Si hay un plan que huele a Madrid de verdad, es sentarse en una taberna centenaria donde las paredes cuentan más de un siglo de historias. En plena calle Mayor, Casa Ciriaco es ese rincón castizo que ha sobrevivido al tiempo, a las modas gastronómicas y hasta a un atentado real. Hoy te quiero llevar de tapeo por uno de los locales con más solera de la capital: historia, literatura y platos de cuchara que reconfortan el alma. ¿El plan? Ir sin prisa, pedir un vermú y dejarse envolver por el ambiente de la vieja Madrid.
Abrió sus puertas en 1887 como almacén de vinos con el nombre de Casa Laviñas, pero su historia dio un giro trágico en 1906, cuando desde ese mismo edificio el anarquista Mateo Morral lanzó la bomba que estuvo a punto de acabar con la vida de Alfonso XIII el dÃa de su boda. El suceso marcó el local, que más tarde se transformó en la taberna que conocemos. Desde entonces, por sus mesas han pasado escritores de la talla de Valle-Inclán, Ramón Gómez de la Serna o, más recientemente, autores que buscaban inspiración entre callos y croquetas.
Un rincón con más de 130 años de historia literaria
No hay rincón en Madrid que haya servido de musa a tantos autores. Se dice que aquà se fraguaron tertulias que luego llenaron páginas de novelas y poemas. Casa Ciriaco es, sin duda, una de las tabernas históricas de la capital que mejor ha sabido conservar ese aire de café de toda la vida, con mesas de madera, azulejos antiguos y una barra donde el vermú se sirve de grifo. El ambiente es inconfundiblemente castizo, pero sin imposturas: aquà se viene a comer, a charlar y a sentir que Madrid es mucho más que un destino turÃstico.
Si eres de los que disfrutan con la historia entre bocado y bocado, te encantará saber que el local conserva algunos detalles originales de aquella época. La fachada, protegida, da la bienvenida a una clientela fiel que mezcla vecinos de toda la vida, oficinistas de la zona y algún que otro viajero avispado que sabe que aquà se come de verdad.
Qué pedir en Casa Ciriaco: los imprescindibles del tapeo castizo
Vamos al grano: lo que de verdad importa, el plato. La carta de Casa Ciriaco es un homenaje a la cocina de siempre, esa que tira de producto, guisos largos y raciones generosas. Entre los clásicos que no pueden faltar en tu visita están los callos a la madrileña, el cocido (disponible en temporada, normalmente de otoño a primavera), la oreja a la plancha y las croquetas de jamón caseras. La tortilla de patatas, jugosa y con ese punto justo de cebolla, es otro de sus grandes aciertos.
Para empezar, el vermú de grifo es casi obligatorio. Después, si tienes hambre, puedes optar por un plato combinado o por compartir varias medias raciones en la barra. Los precios no son de tapa barata de barrio, pero se ajustan a la calidad y a la ubicación: calcula entre 20 y 30 euros por persona si vas a picotear, y algo más si te sientas en el comedor a disfrutar de un menú del dÃa (en torno a 25-30 euros). La experiencia, te lo aseguro, merece cada euro.
Dónde está, horario y cuánto cuesta comer de tapeo
Casa Ciriaco está en pleno barrio de los Austrias, a un paso de la Plaza Mayor y de la Puerta del Sol. La dirección exacta es Calle Mayor, 84, y es fácil llegar andando desde las estaciones de metro de Sol, Ópera o Callao. Un paseo por el Madrid más castizo que remata con un vermú en esta taberna es un plan redondo.
En cuanto al horario, la taberna suele abrir de lunes a domingo para comidas y cenas, con cocina ininterrumpida los fines de semana. El horario aproximado es de 13:00 a 16:00 y de 20:00 a 23:30, aunque te recomiendo confirmar en su web oficial antes de ir, sobre todo si planeas cenar entre semana. Para tapear en barra no necesitas reserva, pero si quieres mesa en el comedor, mejor reservar con antelación, especialmente los fines de semana.

El precio, como te decÃa, ronda los 20-30 euros por persona para un tapeo informal; si te animas con plato y postre, la cuenta puede subir a 35-40 euros. No es el plan más barato de Madrid, pero sà uno de los que mejor relación calidad-historia-ambiente ofrecen en el centro.
Pocos lugares en Madrid condensan tanta historia y tanto sabor en un mismo rincón: Casa Ciriaco es una parada obligatoria para los amantes de la buena mesa y las buenas letras.
Consejos para vivir la experiencia castiza como un madrileño más
Para disfrutar al máximo de Casa Ciriaco, mi recomendación es ir entre semana a la hora del aperitivo o a primera hora de la cena. Asà evitas las aglomeraciones y puedes charlar tranquilamente con el camarero, que siempre tiene alguna anécdota que contar. Si te gusta la historia, pregunta por la bomba de Mateo Morral; te sorprenderá la cantidad de detalles que guardan.
Y, por supuesto, no te vayas sin probar el vermú de grifo y sin dedicar un rato a mirar las paredes. Cada desconchón, cada fotografÃa y cada azulejo forman parte de un Madrid que ya no existe, pero que aquà se niega a desaparecer.
📌 Ficha del Plan
- Tipo de ocio: Taberna centenaria de tapeo castizo.
- Precio medio: Entre 20 y 35 euros por persona, según el picoteo.
- Para quién es ideal: Amantes de la gastronomÃa tradicional, parejas, grupos de amigos y curiosos de la historia madrileña.








