La Policía Nacional detuvo a un agente en Móstoles a finales de julio después de que su pistola reglamentaria apareciera en poder de un hombre sorprendido de madrugada cerca de una gasolinera. Los hechos no han podido acreditarse como intento de atraco, según fuentes de la investigación.
Cómo apareció la pistola reglamentaria junto a la gasolinera
Los hechos se remontan a las últimas semanas de julio, cuando una patrulla de la Policía Nacional realizaba labores preventivas de vigilancia por distintas zonas de Móstoles. Los agentes observaron un vehículo estacionado en las inmediaciones de una gasolinera y, al acercarse, escucharon un ruido metálico. Uno de los dos ocupantes acababa de arrojar un objeto fuera del turismo.
Al inspeccionar el objeto, comprobaron que se trataba de una pistola. Las primeras comprobaciones determinaron que el arma pertenecía a un agente de la Policía Nacional. El hombre que presuntamente se había desprendido de ella fue detenido y trasladado a la comisaría de la Policía Nacional de Móstoles.
Estos son los hechos confirmados por la investigación hasta ahora:
- Una patrulla preventiva detecta un vehículo sospechoso junto a una gasolinera de Móstoles.
- Uno de los ocupantes arroja un objeto metálico al percibir la presencia policial.
- El objeto resulta ser la pistola reglamentaria de un agente de la Policía Nacional.
- El hombre es detenido y no explica cómo consiguió el arma.
- El propietario acude esa misma madrugada a reclamar la pistola y es detenido.
En comisaría, el detenido no quiso explicar cómo había llegado a sus manos el arma. Poco después llegó el propietario de la pistola: el agente al que pertenecía, que acudió a reclamarla y aseguró que la había perdido. Según fuentes presentes en las dependencias policiales, los agentes se negaron a entregársela y procedieron a su detención por su presunta implicación en los hechos.
El agente fue detenido esa misma madrugada por su presunta implicación, aunque la investigación no acreditó un plan de atraco.
Qué delitos se atribuyeron a los dos detenidos
La investigación no permitió acreditar que el hombre que arrojó la pistola tuviera intención de atracar la gasolinera ni de cometer ningún otro delito. Por ese motivo no se le imputó un presunto asalto. Solo se le acusó de un presunto delito de tenencia ilícita de armas.
Al agente de la Policía Nacional se le atribuyó también un presunto delito de tenencia ilícita de armas en calidad de cooperador necesario (quien participa en la ejecución de un delito mediante un acto sin el cual no se habría podido cometer). Los investigadores consideran que habría facilitado su pistola al otro detenido.
Según la información policial, ambos negaron mantener una relación de amistad, pese a que los investigadores sospechan que existía. El agente está destinado en un órgano judicial de Madrid y, a raíz de estos hechos, se le ha abierto un expediente informativo.
En qué punto está la investigación
La causa continúa abierta para esclarecer cómo acabó el arma reglamentaria en poder del detenido, y de aclarar otros extremos del caso que siguen sin respuesta. Los agentes tratan de determinar qué relación existía entre ambos hombres.
Los delitos relacionados con la tenencia ilícita de determinadas armas están regulados en los artículos 563 y 564 del Código Penal. La figura del cooperador necesario aparece en el artículo 28 del mismo texto legal.








