lo que significa su ayuda ”cuenta Alba R. Santos, directora de NUPA“ los ingresos econĂłmicos han caĂdo en picado con la crisis del coronavirus, por lo que estamos inmensamente agradecidos por lo que han hecho. Sin su ayuda nada de lo que hacemos por estas familias serĂa posible ”.
Una de estas familias es la de Zoe, de 3 años, con fallo intestinal y residente en Madrid. Su madre Lara lo tiene claro: “Aunque Zoe en concreto no necesite la residencia de NUPA, sĂ la necesita VĂctor, Yassine, Samir, Eva, Gala … En su dĂa los Nupancitos los vendĂamos los padres del boca a boca, sin importar donde vivĂas, porque al final sabes que estás ayudando a otra persona, y si el dĂa de mañana Zoe lo necesita, NUPA estará allĂ. Y ahora nos ayudan a los kioscos. Es increĂble lo que están haciendo ”.
Pese a haber pasado sus primeros 5 meses de vida ingresada en un hospital y recibiĂł alimentado Ăşnicamente a travĂ©s de una máquina, Zoe ha conseguido que su sistema se reactive, y pueda comer por la boca. Ella y su familia residen en Madrid, han superado varias infecciones de catĂ©ter, y han tenido la suerte de pasar los peores momentos en casa. “ Los padres y madres de NUPA tenemos mucho miedo. Es que el catĂ©ter va directo al corazĂłn. Los mĂ©dicos te explican << si se le infecta, en 4 horas puede morir >>. ImagĂnate vivir 24 horas imaginando problemas con el catĂ©ter ”cuenta su madre, Lara.
“Zoe es uno de los mejores casos de NUPA ” afirma rotundamente Alba R. Santos, directora de NUPA. “Estos niños tienen una calidad de vida muy complicada, y normalmente tienen dos opciones: alimentarse con nutriciĂłn parenteral o recibir un trasplante de hasta 8 Ăłrganos vitales. TambiĂ©n los hay con mucha suerte, con casos como los de Zoe. Pero sea como sea, en todas las situaciones seguirán necesitando revisiones constantes y unos cuidados muy especĂficos. Por eso NUPA siempre estará con ellos”.
El 85% de las familias de NUPA proceden de diferentes lugares del paĂs y deben continuar continuamente a Madrid, para recibir el tratamiento, revisiones o intervenciones quirĂşrgicas en el Hospital La Paz, centro de referencia y entidad con la que NUPA colabora en su dĂa a dĂa. En la actualidad, aunque Zoe ya no lleve un catĂ©ter y pueda comer por la boca, sigue necesitando revisiones mĂ©dicas todos los meses para afrontar los problemas de salud constantes que le van surgiendo.



