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Yo fui a EGB llega a Conde Duque: la exposición nostálgica de los 70, 80 y 90 prorrogada hasta septiembre

La muestra gratuita que repasa la infancia de los 70, los 80 y los 90 se prorroga en el Centro Cultural Conde Duque hasta el 20 de septiembre. Ya la han visitado más de 35.000 personas y es un plan familiar ideal para despedir el verano.

Si creciste con los cuadernos Rubio, la caja de lápices Alpino y las sobremesas de Barrio Sésamo, tienes un plan que te va a tocar la fibra. La exposición Yo fui a EGB en Madrid se ha quedado en el Centro de Cultura Contemporánea CondeDuque hasta el 20 de septiembre, así que aún puedes subirte a esta máquina del tiempo.

La entrada es gratuita y el boca a boca ha funcionado: más de 35.000 personas ya la han visitado desde su paso por los Veranos de la Villa. Es un plan familiar perfecto para despedir el verano y, de paso, explicar a los peques cómo era la vida antes de internet y de las pantallas.

Qué te vas a encontrar en la exposición Yo fui a EGB

La muestra toma como punto de partida la Educación General Básica, el sistema educativo que estableció la Ley General de Educación de 1970 y que incluyó ocho cursos de escolarización obligatoria. Su último año fue el 1996-97, pero la exposición va mucho más allá del cole: repasa el ocio, la vida familiar y los objetos que marcaron a las generaciones españolas de los setenta, ochenta y noventa.

El proyecto nació en 2010 de la mano de Javier Ikaz y Jorge Díaz, que crearon una página web para recordar aquella época sin juzgarla. ‘Queríamos mostrarlo de una manera lúdica, ni hablando maravillas, ni diciendo que fueran malos’, explica Ikaz. El fenómeno se convirtió en blog, libros y una exposición itinerante que hoy reúne a una comunidad cercana a los dos millones de seguidores.

Sus responsables insisten en que no es un ejercicio de nostalgia resentida ni una valoración política. ‘Solo queremos que sea una exposición familiar, que vengan los padres con sus hijos y les expliquen cómo eran cuando eran niños como ellos’, resume Díaz. Esa mirada infantil es justo la que convierte la visita en un plan intergeneracional.

Clase, cocina y salón de estar: los espacios que recrean la época

La visita arranca en una clase de Primaria con pupitres llenos de recuerdos: cuadernos de caligrafía Rubio, lecturas de Anaya, sacapuntas, gomas de borrar y la mítica caja Alpino de lápices de colores. Al lado, la cocina de la época despliega muebles de formica, platos Duralex, la cafetera Melitta, el Cola Cao y las galletas Chiquilín preparadas para el siguiente asalto infantil.

Es un plan gratuito, familiar y muy emocional; conviene ir antes del 20 de septiembre y con tiempo para recrearse en cada vitrina.

La estancia más nostálgica es la salita de estar, con su aparador, el tocadiscos portátil, las enciclopedias, el mueble bar de espejos y el tresillo de escay. Sobre la tele, las figuritas de una sevillana y un torito custodian recuerdos de la Bruja Avería, Espinete, La Bola de Cristal, los mundos de Barrio Sésamo y aquel capítulo de Verano Azul que dejó a media España llorando.

Hay también una suerte de arqueología social: los objetos expuestos proceden de cesiones de particulares, compras de segunda mano y hasta hallazgos en obras, como un cartel de Torrebruno o un teléfono de pared rescatado de otro tiempo.

No pierdas de vista estos guiños:

  • Un kiosco de época con tebeos del TBO, Pulgarcito, Olé! y DDT, con personajes como Carpanta, Zippi y Zape o el Capitán Trueno.
  • Las portadas de Marca, Garbo, La Codorniz, Triunfo o Blanco y Negro, junto a novelas de Corín Tellado y Marcial Lafuente Estefanía.
  • Los pequeños tesoros del día a día, como el envoltorio de una bolsa de patatas fritas rescatado en una obra.

Fechas, horario y cómo llegar

La exposición puede visitarse hasta el 20 de septiembre en el Centro de Cultura Contemporánea CondeDuque, en la calle Conde Duque, en pleno centro de Madrid. El acceso es gratuito y no requiere entrada previa, aunque el aforo puede limitarse en momentos puntuales. Los horarios conviene confirmarlos en la web oficial del centro antes de ir, porque la programación puede variar.

Si vas con niños, reserva una hora tranquila para recorrer la clase, la cocina y el salón de estar sin prisas. Y si estudiaste EGB, prepárate: la frase ‘eso lo tuve yo’ te va a salir sola.

📌 Ficha del Plan

  • Tipo de ocio: Exposición nostálgica y familiar.
  • Precio medio: Gratuito.
  • Para quién es ideal: Familias con niños, nostálgicos de los 70, 80 y 90 y amantes de los planes con encanto.
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Yo fui a EGB llega a Conde Duque: la exposición nostálgica de los 70, 80 y 90 prorrogada hasta septiembre

La muestra gratuita que repasa la infancia de los 70, los 80 y los 90 se prorroga en el Centro Cultural Conde Duque hasta el 20 de septiembre. Ya la han visitado más de 35.000 personas y es un plan familiar ideal para despedir el verano.

Si creciste con los cuadernos Rubio, la caja de lápices Alpino y las sobremesas de Barrio Sésamo, tienes un plan que te va a tocar la fibra. La exposición Yo fui a EGB en Madrid se ha quedado en el Centro de Cultura Contemporánea CondeDuque hasta el 20 de septiembre, así que aún puedes subirte a esta máquina del tiempo.

La entrada es gratuita y el boca a boca ha funcionado: más de 35.000 personas ya la han visitado desde su paso por los Veranos de la Villa. Es un plan familiar perfecto para despedir el verano y, de paso, explicar a los peques cómo era la vida antes de internet y de las pantallas.

Qué te vas a encontrar en la exposición Yo fui a EGB

La muestra toma como punto de partida la Educación General Básica, el sistema educativo que estableció la Ley General de Educación de 1970 y que incluyó ocho cursos de escolarización obligatoria. Su último año fue el 1996-97, pero la exposición va mucho más allá del cole: repasa el ocio, la vida familiar y los objetos que marcaron a las generaciones españolas de los setenta, ochenta y noventa.

El proyecto nació en 2010 de la mano de Javier Ikaz y Jorge Díaz, que crearon una página web para recordar aquella época sin juzgarla. ‘Queríamos mostrarlo de una manera lúdica, ni hablando maravillas, ni diciendo que fueran malos’, explica Ikaz. El fenómeno se convirtió en blog, libros y una exposición itinerante que hoy reúne a una comunidad cercana a los dos millones de seguidores.

Sus responsables insisten en que no es un ejercicio de nostalgia resentida ni una valoración política. ‘Solo queremos que sea una exposición familiar, que vengan los padres con sus hijos y les expliquen cómo eran cuando eran niños como ellos’, resume Díaz. Esa mirada infantil es justo la que convierte la visita en un plan intergeneracional.

Clase, cocina y salón de estar: los espacios que recrean la época

La visita arranca en una clase de Primaria con pupitres llenos de recuerdos: cuadernos de caligrafía Rubio, lecturas de Anaya, sacapuntas, gomas de borrar y la mítica caja Alpino de lápices de colores. Al lado, la cocina de la época despliega muebles de formica, platos Duralex, la cafetera Melitta, el Cola Cao y las galletas Chiquilín preparadas para el siguiente asalto infantil.

Es un plan gratuito, familiar y muy emocional; conviene ir antes del 20 de septiembre y con tiempo para recrearse en cada vitrina.

La estancia más nostálgica es la salita de estar, con su aparador, el tocadiscos portátil, las enciclopedias, el mueble bar de espejos y el tresillo de escay. Sobre la tele, las figuritas de una sevillana y un torito custodian recuerdos de la Bruja Avería, Espinete, La Bola de Cristal, los mundos de Barrio Sésamo y aquel capítulo de Verano Azul que dejó a media España llorando.

Hay también una suerte de arqueología social: los objetos expuestos proceden de cesiones de particulares, compras de segunda mano y hasta hallazgos en obras, como un cartel de Torrebruno o un teléfono de pared rescatado de otro tiempo.

No pierdas de vista estos guiños:

  • Un kiosco de época con tebeos del TBO, Pulgarcito, Olé! y DDT, con personajes como Carpanta, Zippi y Zape o el Capitán Trueno.
  • Las portadas de Marca, Garbo, La Codorniz, Triunfo o Blanco y Negro, junto a novelas de Corín Tellado y Marcial Lafuente Estefanía.
  • Los pequeños tesoros del día a día, como el envoltorio de una bolsa de patatas fritas rescatado en una obra.

Fechas, horario y cómo llegar

La exposición puede visitarse hasta el 20 de septiembre en el Centro de Cultura Contemporánea CondeDuque, en la calle Conde Duque, en pleno centro de Madrid. El acceso es gratuito y no requiere entrada previa, aunque el aforo puede limitarse en momentos puntuales. Los horarios conviene confirmarlos en la web oficial del centro antes de ir, porque la programación puede variar.

Si vas con niños, reserva una hora tranquila para recorrer la clase, la cocina y el salón de estar sin prisas. Y si estudiaste EGB, prepárate: la frase ‘eso lo tuve yo’ te va a salir sola.

📌 Ficha del Plan

  • Tipo de ocio: Exposición nostálgica y familiar.
  • Precio medio: Gratuito.
  • Para quién es ideal: Familias con niños, nostálgicos de los 70, 80 y 90 y amantes de los planes con encanto.