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La exposición ‘Suarez. Un diálogo con el arte’ que puedes ver en el Museo Lázaro Galdiano

La muestra cruza joyas de ocho décadas de la casa bilbaína con obras poco conocidas del museo y cierra el 25 de octubre en Serrano 122. El acceso se hace con la entrada del centro.

Quedan cuatro días. La exposición ‘Suarez. Un diálogo con el arte’ cierra el próximo 25 de octubre en el Museo Lázaro Galdiano, y si la tenías apuntada en la lista de pendientes, este es justo el momento de ir. Hablamos de una de esas citas que se disfrutan sin prisa: un palacete del barrio de Salamanca, vitrinas iluminadas con cuidado y cuadros que, de pronto, parecen haber sido pintados pensando en las joyas que tienen al lado.

La propuesta, comisariada por Eloy Martínez de la Pera, cruza la historia de la casa de joyería bilbaína Suarez —fundada en 1943 y hoy dirigida por Juan Suárez— con fondos menos conocidos de la colección del museo. La idea de fondo es sencilla y muy poderosa: joyería y arte comparten oficio, ambición estética y las ganas de que lo que sale de las manos dure mucho más que quien lo encargó.

Qué vas a ver: joyas que dialogan con la pintura

El montaje avanza por yuxtaposiciones. Junto a un lienzo, una vitrina; junto a una vitrina, un detalle que antes habías pasado por alto. El ejemplo más claro es el retrato de Gertrudis Gómez de Avellaneda, pintado en 1857 por Federico de Madrazo y Kuntz: la majestuosidad de la escritora se acentúa con una selección de anillos y brazaletes de distintas formas y colores colocados a su lado.

Enfrente, el comisario ha reunido joyas de Suarez protagonizadas por perlas australianas, tahitianas y doradas. La pieza no se talla: se elige. Y ahí está la gracia del diálogo. «Sus tamaños, tonalidades e iridiscencias revelan la extraordinaria diversidad de una materia que no necesita ser tallada para alcanzar la belleza», explica Martínez de la Pera sobre ese juego de escalas y reflejos.

El recorrido también deja ver hasta qué punto la firma entiende su oficio como lenguaje artístico. Hay colecciones inspiradas en la literatura, como ‘Los miserables’ de Victor Hugo, y otras que miran directamente a la pintura, como la basada en ‘El jardín de las delicias’ del Bosco. Y luego está la obsesión por el detalle: una pieza de alta joyería con 600 componentes y 800 horas de trabajo.

Cuatro días, un palacete y ochenta años de oficio: el momento exacto en que una joya deja de ser un objeto.

Juan Suárez, actual CEO de la firma, lo contaba así al explicar por qué se pule también la parte de atrás de un collar: «En joyería decimos: porque Dios lo ve». Esa frase resume bastante bien lo que te vas a encontrar en las salas.

Hay además un motivo menos evidente para ir. El museo conserva una colección de artes decorativas, marfiles, esmaltes y piezas históricas que convierte la visita en una pequeña clase de historia del gusto. Ver la exposición después de ese recorrido cambia la forma de mirarla.

Fechas, horario y dónde está el museo

La muestra puede visitarse hasta el 25 de octubre en el Museo Lázaro Galdiano, en la calle Serrano 122, en el barrio de Salamanca. El museo abre de martes a domingo y cierra los lunes; las fechas y el horario exacto de la exposición, junto con las condiciones de acceso, se consultan en la web oficial del museo, porque en estas últimas jornadas la programación puede tener variaciones.

Museo Lázaro Galdiano exposiciones

Queda poco: la exposición abrió sus puertas este mes de octubre y encara su recta final, así que no conviene dejarla para el último domingo. Si puedes ir entre semana por la mañana, la visita se hace con mucha más calma y se aprecian mejor esos detalles interiores que casi nadie mira.

Precio, entradas y cómo llegar a Serrano 122

El acceso a la muestra se hace con la entrada del museo. No tenemos confirmado el importe exacto de la tarifa general para estas fechas, así que lo más sensato es consultar precios, reducciones y posibles gratuidades en la web del centro o en taquilla antes de desplazarte. Y un aviso: no hace falta comprar nada por canales no oficiales.

Para llegar, el metro Gregorio Marañón (líneas 7 y 10) queda a un paseo corto, y por la zona pasan varias líneas de autobús de la EMT. Serrano es una calle con tráfico intenso casi a cualquier hora, así que si dudas, mejor transporte público: el aparcamiento es la parte menos amable del plan.

Mi consejo es dedicarle tiempo al edificio. El Lázaro Galdiano merece el viaje por sí mismo, con sus salas, su jardín, y una colección de pintura y artes decorativas que da mucho juego. La muestra se entiende mejor después de haber paseado por las plantas y de haber visto cómo vivía quien reunió todo esto.

Si te sobra tiempo, la zona acompaña: la calle Serrano es una de las arterias comerciales de Madrid y el Museo Arqueológico Nacional y la Biblioteca Nacional quedan a un paseo. Y no hace falta ser experto en gemas ni en pintura del XIX para disfrutar de la muestra.

Y si vas con alguien a quien los museos le dan pereza, empieza por las joyas. Engancha. Apunta la fecha.

📌 Ficha del Plan

  • Tipo de ocio: Exposición de joyería y arte en museo.
  • Precio medio: Acceso con la entrada del museo; tarifas y reducciones en la web oficial.
  • Para quién es ideal: Amantes de la joyería, el arte y los palacetes con historia; plan de pareja o en solitario.
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La exposición ‘Suarez. Un diálogo con el arte’ que puedes ver en el Museo Lázaro Galdiano

La muestra cruza joyas de ocho décadas de la casa bilbaína con obras poco conocidas del museo y cierra el 25 de octubre en Serrano 122. El acceso se hace con la entrada del centro.

Quedan cuatro días. La exposición ‘Suarez. Un diálogo con el arte’ cierra el próximo 25 de octubre en el Museo Lázaro Galdiano, y si la tenías apuntada en la lista de pendientes, este es justo el momento de ir. Hablamos de una de esas citas que se disfrutan sin prisa: un palacete del barrio de Salamanca, vitrinas iluminadas con cuidado y cuadros que, de pronto, parecen haber sido pintados pensando en las joyas que tienen al lado.

La propuesta, comisariada por Eloy Martínez de la Pera, cruza la historia de la casa de joyería bilbaína Suarez —fundada en 1943 y hoy dirigida por Juan Suárez— con fondos menos conocidos de la colección del museo. La idea de fondo es sencilla y muy poderosa: joyería y arte comparten oficio, ambición estética y las ganas de que lo que sale de las manos dure mucho más que quien lo encargó.

Qué vas a ver: joyas que dialogan con la pintura

El montaje avanza por yuxtaposiciones. Junto a un lienzo, una vitrina; junto a una vitrina, un detalle que antes habías pasado por alto. El ejemplo más claro es el retrato de Gertrudis Gómez de Avellaneda, pintado en 1857 por Federico de Madrazo y Kuntz: la majestuosidad de la escritora se acentúa con una selección de anillos y brazaletes de distintas formas y colores colocados a su lado.

Enfrente, el comisario ha reunido joyas de Suarez protagonizadas por perlas australianas, tahitianas y doradas. La pieza no se talla: se elige. Y ahí está la gracia del diálogo. «Sus tamaños, tonalidades e iridiscencias revelan la extraordinaria diversidad de una materia que no necesita ser tallada para alcanzar la belleza», explica Martínez de la Pera sobre ese juego de escalas y reflejos.

El recorrido también deja ver hasta qué punto la firma entiende su oficio como lenguaje artístico. Hay colecciones inspiradas en la literatura, como ‘Los miserables’ de Victor Hugo, y otras que miran directamente a la pintura, como la basada en ‘El jardín de las delicias’ del Bosco. Y luego está la obsesión por el detalle: una pieza de alta joyería con 600 componentes y 800 horas de trabajo.

Cuatro días, un palacete y ochenta años de oficio: el momento exacto en que una joya deja de ser un objeto.

Juan Suárez, actual CEO de la firma, lo contaba así al explicar por qué se pule también la parte de atrás de un collar: «En joyería decimos: porque Dios lo ve». Esa frase resume bastante bien lo que te vas a encontrar en las salas.

Hay además un motivo menos evidente para ir. El museo conserva una colección de artes decorativas, marfiles, esmaltes y piezas históricas que convierte la visita en una pequeña clase de historia del gusto. Ver la exposición después de ese recorrido cambia la forma de mirarla.

Fechas, horario y dónde está el museo

La muestra puede visitarse hasta el 25 de octubre en el Museo Lázaro Galdiano, en la calle Serrano 122, en el barrio de Salamanca. El museo abre de martes a domingo y cierra los lunes; las fechas y el horario exacto de la exposición, junto con las condiciones de acceso, se consultan en la web oficial del museo, porque en estas últimas jornadas la programación puede tener variaciones.

Museo Lázaro Galdiano exposiciones

Queda poco: la exposición abrió sus puertas este mes de octubre y encara su recta final, así que no conviene dejarla para el último domingo. Si puedes ir entre semana por la mañana, la visita se hace con mucha más calma y se aprecian mejor esos detalles interiores que casi nadie mira.

Precio, entradas y cómo llegar a Serrano 122

El acceso a la muestra se hace con la entrada del museo. No tenemos confirmado el importe exacto de la tarifa general para estas fechas, así que lo más sensato es consultar precios, reducciones y posibles gratuidades en la web del centro o en taquilla antes de desplazarte. Y un aviso: no hace falta comprar nada por canales no oficiales.

Para llegar, el metro Gregorio Marañón (líneas 7 y 10) queda a un paseo corto, y por la zona pasan varias líneas de autobús de la EMT. Serrano es una calle con tráfico intenso casi a cualquier hora, así que si dudas, mejor transporte público: el aparcamiento es la parte menos amable del plan.

Mi consejo es dedicarle tiempo al edificio. El Lázaro Galdiano merece el viaje por sí mismo, con sus salas, su jardín, y una colección de pintura y artes decorativas que da mucho juego. La muestra se entiende mejor después de haber paseado por las plantas y de haber visto cómo vivía quien reunió todo esto.

Si te sobra tiempo, la zona acompaña: la calle Serrano es una de las arterias comerciales de Madrid y el Museo Arqueológico Nacional y la Biblioteca Nacional quedan a un paseo. Y no hace falta ser experto en gemas ni en pintura del XIX para disfrutar de la muestra.

Y si vas con alguien a quien los museos le dan pereza, empieza por las joyas. Engancha. Apunta la fecha.

📌 Ficha del Plan

  • Tipo de ocio: Exposición de joyería y arte en museo.
  • Precio medio: Acceso con la entrada del museo; tarifas y reducciones en la web oficial.
  • Para quién es ideal: Amantes de la joyería, el arte y los palacetes con historia; plan de pareja o en solitario.