Así será la nueva estación intermodal de Felipe II, en el barrio de Goya

El Ayuntamiento de Madrid ha dado luz verde al proyecto de remodelación del área intermodal de la avenida de Felipe II, situada entre las calles Alcalá y Narváez, en el distrito de Salamanca.

Así lo ha anunciado en rueda de prensa la portavoz del Gobierno municipal, Inmaculada Sanz, que ha explicado que esta actuación supondrá la recolocación de las paradas de los autobuses urbanos y la reordenación de las casetas del mercadillo artesanal permanente, que dará lugar a un incremento del espacio para el peatón y una mayor accesibilidad.

Los trabajos, cuya ejecución corresponde al área de Obras y Equipamientos, comenzarán antes de verano, contarán con un presupuesto de 2,3 millones de euros y tienen una duración prevista de diez meses, por lo que estarán finalizados la próxima primavera.

Con esta propuesta se dará continuidad a la intervención realizada en la actual plaza de Dalí en 2005, tanto desde el punto de vista espacial como de los materiales usados. Así, el proyecto aprobado hoy prevé la actuación en una superficie de casi 11.000 metros cuadrados que, en estos momentos, aglutina una importante densidad de usos y circulaciones peatonales, así como la ubicación de dársenas de autobuses de la EMT y distintas actividades comerciales y de restauración.

Tanto los materiales como el diseño han sido elegidos para reforzar la idea de un eje dispuesto desde el Palacio de los Deportes hasta la calle Alcalá, lo que permitirá dotar a la zona de una accesibilidad de la que ahora carece y de un diseño acorde a la calidad del espacio urbano en que se encuentra.

REORDENACIÓN DEL ESPACIO

Se creará un espacio lineal que permita ubicar en bandas paralelas los distintos usos presentes en la plaza: comercial, restauración y acceso a autobuses. Con esta solución, además de aumentar la seguridad de los transeúntes, se conseguirá ampliar el espacio peatonal en un 19 por ciento. En este sentido, las casetas del mercadillo de artesanía no solo serán totalmente renovadas, sino que cambiarán su distribución.

La nueva configuración lineal de los espacios peatonales permitirá aprovechar esta disposición y crear un único carril de ocho metros de anchura para la circulación y parada de autobuses entre las calles de Narváez y Alcalá en ambos sentidos.

De este modo, se logrará no solo un mejor aprovechamiento del espacio, sino que se descongestionará la actual saturación de usos en la zona.

La continuidad con el espacio urbano existente se llevará a cabo mediante tres elementos: pavimentos, mobiliario urbano y arbolado. Sin embargo, el nuevo entorno añadirá detalles que lo diferenciarán del anterior, como la incorporación de diferentes matizaciones de color o acabados en el pavimento o bien a través de distintas texturas en respuesta a los requerimientos de la actual normativa de accesibilidad. Además de los criterios de unidad e integración, la elección de los materiales facilitará su mantenimiento e incrementará su vida útil.

Las aceras tendrán una pavimentación de losas de granito de color gris claro, mientras que otras zonas, como el intercambiador de autobuses, contarán con pavimento diferenciado y adecuado para su uso. Además, para respetar y completar las alineaciones de arbolado existentes y que respondan al mismo criterio que el de la plaza de Dalí, se crearán áreas estanciales acotadas y enfrentadas a las dársenas de autobuses.

En cuanto a la iluminación, el proyecto contempla la instalación de casi medio centenar de nuevas farolas con lámparas de tecnología ‘led’ de máxima eficiencia energética.