El servicio de taxi a demanda, conocido como SierraCar, se ha consolidado en los pequeños municipios de la Sierra Norte de Madrid con trayectos por unos 4 euros, según el Consorcio Regional de Transportes de Madrid (CRTM). La alternativa, impulsada por la Comunidad de Madrid, cumple ya seis años facilitando desplazamientos para citas médicas, gestiones administrativas y otros recados cotidianos ante la escasa frecuencia de los autobuses interurbanos en la zona.
Cómo funciona el taxi a demanda en la Sierra Norte
El servicio conecta decenas de localidades de la comarca serrana, donde la dispersión geográfica y la baja densidad de población hacen inviables las lÃneas regulares de autobús con frecuencias aceptables. El usuario solicita un vehÃculo con antelación —generalmente, llamando a un número habilitado o a través de la aplicación móvil— y un taxi realiza el trayecto entre dos puntos concretos, compartiendo el viaje con otros vecinos que se dirijan en la misma ruta. El precio ronda los 4 euros por persona y desplazamiento, una tarifa plana subvencionada por el Gobierno regional para equiparar las oportunidades de movilidad en el ámbito rural.
La reserva puede hacerse el mismo dÃa, pero conviene planificar con cierta previsión en horas punta. La flota de taxis adscrita al programa opera exclusivamente en los términos municipales acogidos a SierraCar y está autorizada a recoger y dejar viajeros en paradas preestablecidas, adaptándose asà al patrón de demanda real de los vecinos.
A quién beneficia y cómo se solicita
El principal perfil del usuario son personas mayores que no disponen de vehÃculo propio y que necesitan acudir al centro de salud, al banco o a una farmacia, pero el servicio está abierto a todos los residentes. También resulta útil para jóvenes que estudian o trabajan en cabeceras comarcales y carecen de alternativas de transporte al finalizar la jornada.
Para solicitar un taxi a demanda basta con llamar al teléfono que el CRTM mantiene activo o usar la aplicación oficial, donde se indican los horarios disponibles. No es necesario abonar el trayecto en el momento de la reserva; el pago se realiza al conductor, en efectivo o con tarjeta, y el importe es de unos 4 euros por persona, independientemente de la distancia recorrida dentro del ámbito del servicio. La demanda ha ido creciendo mes a mes, y el CRTM ya contabiliza más de 20.000 trayectos al año, una cifra que refleja el arraigo de esta solución entre la población serrana.
Los trayectos cuestan alrededor de 4 euros y cubren recorridos entre municipios donde el autobús no ofrece frecuencias suficientes.
Seis años de servicio y perspectivas de futuro
La Comunidad de Madrid puso en marcha SierraCar en 2020, dentro de un plan para revitalizar la movilidad en las zonas rurales con menor densidad. En estos seis años, el servicio ha pasado de ser una experiencia piloto a convertirse en un pilar de la accesibilidad territorial, con un incremento constante del número de viajeros transportados. Fuentes del Consorcio subrayan que la previsión es extender el modelo a otras comarcas de la región si se mantiene la evolución positiva de la demanda.
Los vecinos valoran especialmente la posibilidad de desplazarse sin depender de un coche particular y sin tener que esperar largos intervalos de autobús. En muchos municipios, las lÃneas regulares solo circulan dos o tres veces al dÃa, lo que complica la conciliación de citas médicas o trámites burocráticos. Con el taxi compartido, el tiempo de espera se reduce y la flexibilidad horaria mejora notablemente.
De cara al futuro, el CRTM estudia ampliar las franjas de reserva y reforzar la cobertura en épocas de mayor actividad, como el verano, cuando la población de la Sierra Norte aumenta con segundas residencias y turismo rural. La consolidación de fijo del servicio se enmarca en un contexto de apuesta por una movilidad más inclusiva, que no deje atrás a los pueblos pequeños de la región.
📌 Las Claves de la Noticia
- Qué ha pasado: El servicio de taxi a demanda en la Sierra Norte se ha consolidado tras seis años, con trayectos entre pueblos por unos 4 euros.
- A quién afecta: Principalmente a los vecinos de las pequeñas localidades de la comarca, sobre todo personas mayores sin vehÃculo propio, que lo utilizan para citas médicas y gestiones.
- Qué consecuencias puede traer: Mejora la movilidad en zonas con escaso autobús, reduce la dependencia del coche y abre la puerta a extender el modelo a otras comarcas rurales madrileñas.








