La Policía Nacional ha detenido en Barajas a una embarazada con 69 bultos de cocaína en el cuerpo, según ha informado la Policía Nacional. La arrestada es una mujer brasileña de 20 años que desembarcó el pasado 9 de septiembre en la Terminal T1 del aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, procedente de un vuelo internacional.
La detección en la Terminal T1 de Barajas
La actuación comenzó sobre la 01:00 de la madrugada del 9 de septiembre, cuando agentes del Grupo de Estupefacientes de Policía Judicial realizaban controles selectivos en la zona de llegadas. La joven llamó la atención de los agentes por su comportamiento, por lo que fue interceptada para su identificación. En ese momento no se había practicado aún ninguna detención.
Al ser identificada, la mujer, visiblemente nerviosa, reconoció que estaba embarazada y que ocultaba envoltorios con sustancia estupefaciente en el interior de su cuerpo. Dieciséis de ellos los llevaba alojados en su zona genital y fueron expulsados de forma voluntaria en el propio aeropuerto. El reactivo aplicado por los agentes confirmó que la sustancia era cocaína.
Traslado al hospital y localización de los envoltorios
La joven fue trasladada de inmediato a un centro hospitalario de Madrid para garantizar su seguridad y la del bebé. Bajo supervisión médica se confirmó que la droga expulsada en la terminal era solo una parte del cargamento. Su integridad física quedó asegurada antes de la detención.
En en el interior de su organismo se localizaron otros 53 bultos, de modo que el total ascendió a 69 minifardos de cocaína. Según la Policía Nacional, los envoltorios presentaban ‘morfología anatómica específicamente diseñada para facilitar su introducción’ en el cuerpo humano. Los narcotest confirmaron la naturaleza de la sustancia.
La mujer expulsó 16 envoltorios en el propio aeropuerto y otros 53 fueron localizados después bajo supervisión médica.
Detención y puesta a disposición judicial
Una vez finalizadas las pruebas médicas y asegurada su integridad física, la joven fue detenida y puesta a disposición judicial como presunta autora (la persona a la que se atribuyen los hechos, sin que exista aún condena) de un delito contra la salud pública. La calificación inicial del caso corresponde a este tipo penal.
La Policía Nacional recuerda que, en la mayoría de estos casos, los portadores aceptan el encargo por problemas económicos de fondo y por la rapidez con la que esperan obtener dinero. Las organizaciones de narcotráfico buscan perfiles vulnerables y desesperados para intentar eludir los controles aduaneros.
El riesgo de este método es elevado: la rotura de un envoltorio dentro del organismo puede tener consecuencias fatales. La droga intervenida quedó bajo custodia y será el juzgado de guardia el que determine la situación procesal de la detenida.








