Hay veces que un museo se convierte en pasarela y lo que cruza es historia del arte. Eso es lo que ocurre estos meses en Madrid con la **exposición Thyssen-Mauritshuis**, el primer intercambio simultáneo de 25 obras entre el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza y la Mauritshuis de La Haya.
Entre las piezas que han aterrizado en la capital está la Vista de Delft de Vermeer, esa que el director artístico del Thyssen, Guillermo Solana, no duda en calificar como «el cuadro más bello del mundo». Con permiso de la Mona Lisa o de quien sea. Y sí, puedes verla en Madrid hasta el 10 de enero de 2027.
Qué vas a ver: de Vermeer a Rembrandt en tres salas
Las obras prestadas cuelgan en las tres nuevas Salas Clásicas del museo, ordenadas por temática. La primera se dedica al bodegón y a la pintura de género, con firmas como Ambrosius Bosschaert, Gerard ter Borch, Gerrit Dou, Pieter de Hooch, Jan Steen o Nicolaes Maes. Son interiores, mercados y objetos cotidianos que en el siglo XVII hablaban de una sociedad que empezaba a mirarse a sí misma.
La segunda sala es la de los paisajes y las figuras, con Rembrandt van Rijn, Frans Hals, Jacob van Ruisdael, Hendrik Avercamp y Pieter Saenredam. Y en la tercera llega el momento cumbre: la Vista de Delft, pintada hacia 1660, preside la estancia y concentra todas las miradas. Admirada por Dalí y por Proust, que la menciona en ‘En busca del tiempo perdido’, está considerada uno de los grandes paisajes de la historia de la pintura.
Enfrente, otro duelo de altura: El jardín del Edén con la caída de Adán y Eva, la tabla que pintaron a cuatro manos Jan Brueghel el Viejo y Peter Paul Rubens. Ahí se ve el reparto de talentos: la fauna y la vegetación minuciosas del primero, la anatomía humana del segundo.
Hay cuadros que se ven en un minuto y otros que se quedan contigo toda la tarde: la Vista de Delft pertenece a la segunda categoría.
También hay espacio para Carel Fabritius, el maestro de Delft que murió en la explosión del polvorín de 1654, y para otros nombres del Siglo de Oro que redondean el conjunto. Lo que no ha viajado es ‘La joven de la perla’, la obra más icónica del Mauritshuis, ni la ‘Santa Catalina’ de Zurbarán: mejor saberlo antes de ir para no buscar lo que no está.
Aun así, el nivel es altísimo.
A esto se suma un detalle que a los lectores de letras les va a interesar: los dos museos han coordinado la publicación de un volumen con relatos de diez escritores españoles y diez neerlandeses inspirados en las obras de ambas muestras. Firman, entre otros, Antonio Muñoz Molina, Espido Freire, Sara Mesa, Marta Sanz, Juan Tallón, Lieke Knijnenburg o Bert Natter.
Y por si te gusta el relato que hay detrás: la relación entre ambos museos viene de lejos. La familia Thyssen-Bornemisza se instaló en La Haya en 1919, cuando la revolución húngara les obligó a salir del país, y fue allí donde el primer barón empezó a comprar obras de los mismos maestros holandeses que veía colgados en la Mauritshuis. Un siglo después, esas piezas vuelven a encontrarse en Madrid.
Fechas, horario y dónde está la exposición
La cita es en el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, en el paseo del Prado, 8, en el barrio de Cortes (distrito Centro). Está a un paso de la estación de Atocha y del Real Jardín Botánico, así que el plan se puede alargar sin volver a coger el metro. La muestra se puede visitar hasta el 10 de enero de 2027.
El museo abre de martes a domingo y cierra los lunes, con un horario que varía según la temporada. Antes de salir de casa, revisa el calendario actualizado en la web del museo: allí aparecen los días de apertura, las horas de último acceso y las posibles excepciones.
Apunta las fechas.
Un consejo que te ahorra colas: la Vista de Delft está en la última sala y funciona como imán. Si quieres verla con algo de aire, entra nada más abrir y recorre las salas en orden inverso, o vuelve al final del día, cuando baja el ritmo de los grupos.
Precio, entradas y cómo llegar
La exposición se visita con la entrada del museo. El precio depende de la modalidad que elijas y hay condiciones reducidas, así que lo más útil es consultar las tarifas vigentes y los descuentos en la web oficial del Thyssen, donde también se compran las entradas. En fines de semana y puentes, reserva con días de antelación: el reclamo de Vermeer pesa mucho.
Cómo llegar. En metro, las paradas más cercanas son Banco de España (línea 2) y Antón Martín (línea 1); Atocha (línea 1 y Cercanías) queda a unos diez minutos andando. En autobús, varias líneas del paseo del Prado paran junto al museo, y en bici hay anclajes en los alrededores.
Si te sobra energía, el Museo del Prado está a unos minutos andando y el CaixaForum todavía más cerca: dos excusas más para hacer día completo en el eje del arte.
Merece mucho la pena.
📌 Ficha del Plan
- Tipo de ocio: Exposición de maestros neerlandeses (intercambio con el Mauritshuis).
- Precio medio: Entrada del museo, con tarifa según modalidad.
- Para quién es ideal: Amantes de la pintura clásica, parejas y visitantes que buscan un plan de museo en Madrid.








