La huelga indefinida de las educadoras de escuelas infantiles de Madrid, activa desde el 7 de abril, ha dejado ya aulas cerradas en varios centros de la región y condiciona la conciliación de miles de familias. Las trabajadoras reclaman una pareja educativa por clase, ratios más bajas y una mejora salarial, según la Plataforma Laboral de Escuelas Infantiles. El conflicto sigue sin acuerdo y sin reuniones con la Comunidad de Madrid ni con el Ayuntamiento desde el pasado mes de mayo.
El pasado lunes varios centros no pudieron abrir sus puertas por falta de personal. Las educadoras designadas para cubrir los servicios mínimos no acudieron a sus puestos y sus ausencias no se pudieron cubrir durante la huelga. En otros casos, las cerraduras amanecieron selladas con silicona o forzadas, lo que retrasó la entrada de las familias. «Tuvimos que esperar media hora hasta que llegaron los técnicos», relata un padre de un centro de Alcobendas.
Las educadoras mantienen además una acampada en la Puerta del Sol para visibilizar sus demandas. Cada mañana, las puertas de los centros amanecen empapeladas con pancartas en las que denuncian la sobrecarga de trabajo y la desigualdad entre modelos de gestión.
Qué reclaman las educadoras y por qué sigue el conflicto
Las reivindicaciones del colectivo son cuatro y se repiten desde el primer día de paro:
- Una pareja educativa por aula, es decir, dos profesionales en cada clase.
- La bajada de ratios, el número de alumnos por grupo.
- Una mejora salarial para el conjunto del sector.
- Una gestión pública unificada, sin externalizaciones, ni privatizaciones.
«Tenemos que hacer de porteras, cocineras, limpiadoras y educadoras por 1.080 euros al mes», censura María Pizarro, miembro de la Plataforma Laboral Escuelas Infantiles, desde la acampada de Sol.
Las ratios actuales llegan a 14 niños de uno a dos años por aula, una carga que el colectivo considera incompatible con la atención individualizada.
Las trabajadoras subrayan que la huelga es indefinida y que no prevén desconvocarla mientras no haya avances. También insisten en que sus demandas no deben quedar diluidas en el resto de movilizaciones educativas.
Aulas cerradas y conciliación: cómo afecta a las familias
El impacto llega directamente a la organización diaria de los hogares. Muchas familias se enteran a primera hora de la mañana de que la clase de su hijo o hija está cerrada y no pueden acudir a su puesto de trabajo. Una madre de un centro de Las Tablas, trabajadora autónoma, explica que perdió media jornada laboral por este motivo.
El problema coincide con el periodo de adaptación del inicio de curso. Según relatan varias familias, los pequeños no siempre cuentan con sus educadoras de referencia. Algunos han vuelto a usar el pañal después de haberlo dejado, y en los casos de menores con piel atópica no siempre se aplican los cambios ni los productos específicos que las familias llevan al centro.
La diferencia entre modelos de gestión es una de las claves del conflicto. Las escuelas municipales ya cuentan con pareja educativa en todas sus aulas, mientras que los centros de la Comunidad de Madrid y las escuelas privadas concentran las ratios más altas: 8 alumnos por clase en el tramo de 0 a 1 año, 14 entre 1 y 2 años y 20 de 2 a 3. Las educadoras resumen esa brecha con una idea que repiten en las pancartas: hay niños de primera, de segunda y de tercera según el código postal.
Qué responde la Comunidad de Madrid y qué ocurre a partir del 14 de octubre
Desde la Comunidad de Madrid sostienen que están incorporando la presencia de dos educadoras por aula y alegan que no tienen competencias sobre la retribución salarial del sector. Es la respuesta que trasladan ante una de las demandas centrales de la plantilla.
El conflicto se solapará en las próximas semanas con otra convocatoria. El 14 de octubre arranca una huelga indefinida de toda la enseñanza pública a la que pueden sumarse más de 60.000 docentes de la región. Las maestras de Infantil ya han advertido de que no quieren que sus reivindicaciones acaben solapadas con las del resto del profesorado.
Mientras tanto, el Gobierno central ultima la reforma de un decreto que reduciría las ratios a la mitad. Es un cambio normativo que todavía no está aprobado y cuyo calendario definitivo no se ha confirmado.
📌 Las Claves de la Noticia
- Qué ha pasado: la huelga indefinida de las educadoras de escuelas infantiles de Madrid, en marcha desde el 7 de abril, ha provocado el cierre de aulas en varios centros y se mantiene sin acuerdo.
- A quién afecta: a las trabajadoras del sector, a las familias con hijos matriculados en escuelas infantiles de la región y a su conciliación laboral diaria.
- Qué consecuencias puede traer: los cierres puntuales de aulas pueden continuar y, a partir del 14 de octubre, el conflicto se solapará con la huelga indefinida de toda la enseñanza pública.








