El Gremio de Joyeros de Madrid anunció este miércoles que ejercerá la acusación particular en los procedimientos penales que se abran contra las bandas detenidas por la oleada de atracos en joyerías de la Comunidad de Madrid. La decisión, adelantada por su secretario general, Armando Rodríguez, responde a una serie de diez asaltos violentos registrados en las últimas semanas, el último de ellos cometido este mismo lunes en el centro comercial Plaza Éboli, en Pinto.
Según ha confirmado el propio gremio, la medida busca obtener información directa sobre la situación procesal de los arrestados y acabar con la opacidad que, denuncian, mantienen las administraciones sobre estos casos. El sector asegura no conocer cuántos de los detenidos permanecen en prisión provisional.
El último asalto: encapuchados armados en Pinto
El robo que ha colmado la paciencia del gremio ocurrió sobre las cinco de la tarde del lunes en una joyería del centro comercial Plaza Éboli. Tres asaltantes encapuchados y armados con una pistola corta irrumpieron en el establecimiento, realizaron varios disparos intimidatorios y se llevaron varias bolsas con joyas. Uno de ellos vestía un chaleco reflectante amarillo para hacerse pasar por trabajador del recinto.
Dos empleadas del comercio tuvieron que ser atendidas por crisis de ansiedad, según han confirmado fuentes de emergencias. Los presuntos autores huyeron en un Mercedes gris que les esperaba fuera, pero su fuga se torció en la A-5. Una colisión con otro vehículo dejó inutilizado uno de los neumáticos del turismo, y los ladrones abandonaron el coche en plena carretera para robar a punta de pistola el automóvil que acababa de impactar contra ellos.
Los investigadores sospechan que, antes de atacar el centro comercial de Pinto, esta misma banda intentó sin éxito asaltar una tienda de segunda mano en Alcorcón. El dueño activó un sistema que expulsó un vapor denso y frustró el golpe.
La falta de información que llevó a los joyeros a actuar
El secretario general del Gremio de Joyeros, Armando Rodríguez, explicó que la decisión de personarse como acusación particular no solo busca reclamar los daños sufridos. «Necesitamos conocer cuál es el destino procesal de los detenidos, una información que ahora mismo no tenemos», señaló.
«Preguntamos por la circunstancia procesal de los detenidos y no nos la facilitan. No tenemos datos cuantitativos ni sabemos realmente qué ocurre con ellos después de las detenciones».
Rodríguez recordó la reunión mantenida hace pocas semanas con el delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín, de la que salieron sin respuestas concretas. El gremio vincula el repunte de los robos con la subida del precio del oro: en junio, el gramo de 24 quilates superaba los 140 euros, frente a los 90 euros del año pasado.
Qué se sabe de los detenidos y la investigación en curso
Fuentes de la Guardia Civil, que se ha hecho cargo de las pesquisas del último atraco, confirmaron la detención, el pasado 10 de junio, de un grupo de origen peruano tras el asalto a una joyería de Ciudad Lineal disfrazados de sacerdote y monja. Esa banda estaría presuntamente relacionada con cinco de los robos recientes, pero el gremio insiste en que desconoce cuántos de sus miembros siguen en prisión provisional.
El sector reclama, además, una reforma que endurezca las penas para los delincuentes reincidentes. «Cuando una misma persona acumula varios robos debería existir una respuesta más contundente», insistió Rodríguez. Mientras, la Guardia Civil trata de determinar si los autores del golpe de Pinto forman parte de esa misma red o de otra banda activa en la región.
La personación como acusación particular permitirá a los joyeros acceder a las actuaciones judiciales y seguir de cerca cada causa. El objetivo, cerrar el grifo de información que aseguran no estar recibiendo.








