Hasta el próximo 30 de septiembre, los centros educativos sostenidos con fondos públicos de la región podrán tramitar su adhesión a este plan que, además del reparto gratuito de alimentos frescos como arándanos, zanahorias baby o mandarinas, incorpora talleres didácticos para conectar a los alumnos con el origen de los productos y la labor del campo.
Plazos y requisitos: cómo se tramita la incorporación al programa europeo
La Consejería abre el calendario para que los colegios e institutos madrileños aseguren su participación en una de las campañas de salud pública escolar más ambiciosas del curso. El procedimiento de solicitud se realiza de forma íntegramente telemática a través de la sede electrónica institucional de la Comunidad de Madrid, fijando como fecha límite el 30 de septiembre.
El programa está financiado con el respaldo económico del Fondo Europeo Agrícola de Garantía (FEAGA), una herramienta comunitaria orientada a garantizar el suministro de productos agrícolas de calidad en la infancia y a promover hábitos de consumo sostenibles. Pueden acogerse a la convocatoria todos los centros sostenidos con fondos públicos de la región que impartan enseñanzas de Educación Infantil, Primaria, Secundaria y Educación Especial.
La tramitación rápida por parte de los equipos directivos de los centros resulta crucial para fijar los calendarios de distribución y asegurar que las entregas periódicas de alimentos comiencen a llegar a las aulas en los tiempos programados durante el periodo lectivo.
Una cesta alimentaria variada: del brik de leche a las hortalizas ‘snack’
La propuesta de esta edición se articula en dos grandes líneas de suministro diseñadas por expertos en nutrición para abarcar diferentes rangos de edad y necesidades dietéticas.
La primera línea está volcada en el reparto de frutas frescas y hortalizas de temporada y formato accesible. El catálogo seleccionado incluye manzanas, peras, plátanos y mandarinas, combinados con alternativas de consumo rápido o tipo snack como tomates cherry, zanahorias baby y arándanos. Esta variada selección busca acostumbrar el paladar de los niños a diferentes texturas, sabores y aportes vitamínicos naturales. Esta vertiente hortofrutícola está destinada a los estudiantes de Educación Primaria, Educación Secundaria y Educación Especial.
La segunda línea de actuación se centra en los productos lácteos mediante la entrega de briks de 200 mililitros de leche. Para garantizar la inclusión de todo el alumnado y responder a eventuales intolerancias alimentarias, la distribución contempla tanto opciones de leche entera convencional como variantes sin lactosa. Esta línea láctea abarca de forma directa a los escolares del segundo ciclo de Educación Infantil, garantizando el aporte de calcio fundamental en las primeras etapas del desarrollo infantil.
De la teoría al plato: talleres y visitas para conocer el origen del alimento
Más allá de la mera distribución de alimentos en los recreos o comedores, el programa europeo enfatiza la vertiente pedagógica. La iniciativa contempla una serie de medidas educativas de acompañamiento articuladas para que los estudiantes entiendan el valor nutricional de lo que ingieren y la trascendencia de mantener una dieta equilibrada a lo largo de la vida.
Estas actividades didácticas incluyen talleres prácticos en las aulas y propuestas participativas diseñadas para acercar a los escolares a la realidad del sector agrario. Mediante estas dinámicas, se fomenta que los jóvenes comprendan el ciclo de producción de las hortalizas, el cultivo de las frutas y la labor ganadera, reforzando la vinculación de las nuevas generaciones con el medio rural y el origen de los alimentos de consumo diario.
El objetivo de este enfoque didáctico es frenar el aumento de los índices de sedentarismo y consumo de ultraprocesados en edades tempranas, proporcionando herramientas críticas a los niños para que elijan opciones más saludables también en su entorno familiar.
Un balance en alza: más de 300.000 escolares beneficiados en la última edición
El impacto de este plan europeo en la Comunidad de Madrid viene avalado por los datos de la convocatoria previa. En el curso pasado, la iniciativa alcanzó una cifra récord de penetración en la red escolar regional, consolidándose como un recurso fundamental para las familias:
- Alcance de alumnado: Un total de 305.970 niños y niñas participaron de forma directa en los repartos de alimentos.
- Centros educativos adheridos: El plan se desplegó en las aulas de 907 colegios e institutos de la región.
- Volumen de frutas y verduras: Se distribuyó un total de 927.754 kilos de productos hortofrutícolas, lo que supuso una suma de 21.180 raciones totales repartidas a lo largo de las fases de la campaña.
- Volumen de lácteos: Se repartieron 684.464 litros de leche entre los alumnos de los ciclos beneficiarios.
Con la apertura de esta nueva convocatoria, el Ejecutivo autonómico confía en mantener o superar estas métricas, garantizando que el consumo de fruta fresca y leche de calidad continúe formando parte del día a día de las aulas madrileñas.








