Un incendio declarado en la última planta de un edificio de viviendas en pleno corazón de Chamberí (Madrid) ha obligado a desalojar a 15 personas y a un perro en la noche de este domingo. El suceso, que no ha dejado heridos ni intoxicados, ha provocado el colapso de la cubierta del inmueble, según ha confirmado Emergencias Madrid.
El fuego se originó pasadas las 23:00 horas de la noche del 2 de agosto en el número 52 de la calle García Paredes, un edificio residencial de siete alturas. Hasta el lugar se desplazaron 18 dotaciones de Bomberos del Ayuntamiento de Madrid ante la rápida evolución de las llamas, que afectaron gravemente a la última planta y acabaron derrumbando la cubierta.
Cómo se originó el incendio y la respuesta de los bomberos
Según la información facilitada por Emergencias Madrid, el incendio se declaró en una de las viviendas de la séptima planta del bloque y se propagó con rapidez. Los bomberos, que recibieron el aviso sobre las 23:15 horas, desplegaron un amplio operativo con 18 vehículos que incluyó autoescaleras y equipos de extinción tanto desde el exterior como en el interior del inmueble.
Las llamas causaron el colapso parcial de la cubierta del edificio, un hecho que complicó las tareas de extinción pero que no impidió que los efectivos controlaran el fuego en torno a las 01:30 de la madrugada. «El incendio evolucionó muy rápido, pero se trabajó con contundencia para evitar su extensión a otras plantas», señaló un portavoz de Bomberos Madrid.
El fuego, que empezó en la última planta de un edificio de siete alturas, movilizó a 18 dotaciones de bomberos y se saldó sin heridos, aunque la cubierta quedó derrumbada.
El desalojo de los vecinos y los daños materiales
El incendio obligó a desalojar de manera preventiva a los 15 residentes que se encontraban en sus casas, así como a un perro. Todos ellos fueron realojados provisionalmente en domicilios de familiares o en un recurso habilitado por el Ayuntamiento de Madrid, sin que fuera necesaria la intervención de Samur-Protección Civil al no registrarse heridos.
El balance de daños materiales es cuantioso, especialmente en la última planta, que ha quedado inhabitable. Técnicos municipales inspeccionan ya la estructura del inmueble para determinar si el resto del edificio puede volver a ser ocupado con seguridad.
La investigación sobre las causas del incendio ha quedado en manos de la Policía Municipal de Madrid y los bomberos forenses. Mientras tanto, los vecinos desalojados permanecen a la espera de que los técnicos determinen la habitabilidad del edificio.








