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Las brigadas vecinales de Pelayos de la Presa se vuelcan en la reconstrucción de la Sierra Oeste tras el incendio

Los voluntarios de la localidad madrileña trabajan en la evaluación de daños y las tareas de recuperación apenas 48 horas después de la reapertura del municipio. La red de ayuda, impulsada por la Asociación Futuro de Pelayos, coordina a los vecinos para auxiliar a los afectados.

Los residentes de Pelayos de la Presa se han organizado en brigadas voluntarias para emprender la reconstrucción de la Sierra Oeste, un día y medio después de que se levantara el confinamiento del municipio impuesto por el incendio. La red de auxilio, coordinada por la Asociación Futuro de Pelayos, canaliza la solidaridad de los vecinos en labores de evaluación de daños y apoyo a los afectados.

Del confinamiento a la movilización ciudadana

Durante los días en que Pelayos de la Presa permaneció cerrado, los pelayeros que se quedaron dentro del perímetro de seguridad experimentaron lo que describen como una ‘frontera’ que no podían cruzar. La expresión, cargada de ironía, da cuenta de una situación que parecía de otra época, con vecinos llevando pienso a a esa línea imaginaria para alimentar a sus animales, como relatan los propios residentes.

La reapertura, producida hace menos de dos días, ha transformado la urgencia de la evacuación en una nueva prioridad: la valoración y reparación de los destrozos causados por las llamas. Mara Traseira y María Antonia Herrero, de la Asociación Futuro de Pelayos, han sido las impulsoras de esta iniciativa ciudadana que, casi sin pretenderlo, ha tejido una red de apoyo vecinal.

La evaluación de daños como primera tarea

Apenas 48 horas después del fin del encierro, los vecinos aún no han podido hacer un recuento completo de los daños. ‘No hemos tenido tiempo de asimilar lo vivido’, coinciden. La prioridad ahora es visitar las fincas más alejadas, algunas de las cuales han quedado aisladas por la caída de árboles y el corte de caminos.

Dos días después de la reapertura, los vecinos de Pelayos de la Presa todavía no han podido cuantificar la totalidad de los daños que el incendio ha dejado en el entorno.

Las brigadas voluntarias toman el relevo de la emergencia

Las brigadas se componen de decenas de personas dispuestas a desbrozar caminos, retirar escombros y prestar auxilio a los propietarios de viviendas y explotaciones ganaderas. La falta de recursos humanos es notable, por lo que la asociación hace un llamamiento a la solidaridad de los municipios vecinos.

Mientras las administraciones evalúan las ayudas, los pelayeros continúan su labor. La reconstrucción de la Sierra Oeste, tras el paso del fuego, exigirá semanas de esfuerzo colectivo. La red de voluntarios, nacida de la necesidad inmediata, se perfila como un instrumento clave para devolver la normalidad a una de las zonas más castigadas por los incendios forestales del verano en la Comunidad de Madrid.

Las brigadas vecinales de Pelayos de la Presa se vuelcan en la reconstrucción de la Sierra Oeste tras el incendio

Los voluntarios de la localidad madrileña trabajan en la evaluación de daños y las tareas de recuperación apenas 48 horas después de la reapertura del municipio. La red de ayuda, impulsada por la Asociación Futuro de Pelayos, coordina a los vecinos para auxiliar a los afectados.

Los residentes de Pelayos de la Presa se han organizado en brigadas voluntarias para emprender la reconstrucción de la Sierra Oeste, un día y medio después de que se levantara el confinamiento del municipio impuesto por el incendio. La red de auxilio, coordinada por la Asociación Futuro de Pelayos, canaliza la solidaridad de los vecinos en labores de evaluación de daños y apoyo a los afectados.

Del confinamiento a la movilización ciudadana

Durante los días en que Pelayos de la Presa permaneció cerrado, los pelayeros que se quedaron dentro del perímetro de seguridad experimentaron lo que describen como una ‘frontera’ que no podían cruzar. La expresión, cargada de ironía, da cuenta de una situación que parecía de otra época, con vecinos llevando pienso a a esa línea imaginaria para alimentar a sus animales, como relatan los propios residentes.

La reapertura, producida hace menos de dos días, ha transformado la urgencia de la evacuación en una nueva prioridad: la valoración y reparación de los destrozos causados por las llamas. Mara Traseira y María Antonia Herrero, de la Asociación Futuro de Pelayos, han sido las impulsoras de esta iniciativa ciudadana que, casi sin pretenderlo, ha tejido una red de apoyo vecinal.

La evaluación de daños como primera tarea

Apenas 48 horas después del fin del encierro, los vecinos aún no han podido hacer un recuento completo de los daños. ‘No hemos tenido tiempo de asimilar lo vivido’, coinciden. La prioridad ahora es visitar las fincas más alejadas, algunas de las cuales han quedado aisladas por la caída de árboles y el corte de caminos.

Dos días después de la reapertura, los vecinos de Pelayos de la Presa todavía no han podido cuantificar la totalidad de los daños que el incendio ha dejado en el entorno.

Las brigadas voluntarias toman el relevo de la emergencia

Las brigadas se componen de decenas de personas dispuestas a desbrozar caminos, retirar escombros y prestar auxilio a los propietarios de viviendas y explotaciones ganaderas. La falta de recursos humanos es notable, por lo que la asociación hace un llamamiento a la solidaridad de los municipios vecinos.

Mientras las administraciones evalúan las ayudas, los pelayeros continúan su labor. La reconstrucción de la Sierra Oeste, tras el paso del fuego, exigirá semanas de esfuerzo colectivo. La red de voluntarios, nacida de la necesidad inmediata, se perfila como un instrumento clave para devolver la normalidad a una de las zonas más castigadas por los incendios forestales del verano en la Comunidad de Madrid.