Hay una manera de recorrer el Museo Nacional del Prado que no se parece a la de siempre. Desde este lunes 26 de octubre, el museo propone un itinerario que conecta el Prado con la ingeniería civil y que te enseña a mirar puentes, torres, canales y hasta un globo aerostático donde antes solo veías paisaje. Son 29 obras, de los siglos XV al XIX, repartidas por las salas del edificio Villanueva.
La imagen que anuncia el recorrido es difícil de olvidar: ‘La ascensión de un globo Montgolfier en Aranjuez’, de Antonio Carnicero, pintada para recordar el vuelo que en 1784 surcó los jardines del palacio real a orillas del Tajo, solo un año después de la hazaña de Versalles. Fue posible gracias al interés del infante don Gabriel, hijo de Carlos III. El piloto, eso sí, no acabó bien: sufrió un percance que le dejó secuelas y la familia real le concedió una pensión vitalicia.
Qué vas a ver en ‘La ingeniería en el Prado’
El itinerario nace de una idea sencilla y bastante adictiva: mirar la colección con los ojos de un ingeniero. Lo firman los comisarios Francisco Javier Fernández y Francisco Javier León, con el impulso de la Fundación Fhecor, y su origen está en una ponencia titulada ‘La cultura de los puentes’ que se presentó en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo en 2024. Desde ahí, la pregunta era inevitable: ¿cuánta ingeniería civil hay colgada en las paredes del Prado?
El primer bloque es el más evidente y, a la vez, el más desconocido: la obra de ingeniería es la protagonista. Ahí están los puentes de Molins de Rei y del Pont del Diable de Martorell, pintados por el paisajista Mariano Ramón Sánchez (1740-1822). El primero fue demolido en 1971; el segundo, reconstruido tras su voladura en la Guerra Civil. Verlos en sala es una clase de historia de la construcción sin moverte de Madrid.
El segundo bloque coloca la técnica como testigo mudo de la escena principal, y el ejemplo más bonito es ‘La pradera de San Isidro’, de Goya. En el fondo asoma el pontón desaparecido sobre el Manzanares y, a lo lejos, el puente de Segovia. Nadie diría que ahí hay ingeniería… hasta que alguien te lo señala.
Lo mejor no es un cuadro nuevo: es volver a mirar los de siempre y descubrir que en cada sala hay una obra de ingeniería esperando.
El tercer bloque es casi un juego, y los comisarios lo reconocen: buscar la obra de ingeniería escondida en un retrato o en un detalle mínimo. Pasa con el retrato de Luis XIV en el que se vislumbra la ciudad de Namur, escenario de una de sus victorias militares.
Tampoco están todos los que podrían: el museo ha descartado piezas tan visitadas como ‘El jardín de las delicias’ del Bosco para no cargar más las salas. Es una lástima y, al mismo tiempo, la prueba de que esta propuesta se ha pensado con cabeza. Apunta las fechas.
Fechas, horario y dónde está el recorrido
El itinerario puede visitarse desde el 26 de octubre de 2026 hasta el 21 de febrero de 2027, dentro del horario habitual del museo: de lunes a sábado, de 10:00 a 20:00, y domingos y festivos, de 10:00 a 19:00. No hay una sala única: las obras siguen en sus ubicaciones de la colección permanente, así que conviene llevar el plano y reservar tiempo.
El Museo Nacional del Prado está en la calle de Ruiz de Alarcón, 23, en el edificio Villanueva, con accesos por la puerta de los Jerónimos y por la puerta de Goya, en la calle de Felipe IV. En metro, lo tienes fácil: Banco de España (L2) y Atocha (L1). Y si vienes de lejos, el paseo desde el Retiro hasta el museo ya justifica la salida.

Precio, entradas y consejos para tu visita
El recorrido está incluido en la entrada general del museo, que cuesta 15 euros, con tarifa reducida de 7,50 euros para los colectivos habituales, según la web oficial. Hay además franjas de acceso gratuito de lunes a sábado de 18:00 a 20:00 y domingos de 17:00 a 19:00. Las entradas se compran en la web oficial del Prado o en taquilla.
Mi consejo es que reserves hora con antelación y que no intentes hacerlo todo en una mañana. Con el itinerario, cuenta un par de horas; si luego quieres ver tus salas favoritas, otras dos. El Prado cansa, y este plan se disfruta más con calma que a la carrera.
Si buscas un ambiente tranquilo, la primera hora de la mañana suele ser la mejor. Las franjas gratuitas son otra opción: más concurridas, pero con un público muy distinto. Las entradas vuelan los fines de semana, así que no lo dejes para el último día.
Los dibujos de Ricardo de Madrazo, otra excusa para volver
Si te quedas con ganas de más, el Prado suma otra novedad estos días dentro del programa ‘Almacén abierto’: la primera exposición que el museo dedica a Ricardo de Madrazo (1852-1917), el menos conocido de una familia de pintores de primera fila. Hijo de Federico de Madrazo, hermano de Raimundo y cuñado de Mariano Fortuny.
Reúne acuarelas y dibujos, algunos de sus cuadernos de apuntes, y obras de carácter orientalista nacidas de su viaje al norte de África en 1877. Las fechas y la sala de esta entrega conviene confirmarlas en la web del museo, porque el programa va rotando. Merece mucho la pena.
📌 Ficha del Plan
- Tipo de ocio: Itinerario cultural dentro de un museo.
- Precio medio: Entrada general de 15 euros; hay franjas de acceso gratuito.
- Para quién es ideal: Amantes del arte, aficionados a la ingeniería y curiosos de la historia de Madrid.








