spot_imgspot_img

Trata de mujeres en Parla: la Policía Nacional libera a nueve víctimas y detiene a ocho personas

La operación culminó el 9 de septiembre con la entrada y registro en un piso-prostíbulo del municipio. Los ocho detenidos, cuatro hombres y cuatro mujeres, están señalados como presuntos autores de trata de seres humanos.

La Policía Nacional ha liberado a nueve mujeres explotadas sexualmente en Parla y ha detenido a ocho personas, cuatro hombres y cuatro mujeres, como presuntas autoras de un delito de trata de seres humanos. La operación culminó el miércoles 9 de septiembre con la entrada y registro en una vivienda de este municipio del sur de Madrid, según la Policía Nacional.

Los agentes desarticularon un entramado que operaba en un piso-prostíbulo. El inmueble estaba configurado, según la investigación, para maximizar el beneficio económico sin atender a las condiciones en las que se encontraban las mujeres. Los hechos se encuadran en la trata de seres humanos con fines de explotación sexual.

Cómo captaban a las mujeres con falsas ofertas de empleo en Parla

La captación se hacía por internet. Los anuncios ofertaban puestos de trabajo para cuidar a personas mayores en Parla, y a a la entrevista acudieron mujeres sin formación y con necesidad de ingresos. De todas las candidatas, la organización seleccionó a las nueve más vulnerables. La selección no fue casual. En ese primer encuentro les retiraron los pasaportes y les amenazaron de muerte si contaban lo que ocurría. El periodo de explotación duró casi cuatro meses.

El piso abuhardillado y la redada del 9 de septiembre

Las mujeres vivían hacinadas en una habitación abuhardillada, sin puerta y sin ventilación. Las paredes estaban cubiertas de moho. Por falta de espacio, algunas dormían en el baño o en la terraza, ya que tenían prohibido hacerlo en las camas destinadas a los servicios.

La norma principal era que debían estar disponibles las 24 horas. Durante los servicios no podían elegir ni rechazar a los clientes y estaban obligadas a ofrecer o consumir sustancias estupefacientes que les suministraban dos personas de confianza de la organización. El negocio funcionaba sin descanso.

Los ocho detenidos, cuatro hombres y cuatro mujeres, están señalados como presuntos autores de trata de seres humanos y de pertenencia a organización criminal.

El cobro de los servicios se realizaba mayoritariamente en efectivo, aunque también se aceptaban tarjeta bancaria y pagos móviles instantáneos. Fue el tránsito constante de clientes lo que hizo saltar la alarma entre los vecinos y las autoridades.

La investigación arrancó en julio y culminó con la entrada y registro en la vivienda el miércoles 9 de septiembre, cuando los agentes detuvieron a cinco personas de forma simultánea. Al día siguiente localizaron y arrestaron a otras tres.

En el registro, los agentes intervinieron el siguiente material:

  • Siete teléfonos móviles empleados para la gestión de las citas.
  • Un terminal de punto de venta para los cobros con tarjeta.
  • 3.000 euros en efectivo.
  • Pequeñas dosis de hachís, marihuana y sildenafil, además de medicamentos.
  • Abundante documentación relacionada con el entramado.

Qué delitos se atribuyen a los detenidos y en qué fase está la causa

A los ocho arrestados se les atribuyen, según la Policía Nacional, los delitos de organización criminal, trata de seres humanos, otros relativos a la prostitución, contra la salud pública y favorecimiento a la inmigración clandestina.

La trata de seres humanos castiga la captación y la explotación de personas mediante engaño, amenazas o abuso de una situación de vulnerabilidad, según la definición internacional del delito.

La detención no equivale a una condena. Los ocho arrestados son presuntos autores (las personas a las que se atribuyen los hechos, sin que exista aún una condena firme) y mantienen la condición de investigados (sobre quienes recaen indicios, antes denominados imputados). La causa sigue en fase de instrucción (la etapa en la que el juez investiga los hechos).

La investigación continúa abierta y, por el momento, no se han hecho públicos más detalles sobre el avance de las diligencias. Las nueve mujeres han sido liberadas y el entramado ha quedado desarticulado, según el balance ofrecido por la Policía Nacional.

spot_img

Trata de mujeres en Parla: la Policía Nacional libera a nueve víctimas y detiene a ocho personas

La operación culminó el 9 de septiembre con la entrada y registro en un piso-prostíbulo del municipio. Los ocho detenidos, cuatro hombres y cuatro mujeres, están señalados como presuntos autores de trata de seres humanos.

La Policía Nacional ha liberado a nueve mujeres explotadas sexualmente en Parla y ha detenido a ocho personas, cuatro hombres y cuatro mujeres, como presuntas autoras de un delito de trata de seres humanos. La operación culminó el miércoles 9 de septiembre con la entrada y registro en una vivienda de este municipio del sur de Madrid, según la Policía Nacional.

Los agentes desarticularon un entramado que operaba en un piso-prostíbulo. El inmueble estaba configurado, según la investigación, para maximizar el beneficio económico sin atender a las condiciones en las que se encontraban las mujeres. Los hechos se encuadran en la trata de seres humanos con fines de explotación sexual.

Cómo captaban a las mujeres con falsas ofertas de empleo en Parla

La captación se hacía por internet. Los anuncios ofertaban puestos de trabajo para cuidar a personas mayores en Parla, y a a la entrevista acudieron mujeres sin formación y con necesidad de ingresos. De todas las candidatas, la organización seleccionó a las nueve más vulnerables. La selección no fue casual. En ese primer encuentro les retiraron los pasaportes y les amenazaron de muerte si contaban lo que ocurría. El periodo de explotación duró casi cuatro meses.

El piso abuhardillado y la redada del 9 de septiembre

Las mujeres vivían hacinadas en una habitación abuhardillada, sin puerta y sin ventilación. Las paredes estaban cubiertas de moho. Por falta de espacio, algunas dormían en el baño o en la terraza, ya que tenían prohibido hacerlo en las camas destinadas a los servicios.

La norma principal era que debían estar disponibles las 24 horas. Durante los servicios no podían elegir ni rechazar a los clientes y estaban obligadas a ofrecer o consumir sustancias estupefacientes que les suministraban dos personas de confianza de la organización. El negocio funcionaba sin descanso.

Los ocho detenidos, cuatro hombres y cuatro mujeres, están señalados como presuntos autores de trata de seres humanos y de pertenencia a organización criminal.

El cobro de los servicios se realizaba mayoritariamente en efectivo, aunque también se aceptaban tarjeta bancaria y pagos móviles instantáneos. Fue el tránsito constante de clientes lo que hizo saltar la alarma entre los vecinos y las autoridades.

La investigación arrancó en julio y culminó con la entrada y registro en la vivienda el miércoles 9 de septiembre, cuando los agentes detuvieron a cinco personas de forma simultánea. Al día siguiente localizaron y arrestaron a otras tres.

En el registro, los agentes intervinieron el siguiente material:

  • Siete teléfonos móviles empleados para la gestión de las citas.
  • Un terminal de punto de venta para los cobros con tarjeta.
  • 3.000 euros en efectivo.
  • Pequeñas dosis de hachís, marihuana y sildenafil, además de medicamentos.
  • Abundante documentación relacionada con el entramado.

Qué delitos se atribuyen a los detenidos y en qué fase está la causa

A los ocho arrestados se les atribuyen, según la Policía Nacional, los delitos de organización criminal, trata de seres humanos, otros relativos a la prostitución, contra la salud pública y favorecimiento a la inmigración clandestina.

La trata de seres humanos castiga la captación y la explotación de personas mediante engaño, amenazas o abuso de una situación de vulnerabilidad, según la definición internacional del delito.

La detención no equivale a una condena. Los ocho arrestados son presuntos autores (las personas a las que se atribuyen los hechos, sin que exista aún una condena firme) y mantienen la condición de investigados (sobre quienes recaen indicios, antes denominados imputados). La causa sigue en fase de instrucción (la etapa en la que el juez investiga los hechos).

La investigación continúa abierta y, por el momento, no se han hecho públicos más detalles sobre el avance de las diligencias. Las nueve mujeres han sido liberadas y el entramado ha quedado desarticulado, según el balance ofrecido por la Policía Nacional.