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El Lugarcito: un bar de barrio en Puerta del Ángel que presume de servir los botellines de Mahou más fríos de Madrid

En la calle Antillón, en el distrito de Latina, este bar castizo abre solo de viernes a domingo. Ensaladilla rusa, mollete de aguja y botellines de Mahou bien fríos, sin más secretos que el trato de barrio.

Si te va el tapeo de siempre, el de barra de barrio y caña bien fría, hay una dirección en Puerta del Ángel que merece una visita. El Lugarcito, en la calle Antillón, presume de servir los botellines de Mahou más fríos de Madrid y de ser uno de esos bares de barrio en Madrid que todavía conservan la esencia de la vieja taberna. Un local sin grandes alardes, pensado para charlar, tapear y repetir.

Detrás de la barra está Lola Beneyto, una hostelera vocacional con una historia curiosa a sus espaldas. Antes de abrir este nuevo Lugarcito ya había montado otros dos: uno en la calle Noviciado y otro en Santa Isabel, cerca de la Filmoteca. La pandemia y los alquileres del centro acabaron con aquellos proyectos, pero ella no se rindió. Lo suyo, dice, es pura vocación de barra, de la que se aprende en sitios castizos como el mítico Kronen o la añorada Bodeguilla de Pilar.

Qué vas a encontrar en El Lugarcito y por qué merece la pena

El local es pequeño, no tiene redes sociales y su única promoción es el boca a boca. Lola prefiere el boca a boca antes que los likes: quiere un bar con parroquia, honesto y de colegas. La propuesta es clásica, de bar de barrio de toda la vida, con cocina casera y raciones pensadas para compartir.

Entre las especialidades de la casa destacan la ensaladilla rusa, el mollete de aguja y el pincho moruno. Además, hay un plato del día que se mantiene disponible durante todo el fin de semana. Nada de fusiones extrañas ni de giros modernos: aquí se viene a tapear bien y a repetir.

Para beber, los botellines de Mahou son la estrella absoluta del lugar. Lola presume de servirlos helados, de esos que llegan a la mesa con escarcha. También hay cinco vinos blancos, tres tintos, cava, vino amontillado y manzanilla. Vamos, una barra pensada para el aperitivo largo y para las sobremesas sin prisa.

Es un bar de los que ya van quedando pocos en Madrid: pequeño, con producto clásico y una barra que invita a quedarse más de la cuenta.

Horario, ubicación exacta y cómo es el ambiente

El Lugarcito abre únicamente viernes, sábado y domingo, de 13:00 a 01:00. Está en la calle Antillón, en el barrio de Puerta del Ángel, dentro del distrito de Latina. Es una zona tranquila, muy cerca de la Casa de Campo, ideal para darse un paseo antes del aperitivo o para rematar un domingo de tapeo.

Precio, entradas y consejos para disfrutarlo

No hay entrada ni reserva: se funciona por orden de llegada, como en los bares de barrio de toda la vida. La carta de precios no está publicada, pero el formato invita a tapear sin que duela el bolsillo. Si quieres probar la ensaladilla o el mollete, mejor acércate con tiempo, porque el local es pequeño y los fines de semana suele animarse.

Otro detalle que dice mucho: Lola no publica horarios ni cartas en redes, así que todo funciona por el boca a boca del barrio. Eso, en plena era de los filtros y los escaparates digitales, es casi un lujo para quien busca un rato de calma y autenticidad.

Para llegar, lo más cómodo es bajar en la estación de Puerta del Ángel o tomar un autobús por la avenida de Portugal. Desde allí, solo hay que buscar la barra y pedir uno de esos botellines fríos. La zona de Latina tiene buenas cañas, pero este rincón de la calle Antillón se ha convertido ya en un pequeño refugio para los amantes del tapeo en barrio.

Si vas en plan tranquilo, los domingos por la tarde suelen ser un buen momento para encontrar sitio sin agobios. Y si te toca esperar, no pasa nada: la barra tiene ese punto de reunión vecinal que hace que la espera sepa a poco.

📌 Ficha del Plan

  • Tipo de ocio: Bar castizo de tapeo y cañas.
  • Precio medio: Precios de barra de barrio, sin entradas.
  • Para quién es ideal: Amantes del tapeo sin pretensiones y del ambiente de barrio.

El Lugarcito: un bar de barrio en Puerta del Ángel que presume de servir los botellines de Mahou más fríos de Madrid

En la calle Antillón, en el distrito de Latina, este bar castizo abre solo de viernes a domingo. Ensaladilla rusa, mollete de aguja y botellines de Mahou bien fríos, sin más secretos que el trato de barrio.

Si te va el tapeo de siempre, el de barra de barrio y caña bien fría, hay una dirección en Puerta del Ángel que merece una visita. El Lugarcito, en la calle Antillón, presume de servir los botellines de Mahou más fríos de Madrid y de ser uno de esos bares de barrio en Madrid que todavía conservan la esencia de la vieja taberna. Un local sin grandes alardes, pensado para charlar, tapear y repetir.

Detrás de la barra está Lola Beneyto, una hostelera vocacional con una historia curiosa a sus espaldas. Antes de abrir este nuevo Lugarcito ya había montado otros dos: uno en la calle Noviciado y otro en Santa Isabel, cerca de la Filmoteca. La pandemia y los alquileres del centro acabaron con aquellos proyectos, pero ella no se rindió. Lo suyo, dice, es pura vocación de barra, de la que se aprende en sitios castizos como el mítico Kronen o la añorada Bodeguilla de Pilar.

Qué vas a encontrar en El Lugarcito y por qué merece la pena

El local es pequeño, no tiene redes sociales y su única promoción es el boca a boca. Lola prefiere el boca a boca antes que los likes: quiere un bar con parroquia, honesto y de colegas. La propuesta es clásica, de bar de barrio de toda la vida, con cocina casera y raciones pensadas para compartir.

Entre las especialidades de la casa destacan la ensaladilla rusa, el mollete de aguja y el pincho moruno. Además, hay un plato del día que se mantiene disponible durante todo el fin de semana. Nada de fusiones extrañas ni de giros modernos: aquí se viene a tapear bien y a repetir.

Para beber, los botellines de Mahou son la estrella absoluta del lugar. Lola presume de servirlos helados, de esos que llegan a la mesa con escarcha. También hay cinco vinos blancos, tres tintos, cava, vino amontillado y manzanilla. Vamos, una barra pensada para el aperitivo largo y para las sobremesas sin prisa.

Es un bar de los que ya van quedando pocos en Madrid: pequeño, con producto clásico y una barra que invita a quedarse más de la cuenta.

Horario, ubicación exacta y cómo es el ambiente

El Lugarcito abre únicamente viernes, sábado y domingo, de 13:00 a 01:00. Está en la calle Antillón, en el barrio de Puerta del Ángel, dentro del distrito de Latina. Es una zona tranquila, muy cerca de la Casa de Campo, ideal para darse un paseo antes del aperitivo o para rematar un domingo de tapeo.

Precio, entradas y consejos para disfrutarlo

No hay entrada ni reserva: se funciona por orden de llegada, como en los bares de barrio de toda la vida. La carta de precios no está publicada, pero el formato invita a tapear sin que duela el bolsillo. Si quieres probar la ensaladilla o el mollete, mejor acércate con tiempo, porque el local es pequeño y los fines de semana suele animarse.

Otro detalle que dice mucho: Lola no publica horarios ni cartas en redes, así que todo funciona por el boca a boca del barrio. Eso, en plena era de los filtros y los escaparates digitales, es casi un lujo para quien busca un rato de calma y autenticidad.

Para llegar, lo más cómodo es bajar en la estación de Puerta del Ángel o tomar un autobús por la avenida de Portugal. Desde allí, solo hay que buscar la barra y pedir uno de esos botellines fríos. La zona de Latina tiene buenas cañas, pero este rincón de la calle Antillón se ha convertido ya en un pequeño refugio para los amantes del tapeo en barrio.

Si vas en plan tranquilo, los domingos por la tarde suelen ser un buen momento para encontrar sitio sin agobios. Y si te toca esperar, no pasa nada: la barra tiene ese punto de reunión vecinal que hace que la espera sepa a poco.

📌 Ficha del Plan

  • Tipo de ocio: Bar castizo de tapeo y cañas.
  • Precio medio: Precios de barra de barrio, sin entradas.
  • Para quién es ideal: Amantes del tapeo sin pretensiones y del ambiente de barrio.