El Hospital Universitario de Móstoles, perteneciente a la red de la Comunidad de Madrid, ha incorporado una plataforma quirúrgica de última generación para su Servicio de Oftalmología, convirtiéndose en uno de los primeros centros públicos del país en disponer de esta tecnología. La nueva herramienta está especialmente diseñada para intervenciones de retina, vítreo y cataratas, y promete mayor precisión y una recuperación más rápida de los pacientes, según ha confirmado el centro sanitario.
Tecnología de última generación para la cirugía ocular
La plataforma, aún poco común en hospitales públicos, incorpora un innovador sistema de láser y una sonda de vitrectomía con una velocidad excepcional. Esta sonda es capaz de realizar 30.000 cortes por minuto, una cifra que duplica los estándares anteriores y que permite intervenir muy cerca de la retina con un riesgo menor de lesiones involuntarias.
Asimismo, el equipo monitoriza en tiempo real el flujo de líquido que entra y sale del ojo, ajustándolo automáticamente para mantener una presión intraocular estable durante toda la operación. Este control reduce las complicaciones y hace las cirugías más seguras.
El láser integrado resulta especialmente útil en la panfotocoagulación retiniana, tratamiento frecuente en pacientes diabéticos con retinopatía, y en la reparación de desgarros de retina. Al multiplicar el número de disparos en cada activación, se completa la cirugía en menos tiempo.
- Monitorización en tiempo real de la presión intraocular, con ajustes automáticos.
- Sonda de vitrectomía de 30.000 cortes por minuto, que minimiza el riesgo de daño en la retina.
- Instrumental del calibre más reducido disponible, lo que evita puntos de sutura en muchos casos.
- Láser específico para tratamientos como la panfotocoagulación en pacientes con diabetes.
Estas características se traducen en incisiones de menor tamaño, menor inflamación y una recuperación postoperatoria más confortable. En muchos procedimientos, los pacientes pueden irse a casa sin puntos de sutura y con menos molestias, lo que acorta los tiempos de baja y mejora la experiencia general.
Con 30.000 cortes por minuto y un control automático de la presión ocular, esta tecnología permite operar cerca de la retina con una precisión y seguridad que hasta ahora no estaban al alcance de la sanidad pública madrileña.
Cómo mejora la experiencia del paciente de la Comunidad
El Servicio de Oftalmología del Hospital de Móstoles realiza cada año cientos de intervenciones, principalmente de cataratas, pero también de retina y vítreo. Con la nueva plataforma, el tiempo medio de cirugía se reduce, lo que permite programar más operaciones en un mismo día. Según fuentes del hospital, esto podría ayudar a reducir las listas de espera para estos procedimientos, muy demandados por la población del sur de Madrid.
Para patologías como los desgarros de retina, los agujeros maculares o la retinopatía diabética, la precisión es fundamental. La sonda de vitrectomía de 30.000 cortes por minuto y el láser integrado permiten trabajar a milímetros de la retina sin dañarla, lo que se traduce en mejores resultados visuales y menos revisiones postoperatorias.
Un referente en oftalmología para la sanidad pública
Con esta incorporación, el Hospital Universitario de Móstoles, que este año celebra su vigésimo aniversario, consolida su apuesta por la innovación y la calidad asistencial. La Comunidad de Madrid dota así a uno de sus centros de referencia en el sur de la región de una herramienta que sitúa la oftalmología pública a la altura de los estándares quirúrgicos más avanzados, acortando distancias con la sanidad privada.
📌 Las Claves de la Noticia
- Qué ha pasado: El Hospital Universitario de Móstoles ha incorporado una plataforma quirúrgica de última generación para su Servicio de Oftalmología.
- A quién afecta: A los pacientes de la Comunidad de Madrid que requieran cirugía de retina, vítreo o cataratas, especialmente en el área sur.
- Qué consecuencias puede traer: Intervenciones más seguras, con menor inflamación y recuperación más rápida, lo que podría reducir los tiempos de espera, las bajas laborales y mejorar la calidad de vida de los pacientes.








