Hay exposiciones que se visitan y exposiciones que corrigen el relato. La que abre la Fundación Mapfre en su sede de Madrid el próximo 24 de septiembre es de las segundas: ‘Prerrafaelismo. Itinerarios femeninos 1850-1914’ reúne casi 130 obras de 42 artistas para devolver a las mujeres prerrafaelitas el lugar que les corresponde. No como musas. Como creadoras.
La cita es en el paseo de Recoletos, 23, el edificio donde la fundación programa sus grandes exposiciones temporales. Allí, hasta el 10 de enero de 2027, se ven pinturas, dibujos, esculturas, fotografías, vidrieras, bordados, joyas y cerámicas firmadas por mujeres que trabajaron dentro del prerrafaelismo y de las artes decorativas que crecieron a su sombra, el ‘arts and crafts’, y a las que la historia del arte dejó, en el mejor de los casos, en una nota al pie.
Qué vas a ver: 42 artistas frente al cliché de la musa
El prerrafaelismo nació en Inglaterra a mediados del siglo XIX como reacción a los límites de la enseñanza oficial, la que dictaba la Royal Academy of Arts. Dante Gabriel Rossetti, John Everett Millais y William Holman Hunt fundaron la Hermandad Prerrafaelita en 1848 y propusieron volver a un arte directo, sincero, apoyado en la observación de la naturaleza. Para las mujeres, ese ideario era una puerta entreabierta: contaba más el esfuerzo individual que una erudición académica que les estaba vetada.
Vetada de verdad. Las mujeres no pudieron estudiar en las escuelas de la Royal Academy hasta 1863 y el dibujo del cuerpo desnudo, base de la formación artística, les estuvo prohibido. A muchas se las consideró aficionadas o ayudantes de taller. La pintora Emma Sandys, con una técnica de retrato impecable, vio cómo críticos y mercado atribuían sus cuadros a su hermano Frederick, porque no creían que una mujer fuera capaz de tanta precisión. Rosa Brett firmó al principio como ‘Rosarius’, un seudónimo masculino, para ocultar su género.
Y luego está el caso que resume todos los demás: Elizabeth Eleanor Siddal. Hija de una familia trabajadora de Sheffield, entró en el mundo del arte como modelo, lo que la moral victoriana equiparaba casi con la prostitución, y posó para la ‘Ofelia’ de Millais antes de convertirse en musa, amante y esposa de Rossetti. Ni él ni el crítico John Ruskin, que llegó a pagarle un sueldo, la consideraron nunca algo más que un genio excéntrico. Tenía talento. Le faltó permiso.
Pocas muestras corrigen tanto con tan poco ruido: aquí las musas bajan del cuadro y firman sus propias obras.
La otra cara de la moneda fueron las mujeres con acceso familiar al aprendizaje. Ford Madox Brown, uno de los mentores del movimiento y defensor de posiciones igualitarias, formó en su estudio a sus hijas Lucy y Catherine con la misma exigencia técnica que a cualquier hombre. Con Marie Spartali Stillman, uno de los talentos más sólidos de la segunda generación, hizo exactamente lo mismo.
Hubo incluso carreras plenamente profesionales. Julia Margaret Cameron, con sus fotografías, y Evelyn de Morgan, con sus pinturas, colocaron obra en un mercado cada vez menos dispuesto a discriminar por sexo. Y Joanna Boyce Wells, fallecida a los 30 años tras dar a luz a su tercer hijo, se ganó los elogios sin matices de género del propio Rossetti, que la puso al nivel de los mejores de la Hermandad. Su muerte truncó la carrera femenina más prometedora del movimiento.
Fechas, horario y dónde está la exposición en Madrid
La muestra puede visitarse en la Fundación Mapfre Recoletos, en el paseo de Recoletos, 23, en el distrito de Salamanca y a un paso de la plaza de Cibeles. Abre al público el 24 de septiembre de 2026 y permanecerá hasta el 10 de enero de 2027. Las salas abren todos los días de la semana, con horario de mañana y tarde; el detalle actualizado y los posibles cierres puntuales se consultan en la web oficial de la Fundación Mapfre.
Por el recorrido pasan óleos y dibujos, pero también grabados, litografías,, esculturas, textiles, tapices, esmaltes, vidrieras, azulejos, libros manuscritos iluminados, catálogos y fotografías. Un muestrario que deja claro que la participación femenina en el movimiento no fue un detalle menor: fue una parte sustancial de su producción.
Precio, entradas y consejos para tu visita
El precio de la entrada general todavía no aparece detallado en la información publicada por el recinto, así que conviene confirmarlo antes de ir. La Fundación Mapfre mantiene tarifas reducidas y supuestos de acceso gratuito en sus exposiciones de Recoletos; las entradas se compran en taquilla y en la web del propio recinto. Y si quieres completar la jornada con más planes culturales, la agenda oficial de Madrid es un buen punto de partida.
Un par de consejos prácticos antes de que apuntes la fecha. Si puedes, ve entre semana por la mañana: las exposiciones de la fundación se llenan los fines de semana y esta tiene material para entretenerse más de una hora. Se llega en metro, con las paradas de Colón y Banco de España a un paseo corto, o caminando desde Cibeles, y la zona invita a alargar el plan con una caña después.
Para las mujeres de aquella Inglaterra, el prerrafaelismo prometía una vía alcanzable, basada en la sinceridad y el esfuerzo individual y no en la erudición que se les negaba. Muchas la recorrieron. Verlas ahora colgadas en Recoletos es, sencillamente, poner las cosas en su sitio.
📌 Ficha del Plan
- Tipo de ocio: Exposición de arte victoriano (pintura, dibujo, fotografía y artes decorativas).
- Precio medio: Entrada de pago, con tarifas reducidas y acceso gratuito en determinados supuestos. Importe exacto pendiente de confirmar en la web del recinto.
- Para quién es ideal: Aficionados al arte, público interesado en la historia de las mujeres y quienes buscan un plan cultural en el centro de Madrid.









