Si buscas un plan de teatro en Madrid que te haga reír y pensar a partes iguales, apunta: Rafael Álvarez El Brujo, está en el Teatro Alcázar con ‘La segunda venida de Cristo’, una obra que mezcla humor, yoga y preguntas sobre lo divino. El montaje acaba de aterrizar en pleno centro de Madrid y promete ser uno de los planes escénicos más curiosos de la temporada.
En una conversación reciente publicada por El Mundo, el actor desvela que su nueva propuesta se inspira en el texto de Paramahansa Yogananda para tender puentes entre los evangelios cristianos y las escrituras sagradas de la India. Según El Brujo, lo esencial de ambas tradiciones es el contacto con la divinidad: ‘En el Evangelio de San Juan, Jesucristo dice: Sois dioses. No sois pecadores que tenéis que venir a expiar vuestras culpas’, explica. De ahí nace una función que invita a desarrollar el potencial interior a través del estudio, la meditación y una actitud ética.
El humor, claro, no falta. Para él, es imposible subirse a un escenario sin provocar carcajadas, incluso cuando el tema es tan serio como el evangelio. La obra incluye anécdotas de su infancia como monaguillo: ‘Si el cura de mi pueblo viera cómo explico los evangelios me llamaría hereje’, confiesa entre risas. De hecho, asegura que su vocación nació en aquella iglesia, donde tocaba la campanilla y comprobaba el poder que tenía sobre los feligreses. Ese registro es, precisamente, lo que convierte a esta propuesta en una de las más desenfadadas de la cartelera madrileña.
También hay espacio para la reencarnación, un asunto que, según la obra, las comunidades cristianas aceptaron durante cinco siglos antes de que la Iglesia la prohibiera en el Segundo Concilio de Nicea, en el año 530. El Brujo recita de memoria el capítulo 17 del Evangelio de San Mateo y plantea una pregunta que sobrevuela toda la función: si Jesucristo volviese a la Tierra, ¿le seguiría alguien?
Es de esos montajes en los que la risa y la búsqueda de sentido van de la mano, y en un teatro de los de toda la vida.
Qué te vas a encontrar en el escenario
No hace falta ser un experto en teología para conectar con la propuesta. La obra parte de una mirada cercana y nada doctrinaria, con El Brujo en estado puro: dueño del ritmo, de la pausa y de esa capacidad suya para pasar de la anécdota cotidiana a la pregunta cósmica. A lo largo de la función, el actor se apoya en la figura del yogui (maestro espiritual hindú) para explicar esa búsqueda de contacto con lo divino. Entre los temas que aparecen, están la conciencia, la espiritualidad como necesidad y la crítica a una sociedad que, según el actor, convierte esa búsqueda en producto de consumo.
El actor, que define a los críticos como ‘una forma de restricción de tu libertad expresiva’, reivindica al público como el verdadero juez del escenario. ‘Ahora el crítico es el público’, asegura. Y añade que el espectador actual pide hablar del alma, no solo de lo superficial. Eso convierte a esta función en algo más que un rato entretenido: es una invitación a mirar hacia dentro.
Teatro Alcázar, el escenario en pleno centro de Madrid
La función se representa en el Teatro Alcázar, en la calle de Alcalá, 51, en pleno barrio de Sol, junto a la calle Sevilla y a un paso del barrio de las Letras. Está muy bien comunicado con metro (Sol, líneas 1, 2 y 3; Sevilla, línea 2) y varias líneas de autobús urbano. La dirección exacta es Teatro Alcázar, calle de Alcalá 51, 28014 Madrid.
Sobre la vigencia del plan, la información que ha trascendido no concreta fechas ni horarios exactos; la obra está en cartel y lo más fiable es consultar la web oficial del Teatro Alcázar, donde se publican horarios y disponibilidad. Evita la reventa y acude siempre a canales oficiales.
Entradas, precio y consejos para no quedarte sin sitio
El precio de las entradas no aparece detallado en la información pública consultada; conviene revisar la web oficial o la taquilla del recinto. Es la única vía de venta fiable. Si la función sigue la tónica habitual del teatro, habrá localidades a partir de unos 20-30 euros, pero no lo doy por confirmado.
Consejos: ve con la mente abierta y sin prisa, porque la propuesta invita a quedarse un rato después con el poso. Llega con antelación para sentarte con calma. Y si quieres completar el plan, tienes el centro de Madrid al otro lado de la puerta: el barrio de las Letras, la Gran Vía o la Plaza Mayor están a menos de diez minutos a pie. Es una de esas obras que conviene reservar con margen, porque el boca a boca suele llenar la sala.
En resumen, una obra que mezcla humor y espiritualidad con el sello inconfundible de El Brujo. Las entradas vuelan cuando el teatro se llena, así que si te interesa, mejor reserva con antelación.
📌 Ficha del Plan
- Tipo de ocio: Teatro y monólogo.
- Precio medio: Consultar en web oficial o taquilla.
- Para quién es ideal: Adultos con ganas de reír y reflexionar.








