La Policía Nacional detuvo en Leganés a un hombre de 42 años como presunto autor de un delito de violencia de género tras agredir y retener a su pareja durante dos días en el interior de un coche, según han confirmado fuentes de la Jefatura Superior de Policía de Madrid. La víctima fue liberada en la mañana de ayer con lesiones de consideración.
Una liberación en condiciones extremas
Cuando los agentes accedieron al vehículo estacionado en una zona próxima a una infravivienda de Leganés, encontraron a la joven con quemaduras de cigarro en la boca, moratones por todo el cuerpo y la ropa ensangrentada. Había permanecido retenida sin posibilidad de escapar durante dos jornadas, mientras el presunto agresor la trasladaba por distintas provincias.
Según el primer atestado, el control del detenido sobre la víctima era permanente y se desplazaba con ella para evitar ser localizado. La actuación policial se precipitó tras una llamada de alerta que puso en marcha el dispositivo de búsqueda.
El aviso que destapó la pesadilla
La madre de la joven fue quien contactó con la Policía Nacional tras recibir en su teléfono varias fotografías en las que su hija aparecía con lesiones visibles, además de un mensaje de audio en un tono muy preocupante. Esas imágenes activaron el protocolo de urgencia y permitieron situar al vehículo en Leganés en pocas horas.
El detenido, un ciudadano marroquí con múltiples antecedentes policiales, fue localizado en la infravivienda donde residía y donde la víctima permanecía bajo su control. Los agentes procedieron a su arresto inmediato.
La víctima estuvo retenida dos días en un coche mientras el presunto agresor la trasladaba por varias provincias, hasta que la Policía Nacional logró liberarla en Leganés.
Ingreso en prisión e investigación en curso
Una vez concluidas las diligencias policiales, el hombre pasó a disposición judicial. El juzgado de guardia decretó su ingreso en prisión provisional por un presunto delito de violencia de género, mientras no recaiga sentencia firme. La medida cautelar responde a la gravedad de los hechos y al riesgo de fuga.
La Policía Nacional mantiene abierta la investigación para recabar más testimonios y pruebas, aunque las lesiones documentadas y el relato de la víctima constituyen indicios contundentes. La mujer se encuentra ya bajo protección y recibe asistencia especializada.
Este caso vuelve a poner de relieve la importancia de la colaboración ciudadana y la rapidez en la respuesta policial ante situaciones de violencia machista. La llamada de un familiar resultó clave para interrumpir el cautiverio.
La investigación sigue abierta y no se descartan nuevas diligencias. El presunto autor permanece internado en un centro penitenciario de la Comunidad de Madrid.








