Te cuento lo que ha trascendido hasta ahora sobre el caso de presunta violación por sumisión química que investiga la Policía Nacional en Madrid. Dos jóvenes de 18 y 19 años, de nacionalidad peruana, han denunciado haber sido víctimas de una agresión sexual tras una fiesta en un piso turístico de la calle Gran Vía. Los hechos se remontan al sábado 18 de julio, cuando las víctimas despertaron desorientadas en un banco de la calle Cuart de Poblet, junto a la estación de Metro de Laguna, en Carabanchel.
Según la denuncia formalizada en la comisaría de Puente de Vallecas, las jóvenes relataron que habían acudido por la noche a un apartamento turístico en Gran Vía con un amigo y otros tres varones. Allí consumieron diversas bebidas alcohólicas —whisky, ginebra y ron combinados con refrescos— y, en un momento dado, comenzaron a sentirse mareadas. Ambas coincidieron en que perdieron la consciencia de repente y no recuerdan nada de las horas siguientes.
La fiesta en el piso turístico y la posible sumisión química
El relato de las jóvenes apunta a una posible intoxicación por sumisión química (la administración de sustancias que anulan la voluntad). La joven de 19 años manifestó que durante la fiesta algunos asistentes consumieron tusi, marihuana y otras drogas, aunque recalcó que ninguna de las dos había tomado estupefacientes. Pese a ello, ambas se sintieron desorientadas y acudieron al baño, donde empezaron a notar un fuerte aturdimiento.
Lo que vino después fue un vacío en su memoria. Cuando recuperaron el conocimiento —al alba—, se encontraron en un banco de la calle Cuart de Poblet, a varios kilómetros del piso de Gran Vía. Una de ellas tenía el sujetador desabrochado y ambas sufrían intenso dolor en la zona vaginal y molestias en la zona anal.
Las víctimas aseguraron no haber consumido drogas y desconocer qué sustancia pudo haberles provocado la pérdida de consciencia y la amnesia posterior.
Hasta el lugar acudieron la Policía Municipal y los sanitarios del Samur-Protección Civil, que activaron el protocolo de agresión sexual y brindaron atención psicológica a las jóvenes. Poco después, las dos formalizaron la denuncia en la comisaría de Puente de Vallecas, donde se abrió la correspondiente investigación.
Investigación en curso, sin detenciones y con pocos datos de los presuntos agresores
La Policía Nacional ha confirmado que se ha abierto una investigación para esclarecer los hechos, si bien por el momento no se ha practicado ninguna detención. Las jóvenes, debido a su estado de confusión, no han podido aportar detalles sobre los varones que asistieron a la fiesta ni sobre el piso turístico concreto de Gran Vía. Los agentes tratan ahora de identificar a los posibles responsables.
El caso se enmarca en un tipo de delito donde la prueba es especialmente compleja: la sumisión química deja pocos rastros si no se recogen muestras de inmediato. Las fuentes consultadas insisten en que la investigación se centra en localizar el apartamento y a los asistentes a la fiesta para determinar si hubo una agresión sexual y quiénes pudieran ser los presuntos autores.
Como te he adelantado, la Policía Nacional sigue recabando testimonios y revisando posibles grabaciones de la zona. Las víctimas han aportado ya sus declaraciones y se espera que las pruebas médicas y toxicológicas ayuden a reconstruir lo ocurrido aquella noche. De momento, las pesquisas no han dado con el paradero de los sospechosos.








