Un repartidor de 26 años ha muerto esta madrugada en un sótano de la calle Canarias, en el distrito de Arganzuela, al incendiarse la batería de litio de su bicicleta, según ha publicado ABC.
El suceso se produjo en el número 18 de la calle Canarias, en un espacio sin apenas ventilación utilizado como trastero. La víctima, de origen bangladesí, trabajaba como ‘rider’ en la zona, de acuerdo con la misma información.
Qué ha confirmado la Policía sobre el incendio
La Policía Nacional y la Policía Municipal investigan lo ocurrido. El foco del incendio fue la batería de litio de la bicicleta, que ardió de forma repentina en el interior del sótano.
Los hechos se registraron en la madrugada de este lunes, 31 de agosto. Hasta el lugar acudieron varios compañeros de la víctima. Los agentes los filiaron (identificaron) en el enclave mientras recababan los primeros testimonios, según la información publicada por El Mundo.
La víctima quedó sin vida en el interior del sótano. No ha trascendido que se registraran más heridos entre quienes acudieron al lugar.
La batería ardió en un espacio sin apenas ventilación y provocó la muerte del repartidor en el lugar.
El sótano de la calle Canarias y la investigación sobre su uso
Uno de los puntos que centra la investigación es el uso real del espacio. La Policía trata de determinar si el sótano estaba habilitado como trastero o si se empleaba para otros fines relacionados con la actividad de reparto.
El lugar carecía de ventilación adecuada, una circunstancia que condiciona la investigación del incendio. Las primeras pesquisas también se centran en el estado de la batería y en cómo se encontraba almacenada.
- Las condiciones de ventilación del sótano.
- El estado de la batería y su posible manipulación.
- La situación de los compañeros presentes en el momento del incendio.
La zona de Arganzuela concentra una importante actividad de reparto a domicilio. El caso vuelve a poner el foco en las condiciones en las que se guardan y cargan las baterías de litio.
La víctima y los compañeros filiados por los agentes
El fallecido tenía 26 años y era originario de Bangladesh. Según la información periodística, en el sótano se encontraban o acudieron después otros trabajadores de la misma nacionalidad, que fueron identificados por los agentes.
La Policía Nacional y la Policía Municipal mantienen abiertas las diligencias para esclarecer las circunstancias exactas del incendio. Hasta el momento no ha trascendido ninguna detención.
El inmueble se ubica en una vía de uso residencial y comercial próxima al centro de Madrid. Los investigadores analizan si el uso dado al sótano cumplía la normativa.
El aviso se recibió durante la madrugada y los agentes se desplazaron al edificio de la calle Canarias. Una vez en el lugar, confirmaron el fallecimiento del repartidor y comenzaron a tomar declaración a los presentes.
La ausencia de ventilación es una de las variables que los investigadores estudian para entender la rápida evolución del humo en el interior del sótano.
Los policías filiaron a varios trabajadores que compartían nacionalidad con la víctima. Su testimonio servirá para aclarar cómo se organizaba el uso del espacio y cuántas bicicletas se guardaban en el trastero.
La investigación sigue abierta. Quedan por confirmar la hora exacta del suceso y si el fallecido se encontraba solo en el momento del incendio.








